USTEC, CGT y ASPEC convocan huelga en la enseñanza no universitaria. Los procesos de organización de los asociados universitarios, vetlladores y estudiantes hacen posible ir a una huelga de toda la educación pública.
Miércoles 31 de octubre de 2018
Foto: Twitter @CGTEnsenyament
Este martes, en rueda de prensa conjunta los sindicatos USTEC, CGT y ASPEC -que representan más de un 60% de los delegados electos en las últimas elecciones sindicales- anunciaban la convocatoria de una huelga general en la enseñanza pública no universitaria para el próximo 29 de noviembre. El objetivo es claro y unánime: revertir todos los recortes presupuestarios acumulados durante más de una década.
Las organizaciones convocantes denuncian que a pesar de los cinco años de recuperación económica los Presupuestos de la Generalitat siguen sin revertir las históricas retalladas que alcanzaron su máximo apogeo bajo los gobiernos de Artur Mas. La convocatoria pretende que sus reivindicaciones sean asumidas en las cuentas de 2019, que están comenzando a debatirse, o, de no salir éstas adelante, que se aprueben los correspondientes incrementos de partidas de las cuentas que se prorroguen.
Aquests són els punts de la plataforma unitària. Plantegem una vaga guanyadora que preveu la seva continuïtat si passat la #vaga29N @ensenyamentcat no accepta les nostres demandes. Marquem el 1er punt com a línia vermella i irrenunciable. pic.twitter.com/CHrJZRkWtp
— USTEC•STEs (IAC) (@USTECSTEs) October 30, 2018
La plataforma reivindicativa recoge demandas laborales que se vienen arrastrando desde hace varios cursos, como el restablecimiento del horario lectivo previo a los recortes -23 horas en Primaria y 18 en Secundaria-, el de permanencia de Secundaria -24 horas- y que la reducción de jornada para los mayores de 55 años sea en horas lectivas. La Generalitat fue en este aspecto “pionera del neoliberalismo en las escuelas al aplicar antes que la LOMCE el modelo de más horas para los docentes, antes de 2009” según el portavoz de USTEC. También se exige la recuperación total del poder adquisitivo perdido, la conversión de los tercios de jornada en medias jornadas y la consolidación del empleo del personal interino.
Ocupan así mismo un lugar central las demandas que directamente afectan a la calidad de la enseñanza, como la reducción de ratios – 22 en Primaria y 27 en Secundaria para el curso que viene, y 20 y 25 respectivamente para el 2020-2021 -, la conversión de las jornadas de un tercio en medias jornadas y el incremento del personal de apoyo a la docencia para atender la diversidad (vetlladores). También se plantea la de la retirada del decreto de plantillas que ha supuesto un retroceso en la democracia interna de los centros y abrir la puerta a una cada vez mayor contratación de interinos a dedo, por medio del sistema de entrevistas.
El coste de adoptar estas medidas se estima en unos 500 millones de euros. Una cantidad que, como declaraba la portavoz de CGT, podría salir en gran parte de la supresión de los conciertos económicos con la privada concertada que segrega por sexo al alumnado. De hecho, según este mismo sindicato, aún concediéndose el total de las reivindicaciones no “llegaríamos a cercarnos al 6% de inversión en educación que estipula la propia Llei catalana d’Educació”. Una reivindicación histórica por la que,junto a otros sindicatos, asociaciones de familias de alumnos y organizaciones estudiantiles, han convocado una manifestación en Barcelona para el 17N.
Las organizaciones convocantes han hecho un llamamiento al resto de sindicatos para que se sumen a la huelga. En principio las direcciones de CCOO y UGT -esta última con una representación muy minoritaria en el sector- se niegan a hacerlo. En las próximas semanas se convocaran asambleas de centros y zonas para organizar la huelga. En caso de que desde el Departament se acepten las reivindicaciones planteadas se someterá la decisión de mantener la convocatoria o no a las asambleas. De la misma manera si éste se mantiene ajeno a sus demandas se discutirán en ellas las medidas a adoptar para darle continuidad a la movilización
✊🏽 Unitat sí, però per lluitar! #RevertimLesRetallades #Volemel6perCent i més!
✊ Fem assemblees als centres.
✊ Participem de les assemblees de zona.
CONSTRUÏM UN CALENDARI DE MOBILITZACIONS DES DE BAIX pic.twitter.com/Caw4WTXC65 #vaga29N— CGT Ensenyament (@CGTEnsenyament) October 30, 2018
Esta convocatoria se plantea en el mismo momento que diversos sectores de la educación pública están inmersos en procesos de organización. El mismo 29N fue una fecha que se planteó como posible jornada de huelga contra la precariedad en la asamblea de profesores universitarios -la mayoría “asociados”- que se celebró el pasado 25 de octubre en el Rectorado de la UB y que podría sumarse a una nueva huelga estudiantil contra las tasas universitarias. O la misma demanda de incremento del personal de apoyo para la atención de la diversidad coincide con la principal reivindicación de la plataforma de “vetllador@es en lluita” que prepara su próxima asamblea el 10 de noviembre.
La plataforma reivindicativa propuesta por las organizaciones sindicales convocantes es una buena primera base para empezar a forjar la unidad en la lucha de toda la comunidad educativa. A ella habría que sumarle las demandas del resto de sectores, como la gratuidad de todos los niveles de enseñanza pública -en especial la superior que se ha convertido en un auténtico lujo para las familias trabajadoras-, el fin de la precariedad laboral de todo el profesorado y de las externalizaciones del servicio de apoyo a la diversidad, comedores, limpieza y demás aspectos desde hace años en manos privadas.
Una situación que hace concreta la posibilidad de convertir el 29N en una gran jornada de huelga y movilización de toda la educación pública catalana, desde P3 hasta la universidad, desde estudiantes y familias hasta los y las maestras y profesores de las diferentes categorías contractuales, el personal externalizado -monitores, vetlladores...- y el personal no docente.