Organizaciones sociales de Valparaíso se reunieron anoche con la jefa provincial y Carabineros sin llegar a un acuerdo. Pamela Contreras y Antonio Páez, dirigentes sindicales del Partido de Trabajadores Revolucionario participaron de la reunión y denunciaron la instransigencia de la gobernadora María de los Ángeles de la Paz.
Miércoles 29 de mayo de 2019
En punto muerto quedaron ayer las conversaciones entre la Gobernación de Valparaíso,representante en la región del gobierno de Sebastián Piñera, y distintas organizaciones sociales agrupadas en la Mesa Social como la Confech, Coordinadora 8 de marzo, CUT, coordinadora Cerro Placeres y dirigentes sociales con el fin de lograr la autorización respectiva para marchar este 1 de junio previo a la Cuenta Pública Presidencial, donde convocan a una manifestación pública en rechazo a la agenda del gobierno.
La gobernadora, María de los Ángeles de la Paz, rechazó el permiso, prohibió la manifestación. De forma prepotente señaló: " Ellos han mantenido hacer la manifestación de 18 a 21 horas- eso no se va a autorizar". Uno de sus argumentos centrales fue evitar la “violencia” en las manifestaciones y que los convocantes propiciarían ésta, una mentira cuando la convocatoria es a una manifestación pública. La gobernadora ha sido responsable de la represión a los obreros portuarios que lucharon en noviembre-diciembre, y de la constante represión a las manifestaciones de mujeres.
Además, ¿por qué si estamos en democracia y tenemos derecho de reunión y manifestación, debemos pedir permiso para una manifestación? La "prohibición" de una manifestación es una medida completamente autoritaria contra las libertades democráticas.
Pamela Contreras, trabajadora de la educación, vocera de Coordinadora 8 de Marzo y referente del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR), señaló además de denunciar la "prohibición" de la manifestación, "hoy en el día internacional de acción global por la salud de las mujeres, denunciamos la muerte de Rebecca Pierre y Monise Joseph, dos mujeres haitianas muerta tras ser atendidas en hospitales públicos, una muestra más de la precariedad de la salud para las pobres y el racismo institucional.
A nosotras, no nos importan las fronteras impuestas, y sentimos estas muertes como propias, al igual que sentimos propia la lucha de nuestras compañeras trasandinas. Que hoy, por octava vez entran al parlamento el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que pese a que miles la han defendido en las calles, los dinosaurios la siguen negando, mientras aprueban los planes imperialistas del FMI. Al igual que en Chile, quienes más niegan nuestros derechos a decidir, son precisamente los que hoy vienen atacando los derechos de los trabajadores, jóvenes y sectores populares con reformas pro empresariales. Hoy, nos hacemos presente porque defendemos nuestras vidas y la de nuestras compañeras, y no nos detendremos hasta ir por todo nuestros derechos y enfrentaremos a todos quienes persistentemente nos los niegan: las iglesias, los empresarios y el estado.
Hace poco días entro al parlamento la reforma laboral y previsional de Sebastián Piñera, que no es más que miseria para el pueblo y en particular para nosotras, las mujeres, mientras el fantasma de la cesantía crece en Valparaíso, no mantienen en vida precarias, con deudas y enfermedades mentales como la depresión y el agobio. Y son nuestras familias, las pobres, las que mueren en los hospitales públicos en listas de esperas interminables o las que no son atendidas por no tener camillas. Pero como lo ha demostrado la historia, no es la estrategia del lobby parlamentario, ni los acuerdos con la DC la que nos hará avanzar, porque para derrotar las reformas del gobierno es necesario un plan de lucha unificado.
El Pañuelo Verde hoy es un ejemplo de lucha, y quienes lo portamos entendemos que a nosotras nunca se nos ha regalado nada, todo lo hemos conseguido con lucha."
Antonio Paez, dirigente de los trabajadores de Starbucks y del Partido de Trabajadores Revolucionarios señaló a La Izquierda Diario: “La gobernación y los empresarios locales quieren poner el tema de la violencia e incluso hablan de las repercusiones del comercio informal y ambulante. Pero no dicen que la verdadera violencia es generada por un gobierno que golpea al pueblo trabajador. Violencia es que en los hospitales públicos mueran niñas de 3 años en las salas de espera por no ser atendidas, violento es tener una salud, vivienda y educación privatizadas. Que la cesantía no pare de crecer en Valparaíso y que trabajadores tengan que arrojarse al comercio ambulante arriesgándose ser detenidos gracias a la campaña de criminalización de la pobreza que viene orquestando la derecha en la región. Por estos motivos, vamos a continuar la convocatoria con esta movilización, y llamamos a unificarnos el 30M, junto a los profesores, las mujeres, los estudiantes.”
Además señaló a La Izquierda Diario que "junto a la jornada de protesta del 30 de marzo y la manifestación que convocamos en la cuenta pública, creemos que debe ser el inicio de un plan de lucha y movilización nacional, en las calles, en lugares de estudio y trabajo, para no permitir que pasen estos ataques del gobierno y que los millones que rechazamos a este gobierno, en las calles y sin confianza en partidos como la Democracia Cristiana que legislan al servicio de los empresarios y conservadores, derrotemos las reformas de Piñera.”
Ambos referentes del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR) en Valparaíso, hicieron un llamado "a poner fin a la política de"unidad de oposición" que el Frente Amplio y el PC llama a construir junto a la DC, un camino que solo lleva a que pasen las derrotas del gobierno", y llamaron a "construir un partido propio de las y los trabajadores, independiente a los empresarios y a todos los partidos del régimen, que se proponga ir hasta el final para conquistar nuestras demandas".