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HUELGA ESTUDIANTIL BARCELONA. 17 N: claves de una huelga estudiantil fragmentada

Este jueves 17 de noviembre en Barcelona, hay convocada por las organizaciones que no dieron su apoyo el 26 de Octubre, una nueva convocatoria de huelga estudiantil. Una movimiento estudiantil fragmentado, todavía impotente para enfrentar las reformas educativas. ¿Qué podemos hacer?

No Passaran

No Passaran Barcelona

Lunes 14 de noviembre de 2016

Foto: Agrupación revolucionaria No Pasarán

La masiva jornada de huelga estudiantil el pasado 26 de octubre puso en evidencia dos cosas: en primer lugar, que existe energía y rabia suficiente entre los estudiantes para que emerja nuevamente un movimiento estudiantil combativo. Más todavía entre los más jóvenes, que llenaron las calles de las principales ciudades del Estado español, para enfrentar la nueva contrareforma educativa que supone la y en defensa de la educación pública, cada día más precarizada y elitista; en segundo lugar, la existencia de un movimiento estudiantil fragmentado, todavía impotente para enfrentar las reformas educativas impuestas y las que están por llegar.

La necesidad de construir un movimiento estudiantil unido contra la precariedad y la elitización

En la capital catalana, más de 4000 estudiantes se movilizaron en las calles en la que fue la primera jornada de lucha del curso escolar. Esta situación pone de relieve una importante contradicción: fue precisamente entre los sectores de estudiantes en los que las organizaciones sindicales y de izquierda tienen menos influencia donde la convocatoria de huelga tuvo un éxito mayor.

Miles de estudiantes salieron a la calle después de haber sorteado los importantes obstáculos que les imponen las direcciones de sus centros. Convocaron asambleas en el poco tiempo del recreo, pasaron aula por aula a explicar a sus compañeros y compañeras qué son las reválidas y la importancia de tumbar una reforma reaccionaria como esa y convencieron a decenas de jóvenes para que se organizaran con ellos para marchar juntos.

Los miles de estudiantes que se movilizaron el 26 de Octubre no lo hicieron ni mucho menos, por la fuerza organizativa de quién la convocaba: el SE, un sindicato que no tiene ningún tipo de presencia dentro del movimiento estudiantil. Pero tampoco dejaron de movilizarse por la oposición a esta convocatoria de quienes sí tienen una mayor influencia entre los jóvenes estudiantes, como es el Sindicat d’Estudiants del Països Catalans (SEPC) y otras organizaciones de izquierda.

Lo cierto, es que el grueso de la izquierda independentista y las asambleas de facultades de las universidades, no tuvieron ningún tipo de presencia en la movilización, como posiblemente no la tendrán en la próxima convocatoria del 24 de Noviembre. La paradoja consiste, en que bajo la acusación de burocratismo al Sindicato de Estudiantes, dejaron de dar apoyo a los miles de estudiantes que se movilizaron de forma totalmente independiente, y en gran parte crítica, al Sindicato de Estudiantes, sobrepasando los límites que tiene una jornada convocada con métodos burocráticos como fue el caso. Una posición que solo alimenta la división y la debilidad del movimiento estudiantil.

Sin embargo, esas mismas organizaciones, con el SEPC a la cabeza, convocan una nueva jornada de movilización el próximo 17 de Noviembre, una semana antes de la convocatoria realizada por el SE. Una convocatoria que lejos de facilitar el frente único del conjunto de los estudiantes por la defensa de la educación pública, vuelve a dividir las filas del movimiento estudiantil en jornadas parciales, de un solo día y alimenta el sentimiento entre los jóvenes más combativos de que una vez más, los intereses aparatísticos priman por encima de los intereses del conjunto de los estudiantes, que ven como está todavía demasiado lejos la voluntad de construir un frente único en defensa la educación pública capaz de tumbar las reformas educativas que cada día alejan a la clase trabajadora de su derecho a estudiar y avanzar en la pelea por la gratuidad de la educación.

Por lo demás es cierto que esta nueva convocatoria de huelga, se discutió de forma más abierta en las asambleas de facultades en las que participan diferentes corrientes. Sin embargo, no es menos cierto que se trata de organismos de auto-organización todavía muy alejados del conjunto de los estudiantes, que en la mayoría de casos no reúnen a más de una o dos decenas de jóvenes en facultades en las que asisten miles de estudiantes, quienes perciben las convocatorias como "caídas del cielo" en ambas ocasiones.

Desde la AR No Pasarán, participaremos y acompañaremos a quienes se movilicen el próximo 17 de Noviembre, como ya lo hicimos el 26 de Octubre; mientras llamamos a la necesidad de abandonar los intereses parciales de cada organización y priorizar la construcción de un frente único en defensa de la educación pública, que reúna estudiantes secundarios, universitarios, profesorado y personal no docente, así como a organizaciones y sindicatos de izquierda.

Tan solo la más amplia unidad entre el conjunto de los estudiantes, será capaz de imponer una necesaria huelga general de educación, imprescindible si queremos tumbar las reformas educativas y dar pasos firmes contra la precariedad y hacia la gratuidad del sistema educativo.