Lo señaló en un reciente informe la Agencia Internacional de Energía (AIE). El aumento de las emisiones mundiales de CO2 fue de un 1,4 %, alcanzando un máximo histórico de 32,5 gigatoneladas (Gt).

Roberto Andrés Periodista @RoberAndres1982
Lunes 26 de marzo de 2018 12:07
El año 2017 marcó un récord histórico en las emisiones mundiales de CO2 relacionadas con la energía, señaló la Agencia Internacional de Energía (AIE) en su reciente informe Global Energy and CO2 Status Report.
“Las emisiones mundiales de CO2 relacionadas con la energía aumentaron un 1,4 % en 2017, alcanzando un máximo histórico de 32,5 gigatoneladas (Gt), una reanudación del crecimiento después de tres años de emisiones globales sin cambios”, señaló el informe pese a que las energías renovables constituyeron un cuarto del crecimiento de la demanda mundial de energía.
Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE señaló que “el crecimiento significativo en las emisiones mundiales de dióxido de carbono relacionadas con la energía en 2017 nos dice que los esfuerzos actuales para combatir el cambio climático están lejos de ser suficientes. Por ejemplo, ha habido una dramática desaceleración en la tasa de mejora en la eficiencia energética mundial, ya que los responsables de la política han puesto menos énfasis en esta área”.
El aumento en las emisiones de CO2, sin embargo, no fue universal. Si bien la mayoría de las principales economías experimentaron un aumento, otras experimentaron caídas, como Estados Unidos, el Reino Unido, México y Japón. El mayor descenso provino de los Estados Unidos, “principalmente debido a un mayor despliegue de las energías renovables”, señaló el informe.
Se trata del primer informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE) que proporciona una imagen instantánea de las tendencias y desarrollos mundiales recientes en los combustibles, las fuentes renovables, la eficiencia energética y las emisiones de carbono en 2017.
Mayor demanda de energía cubierta por combustibles fósiles
Otro dato relevante es que “la demanda mundial de energía creció un 2,1 % en 2017”, según estimaciones preliminares de la AIE, “más del doble de la tasa de crecimiento en 2016”, alcanzando en 2017 un estimado de 14.050 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtoe), en comparación con las 10.035 Mtoe del año 2000. En el caso específico de la demanda mundial de electricidad, esta aumentó un 3,1 %, mucho más que el aumento general de la demanda energética. China e India representaron el 70 % de este crecimiento.
Este crecimiento de la demanda mundial de energía estuvo cubierto en un 70 % por combustibles fósiles. En el caso de la demanda mundial de petróleo, esta aumentó en 2017 un 1,6 % (o 1,5 millones de barriles por día), una tasa que fue más del doble del promedio anual visto en la última década. Su participación general en la demanda mundial ha sido del 81 %, un nivel que se ha mantenido estable durante más de tres décadas a pesar del fuerte crecimiento de las energías renovables.
Por su parte, la demanda de gas natural aumentó un 3 %, gracias a suministros abundantes y de bajo costo, alcanzando una participación récord del 22 % en la demanda total de energía. Solo China representó casi el 30 % del crecimiento mundial. En la última década, la mitad del crecimiento de la demanda global de gas provino del sector energético.
Mientras, la demanda global de carbón aumentó alrededor del 1 % en 2017, revirtiendo la tendencia a la baja observada en los últimos dos años. Este crecimiento se debió principalmente a la demanda en Asia, impulsada casi en su totalidad por un aumento en la generación de electricidad a partir del carbón.
La producción de las centrales nucleares aumentó en 2017 en 26 horas de terrawatt (TWh), ya que una cantidad significativa de nueva capacidad nuclear tuvo su primer año completo de operación.
Energías renovables con fuerza
Las energías renovables también crecieron con fuerza con la mayor tasa de crecimiento de cualquier otra fuente en 2017, alcanzando un cuarto del crecimiento de la demanda mundial de energía. China y Estados Unidos lideraron este crecimiento sin precedentes, aportando alrededor del 50 % del aumento en la generación de electricidad a partir de energías renovables, seguido por la Unión Europea, India y Japón. La energía eólica representó el 36 % del crecimiento en la producción de energía basada en energías renovables, algo sin precedentes, mientras que la energía solar fotovoltaica constituyó el 27 %, la energía hidroeléctrica el 22 % y la bioenergía el 12 %.
Por otra parte, las mejoras en la eficiencia energética global se ralentizaron “debido a una mejora más débil en la cobertura de la política de eficiencia y la rigurosidad, así como a los menores precios de la energía”, señaló la AIE. La tasa de disminución de la intensidad energética global, definida como la energía consumida por unidad de producción económica, se redujo a solo un 1,7 % en 2017, muy por debajo de la mejora del 2,0 % observada en 2016 y del promedio de 2,3 % de los últimos tres años.
Mayor demanda desde Asia
El crecimiento de la demanda mundial de energía se concentró en Asia, donde China e India juntas representan más del 40 % del aumento. La demanda de energía en todas las economías avanzadas contribuyó con más del 20 % del crecimiento de la demanda mundial de energía, aunque su participación en el uso total de energía siguió disminuyendo. También se registró un crecimiento notable en el sudeste asiático (que representó el 8 % del crecimiento de la demanda mundial de energía) y África (6 %), aunque el uso de energía per cápita en estas regiones aún se mantiene muy por debajo del promedio mundial.