El hospital Castro Rendón, el más importante de la Patagonia cumplió 102 años desde el día que abrió sus puertas. A pesar del constante vaciamiento por parte de los gobiernos del MPN sigue siendo un hospital reconocido nacionalmente por la calidad de atención de sus trabajadores que garantizan todos los días el derecho a la salud de la población y por su historia de luchas en defensa de la salud pública. Hablamos con Ricardo Rosales, enfermero y delegado gremial de la Junta Interna de ATE
Miércoles 29 de julio de 2015 16:00
El Hospital Castro Rendón tiene una historia de lucha y trabajo en defensa de la salud pública y los trabajadores somos los protagonistas de esta historia. Porque durante estos 102 años se sostuvo con el esfuerzo y la voluntad de sus trabajadores y no de los distintos gobiernos del MPN que lo han vaciado y privilegiado el negocio de las clínicas privadas.
En estos días los funcionarios se llenan la boca hablando de la calidad de atención del Hospital pero esa calidad la garantizamos los trabajadores y no los funcionarios y gobernantes. Ellos se llenan la boca hablando de la inversión que hacen pero la realidad es otra. Un edificio que se cae, condiciones de trabajo y atención precarias, falta de profesionales, enfermeros, auxiliares y operativos en todos los servicios, trabajadores que ponemos en riesgo nuestra propia salud haciendo recargos, guardias y horas extras para llegar a fin de mes porque el costo de vida aumenta y los salarios no alcanzan, falta de insumos y aparatología adecuada.
El edificio ya no puede contener la demanda que aumenta y la cantidad de servicios y personal. Por esto la exigencia que venimos haciendo es la construcción de un nuevo hospital público de alta complejidad que contenga a todos los servicios en su interior.
El servicio de adicciones, el único servicio público de la provincia, no funciona dentro del hospital y no tiene internación para mujeres mientras las últimas estadísticas indican que esta compleja problemática aumentó en la provincia con Vaca Muerta y el negocio petrolero. Servicios como diálisis, cardiología funcionan fuera del hospital sin condiciones adecuadas para la atención. El Servicio de Oncología, el único servicio en la provincia que atiende a pacientes enfermos de cáncer no cuenta con la tecnología adecuada para seguir realizando los tratamientos. No sólo se necesita la renovación tecnológica sino la adecuación del espacio físico para la nueva aparatología.
Todos los pasos dados contra el vaciamiento, mejorando las condiciones de trabajo y atención, logrando la incorporación de personal faltante, el pase a planta permanente de los trabajadores mensualizados, la compra de aparatología e insumos, fueron gracias a la lucha de los trabajadores. En los próximos días van a inaugurar una cocina nueva. Esta obra que hoy el director la muestra como una gran conquista de su gestión fue un logro del reclamo de los trabajadores y la Junta Interna. Fuimos los que denunciamos que las instalaciones obsoletas de gas y electricidad ponían en riesgo la vida de los trabajadores y los pacientes y los que con nuestros métodos logramos frenar el vaciamiento y el intento de seguir privatizando servicios y conquistamos la construcción de una cocina nueva que cuando se terminen las obras vamos a poder brindar una atención de calidad a los trabajadores y los pacientes.
Todas estas denuncias y reclamos las venimos realizando los trabajadores y la Junta Interna ATE con un gran acompañamiento de los pacientes y la comunidad en marchas en defensa de la salud pública, radios abiertas, conferencias de prensa, escraches, denuncias, etc. Porque consideramos que sólo con la unidad de los trabajadores y la población vamos a poder a frenar el vaciamiento del hospital público.