El 18 de mayo de 2020 a 7 meses de la rebelión popular chilena se llevó adelante la primera protesta popular contra el desempleo y el hambre. Cientos lucharon en la comuna de El Bosque denunciando las pésimas condiciones salariales y la escasez de alimentos. Piñera no logró derrotar la rebelión y aún está pendiente el desvío constitucional. A la crisis orgánica se le sumarán condiciones catastróficas. Las protestas contra el hambre no son nuevas. En 1982 y 1983 un rol importante cumplieron las Marchas del hambre, las ollas comunes, los cacerolazos y las Jornadas de Protesta.

Gabriel Muñoz Licenciado en Historia
Martes 19 de mayo de 2020
El proyecto político y económico de la Dictadura
La Dictadura Militar que inicia en 1973 tenía el objetivo de eliminar a la vanguardia obrera surgida durante los 100 días de gobierno de la Unidad Popular. El terror, la desaparición, la prisión y la tortura fueron los métodos sistemáticos de la Junta Militar hasta 1990. Aquella vanguardia que había reemplazado a los patrones cuando estos decidieron boicotear la economía en 1972.
La Dictadura era un proyecto capitalista primero político, y luego de cambios profundos en la economía y en el Estado. Desde 1975 Pinochet se inclina por los economistas neoliberales de la Universidad Católica e inician una serie de reformas de “shock”: liberalización cambiaria, privatizaciones de empresas estatales, rescates a grupos económicos y bancos. Sin embargo esta economía en apertura se encontró con una crisis financiera externa que generó devastadores efectos sociales y económicos. Entre 1975 y 1980 esto generó una inundación de manufacturas externas y una diversificación de la producción, aún no ligada a la exportación. Se abrieron las primeras multi-tiendas (mall’s) y el crédito de consumo se extendió masivamente.
1981: huelgas obreras y Plan Laboral
El 25 enero de 1980 empieza una huelga en El Teniente protagonizada por 10 mil trabajadores, reunidos en 9 sindicatos por reajuste salarial. La empresa rechaza completamente un reajuste exigido por los trabajadores producto del aumento de los precios. La intransigencia empresarial mostraba que no había tiempos para compartir la riqueza, que se venían nubarrones en la economía y que Chile no era una economía sólida. El 1 de mayo de 1980, día del trabajador, 55 trabajadores fueron detenidos después de un acto del Comité Nacional Sindical y el Frente Unitario de Trabajadores, sindicatos de Panal e IRT. 37 de ellos fueron relegados.
El 4 de diciembre de 1980 termina la huelga en la fábrica de Panal, duró 60 días, sin resultados por parte de la empresa. La causal de despido del nuevo Plan Laboral vigente por 5 decretos de 1979, de autoría de José Piñera, facultaba un auto despido después de día 60 de huelga. Al año siguiente los Ministros de Trabajo y Economía autorizan el desahucio de 1200 trabajadores de Panal, cerrándose una histórica planta.
Pinochet y sus ministros aceleraron las condiciones para la peor crisis de la historia de Chile
El 8 de enero de 1981 el Banco Central de Chile declara una deuda externa superior a los 11 mil millones de dólares, lo que convirtió a Chile en la deuda per cápita más alta del mundo. El endeudamiento era principalmente privado, de empresas con sus bancos, de bancos con bancos internacionales y de hogares con instituciones financieras. Más tarde en abril Chile bate record de quiebras. La SOFOFA contó 427 quiebras de empresas, la paridad con el dólar seguiría aumentando las quiebras en 1982. A fines de 1981 en octubre se realiza la intervención de 4 bancos (entre ellos el Banco de Talca fundado por Sebastián Piñera), por irregularidades e inminentes quiebras por deuda con acreedores internacionales. Era la señal de que el mercado mundial estaba cerrándose y perdiendo liquidez.
1982 La catástrofe económica es descargada sobre los trabajadores y el pueblo
En abril Pinochet realiza un cambio de gabinete. Sale Sergio De Castro y entra Sergio de la Cuadra (Hacienda), cesantía alcanza el 20%. De Castro se había opuesto a intervenir la economía desde el Estado. El 10 de agosto estalla la Primera Marcha del Hambre. La consigna central fue “pan, trabajo, justicia y libertad”, miles en las calles centrales de la comuna de Santiago. 32 manifestantes detenidos. En octubre el tirano se auto apoda: “Pinochet, el general de los pobres”
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1983: el año decisivo
En enero el ministro Rolf Luders decide intervenir 8 instituciones financieras (mayoría bancos) mientras continúan las quiebras. El 24 de marzo se lleva adelante la Segunda Marcha del Hambre, más grande que la primera, terminó con un saldo de 229 detenidos y el conflicto duró más de cuatro horas.
El 11 de mayo se realiza la Primera Jornada Nacional de Protesta, fue convocada por la Confederación de Trabajadores del Cobre. Anteriormente el 21 de abril sindicatos de Chuquicamata, El Salvador, El Teniente y Andina, realizan paros que rápidamente son disueltos por la militarización de faenas y campamentos mineros.
