Un gráfico elaborado con datos del Consejo Minero y empresas indica la cantidad de trabajadores mineros contagiados y cómo los más afectados son los subcontratados, quienes como se sabe, tienen peores condiciones salariales, de seguridad y de salubridad. En el caso de Calama, la situación es realmente crítica con 2.274 casos, mientras las grandes mineras obtienen ganancias millonarias.
Viernes 19 de junio de 2020
Un gráfico elaborado con los datos del Consejo Minero- gremio que agrupa a la gran minería del país- y empresas deja al descubierto una alarmante cifra: los contagios en la gran minería superan los 1.000 casos y el grupo más afectado son justamente los trabajadores que laboran terciarizados, prestando servicios a la gran minería a través de empresas subcontratistas, que hoy no solo implica ganar menos, sino trabajar en peores condiciones higiénicas, lo que explicaría la alta tasa de positividad entre este sector.
Las cifras totales hablan de 1040 contagiados, donde 704 corresponden a personal subcontratado. Este ránking lo lidera tristemente CODELCO con 438 positivos de los cuales 322 son trabajadores terciarizados. Lo sigue BHP con 206 casos informados, Anglo American con 156 y el grupo AMSA con 114 trabajadores positivos para Covid-19.
Titular en todos los medios regionales ha sido el constante y veloz aumento con que la región de Antofagasta enfrenta día a día la pandemia. Saltos exponenciales en la tasa de contagio, una cuarentena que, según denuncian los habitantes, “llega tarde” y el colapso de los hospitales y respiradores para pacientes críticos, es el terrible panorama que enfrenta la región que entrega el mayor PIB al país.
Calama es la zona con peor pronóstico, con 2.274 casos totales, día a día aumentan de manera crítica y el sistema de salud no da abasto. Cabe mencionar también que en esta ciudad-habitación se articula la mayor cantidad de trabajadores mineros junto a Antofagasta que provee de cientos de trabajadores a las grandes empresas de extracción de minerales. Sin embargo, según indicó Alex Acuña, Seremi de Minería, el 40% de los trabajadores de las faenas corresponden a personas de otras regiones.
Con este alto flujo de gente que continúa sus labores, en un sector no esencial, no es de sorprender que la segunda región se eleve en las cifras de contagios y de pacientes críticos, pues es imposible detener la viralización del Covid-19 si no se paralizan los sectores no esenciales.
Ante este crítico panorama es necesario, para detener el colapso sanitario en los hospitales, que las grandes centrales sindicales de la minería se pongan a la cabeza de impulsar un paro regional que paralice la minería, junto a otros rubros productivos, principalmente porque hoy necesitamos proteger a la población de la propagación de un virus y con el flujo de población que este sector genera es imposible.
¡Es imprescindible un paro regional como medida de emergencia ante el colapso sanitario y para luchar contra los ataques como los despidos! Tal como lo vienen planteando distintos sindicatos de la industria, salud, educación, junto a organizaciones sociales como la Coordinadora No + AFP, la agrupación de Derechos Humanos Sitio Providencia, el Comité de Emergencia y Resguardo, tras haber decidido impulsar este llamado en una asamblea convocada por los despedidos de LATAM y el Sindicato Siglo XXI del HRA, el pasado martes 16.
Las ganancias se las siguen llevando grandes conglomerados mineros como BHP o AMSA, mientras los contagios y muertos los ponemos nosotros; por lo mismo, es necesario que trabajadores y trabajadoras de este enorme sector económico paralicen con prohibición de despidos, sin diferenciación de trabajadores de planta y subcontratados, y que a través de las millonarias ganancias que estas industrias mineras generan, se pague íntegramente todos los salarios hasta que se descomprima la crisis sanitaria en al región. No podemos seguir sacrificando la vida de miles por las ganancias de unos pocos.