La “Declaración de Lima”, el documento acordado por los cancilleres de 17 países de América y el Caribe señalaron que en Venezuela hay una “dictadura”. La oposición de derecha se apoya en la presión internacional. Maduro en las FF.AA. y la represión.
Miércoles 9 de agosto de 2017
El sello del alineamiento con el imperialismo
Los 17 países de América y el Caribe reunidos este martes en Limapara tratar la situación de Venezuela reafirmaron su opinión común de que esa nación "ya no es una democracia" y que "los actos que emanen" de su Asamblea Constituyente "son ilegítimos".
Esas fueron dos de las conclusiones expresadas en la denominada “Declaración de Lima”, difundida por los cancilleres al terminar la reunión que incluyó el reconocimiento de la Asamblea Nacional como único órgano legítimamente elegido en Venezuela, el rechazo a la violencia y una condena a la violación de los derechos humanos cometidos en el país.
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La declaración fue presentada por el ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Ricardo Luna, quien no dudó en afirmar ante los medios presentes que "lo ocurrido en Venezuela" en los últimos días "es un quiebre decisivo" en la situación política y que "lo que tenemos ahora es que Venezuela es una dictadura".
"Básicamente la declaración es un acuerdo sobre el hecho de que en Venezuela se ha roto el orden democrático, y restablecer ese orden, pasa por revertir la Asamblea Constituyente", afirmó Luna.
Además, también expresó "su apoyo y solidaridad con la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, y los integrantes del Ministerio Público" que fueron destituidos por la Constituyente y exigió la "aplicación de las medidas cautelares emitidas por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos".
Los cancilleres también condenaron "la violación sistemática de los derechos humanos y las libertades fundamentales, a la violencia, la represión, y la persecución política, la existencia de presos políticos y la falta de elecciones libres bajo observación internacional independiente".
El documento también resaltó que en el país no se cumplen los "requisitos y obligaciones" de los miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y respaldaron la decisión de "continuar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana a Venezuela", tal como los cancilleres de los países miembros del Mercosur decidieron el sábado 5. También se apoyó explícitamente a dicho organismo por su decisión de suspender a Venezuela en aplicación del Protocolo de Ushuaia.
En su último punto, la Declaración de Lima subrayó su apoyo "de manera urgente" a "todo esfuerzo de negociación creíble que y de buena fe" cuente con "el consenso de las partes" y que esté "orientado a alcanzar pacíficamente el restablecimiento de la democracia en el país".
Así, los países de la región, en un continuo giro a derecha, junto con organismos como el Mercosur, presionan a Venezuela sobre la base de la fraudulenta Asamblea Constituyente de Maduro, de la que la excanciller Delcy Rodríguez fue elegida su presidenta, en consonancia con los mandatos del imperialismo norteamericano. Mientras tanto, el pueblo pobre y trabajador sufre el hambre, la escasez y la represión.