Tras esto convocan a una nueva manifestación pero “flexibilizando la forma de protestar”. Hubo ausentismo en transporte, educación, comercio. Se llevan adelante cacerolazos por todas las poblaciones y puntos de cada ciudad. Un ruido ensordecedor recorría por todo el país en horas de “toque de queda”. Once días después la CTC forma parte de la creación del Comando Nacional de Trabajadores (CNT) que aglutinó a todos los sindicatos que estaban dispuestos a enfrentar a la Dictadura y continuar las acciones de paro y protesta popular. Aquel 11 de mayo fue una especie de revuelta popular concentrada.
El 14 de junio de ese mismo año convocan a una Segunda Protesta Nacional aún más exitosa. Pinochet ordenó el arresto inmediato de sus dirigentes. Se registran 2 muertos. Luego el 12 de julio se lleva a delante una Tercera Protesta Nacional convocada también por el CNT. La protesta continúa durante la noche en principales poblaciones con barricadas y enfrentamientos con policías y militares, resultando 4 muertos. Estas tres jornadas fueron la demostración de que se había perdido el miedo producto del hambre y la muerte provocada por Pinochet. Comienzan las condiciones para una caída de Pinochet.
El 25 de agosto de ese mismo año la oposición de partidos nucleados en la Alianza Democrática (Democracia Cristiana, Partido Radical y Partido Socialista de Nuñez) aceptan el diálogo con la Dictadura bajo la mediación de la Iglesia Católica. En septiembre nuevamente ocurren protestas que duran cuatro días, precedida por una nueva “marcha del hambre”, se combina nuevamente con cacerolazos y barricadas en las poblaciones. Se registran 9 muertos a manos de Carabineros.
En 1984 en dos ocaciones volvieron a ocupar el país protestas nacionales con otro saldo de asesinados. Pinochet sobrevuela Santiago y observa que hay fuegos por toda la ciudad. En noviembre decreta Estado de Sitio. En 1985 otras jornadas resultaron con 5 muertos. En 1986 se desarrolló la protesta más grande desde 1973 siguiendo el mismo repertorio de revuelta popular.
La potencialidad de la clase obrera y la ilusión de la revuelta permanente
El movimiento contra la Dictadura que se despliega entre 1982 y 1986 tuvo sus antecedentes en las huelgas de 1981 y se inician con los paros de faenas mineras en 1983. La estrategia de sus dirigentes fue un llamado a la protesta nacional en poblaciones y al ausentismo. Los cacerolazos y la multiplicación de las ollas comunes, que lograban alimentar a miles a través de la solidaridad. Sin embargo los trabajadores activos en la producción actuaron en forma diluida por la política de sus direcciones y por la militarización inicial de faenas mineras.
El origen del poder de Pinochet estaba en los grupos económicos monopólicos y en las empresas imperialistas. A medida que la cesantía se fue acrecentando el movimiento sindical no logró articular una oposición a la destrucción del empleo en los trabajadores activos. Sólo los trabajadores podían detener la economía y preparar la caída revolucionaria de la Dictadura. Los dirigentes sindicales de la DC y el PS, mantuvieron las convocatorias y se adhirieron a los diálogos que encabezó Gabriel Valdés de la DC (sucesor del asesinado Eduardo Frei Montalva). Dicho diálogo permitió cumplir el itinerario diseñado por el propio Pinochet para abandonar el poder pero manteniendo el modelo y la Constitución.
2020: por la unidad de pobladores, cesantes, trabajadores y juventud
Tras los hechos de El Bosque, una protesta de centenas de pobladores, trabajadores desempleados y suspendidos irrumpieron casi de forma espontánea, tal como lo hicieron las marchas del hambre por el centro de la capital en 1981. Pero la llave para que el movimiento se nacionalizara y expandiera por todo el país fueron los paros productivos en la minería y la unificación de las organizaciones sindicales en el CNT.
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Tal como ocurrió en octubre y noviembre de 2019 la revuelta en sí no logró derrotar a Piñera, pero ahora a la crisis orgánica se le suma un componente catastrófico que podría transformarse en una combinación similar a la que ocurre en 1982. La pregunta es la misma ¿cómo se derrota la voluntad de los gobernantes y cómo gana la voluntad de los gobernados? Nuevamente los trabajadores pueden aparecer en escena sacando la lección que la fuente del poder son los resortes económicos y que toda alianza revolucionaria con pobladores y jóvenes pasa por la necesidad de un paro nacional contra la pandemia y la crisis económica, para que la crisis no la paguen los trabajadores como lo hicieron en los 80’s y toda lucha no sea desviada hacia la reforma del régimen capitalista. Sacando la lección necesaria de que es urgente levantar un movimiento contra los despidos, las suspensiones, el trabajo precario y el hambre que unifique a todos los sindicatos y trabajadores en general para dar una respuesta integral al problema de los padecimientos de las masas y que la crisis la paguen los capitalistas.

Gabriel Muñoz
Licenciado en Historia