Ante la convocatoria del Frente Sindical y las CTA: declaración del Movimiento de Agrupaciones Clasistas. Paremos en los sindicatos convocantes y reclamemos asambleas para discutir cómo extenderlo a todos los sindicatos y discutir un programa independiente para derrotar a Macri, el FMI y los gobernadores.
Miércoles 17 de abril de 2019 16:56
Esta semana se cumplieron 200 días del último paro general. Desde ese día hubo 260 mil nuevos desocupados, un millón de personas entraron en la pobreza, la inflación sumó casi 32 puntos más, sufrimos nuevos tarifazos y el gobierno pagó un millón de pesos por minuto en “intereses de deuda”.
En estos 200 días, por ese ajuste pero también por la actitud pasiva y entreguista que ven en sus dirigentes, la bronca se siguió acumulando por abajo. La CGT bate todos los récords de desprestigio e impopularidad. Ante eso, el consejo directivo que conduce Daer convocó una marcha folclórica y sigue evitando un paro general. Los gremios del transporte convocaron una huelga el 1° de Mayo, que pasará a la historia como uno de los peores chistes contra los trabajadores. Otro sector del sindicalismo peronista, el Frente Sindical de Camioneros, Bancarios, Smata y otros gremios, acaba de anunciar un paro el 30 de abril junto a las dos CTA.
Las cúpulas sindicales temen que, si la economía y la crisis social estallan, no puedan contener ni a sus bases ni al resto del pueblo trabajador. Si estuvieran tan decididos a enfrentar a Macri y los empresarios, el Smata hubiera hecho algo por los miles de mecánicos hoy suspendidos, o Suteba no hubiera pactado una paritaria “a la baja” con Vidal.
El paro del 30 es entonces para descomprimir, para intentar contener el desprestigio del sindicalismo peronista y la bronca de la clase trabajadora. Pero también es el relanzamiento del peronismo sindical de su campaña hacia octubre. Por eso dejaron claro que después del paro su único “plan de lucha” será convencer a los trabajadores que voten al peronismo, que ya adelantó que si gobierna mantendrá el acuerdo con el FMI, aunque sea “renegociado”, así como el pago de la deuda. O sea, continuarán con el ajuste. Por eso el programa que presentaron incluye reclamos obreros, como un aumento de emergencia o el rechazo a la reforma laboral, junto a reclamos patronales como “defender la industria nacional”.
Nosotros en cambio luchamos por la independencia política de los sindicatos y la clase trabajadora, para que no sean utilizados por los políticos patronales para sus proyectos. Y además somos partes del Frente de Izquierda, que levanta un programa que plantea la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda, junto a medidas elementales de emergencia en defensa del salario y el empleo.
Con todos estos límites y a pesar de los objetivos de sus convocantes, la medida puede convertirse en un pronunciamiento de una parte importante de la clase trabajadora. Nosotros peleamos para que sea contundente. Para eso, hay que exigir asambleas y pelear en todos los sindicatos para que se sumen y sea un verdadero paro general. Si toda la clase trabajadora puede debatir, se puede convencer a miles de trabajadores de garantizar la medida pero además de extenderla a todo el movimiento obrero. Pero además, con un paro no alcanza: hay que exigir la continuidad con un paro activo de 36 horas. Solo con un plan de lucha que levante un programa obrero y abra el camino a la huelga general se puede derrotar a Macri, el FMI y los gobernadores.
Desde el Movimiento de Agrupaciones Clasistas, que impulsamos desde el PTS junto a trabajadores y trabajadoras independientes, vamos a dar esta pelea en cada gremio donde estamos. Llamamos al sindicalismo combativo y los sectores en lucha a dar esta pelea en común.
Vamos a reclamar un aumento de emergencia para tener un salario igual a la canasta familiar actualizado automáticamente por la inflación y a exigir la anulación de los tarifazos. Contra los despidos, levantamos el reparto de las horas y la ocupación bajo gestión obrera de toda fábrica que cierre o despida masivamente. Vamos a proponer la unidad y el apoyo a los reclamos de los movimientos sociales y de trabajadores desocupados, así como el pase a planta y convenio de los millones de precarizados, empezando por la juventud y la mujer trabajadora. Para terminar con el saqueo, planteamos la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda.
Además de esta pelea, vamos a participar del acto del Frente de Izquierda en conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores, junto a miles de activistas clasistas, del movimiento de mujeres y la juventud, vamos a levantar una tribuna y llamar a construir una gran fuerza política para que la crisis la paguen los grandes empresarios.