Hoy se cumplen 10 años de la muerte del dictador Agusto Pinochet, que comandó durante 17 años una dictadura contra los trabajadores, jóvenes y mujeres.
Sábado 10 de diciembre de 2016
La democracia pactada de la Concertación junto a Pinochet, los militares y la derecha aseguró una vida de protección durante 16 años a Pinochet a la vez que se profundizaba su legado económico, social y político.
La imagen de la familia Pinochet en el caso Riggs o con CEMA Chile, la malversación de fondos públicos y las cuentas bancarias secretas es semejante a la forma de hacer política de los partidos patronales bajo la tutela de Penta, SQM y lo casos de corrupción.
La democracia pactada profundizó las medidas anti-obreras que impusieron los militares a sangre y fuego, asegurando y profundizando el plan laboral de la dictadura que nos arroja a la precarización, a la división como trabajadores y la sobreexplotación, con sueldos y pensiones de hambre.
Laboratorio del neoliberalismo
En los años 70´ el movimiento obrero en América latina fue derrotado por los golpes militares. En Chile la derrota del movimiento obrero con el golpe militar y la dictadura permitió instalar el laboratorio de neoliberalismo más importante de la región. Que con el plan laboral de José Piñera aseguro mecanismos que garantizan la flexibilización laboral, la desorganización y la división de nuestras fuerzas.
El régimen heredado de la dictadura está orientado a que nos precaricen de forma permanente, tanto en las condiciones laborales como de vida. Usando mecanismos que aseguran que no tengamos derecho efectivo a huelga, dividiéndonos con el subcontrato o el multi-rut el cual permite reducirles los costos de producción a los patrones a través de la precarización de nuestra mano de obra como de la división de la organización sindical. La dictadura privatizó nuestras pensiones con las AFP para hacer millonarias fortunas a los grandes capitales; privatizó las empresas públicas y derechos como la educación, salud y vivienda, entregado a los negocios de los nuevos capitalistas. Esa herencia se ha consolidado durante la "transición".
Un Golpe para liquidar al movimiento obrero y popular
Sin embargo, los setenta también nos heredan la lucha, la organización y los anhelos de una sociedad distinta que levantaron los obreros de los cordones industriales, los campesinos, jóvenes y pobladores. A nivel de América Latina, los obreros de los Cordones Industriales levantaron formas avanzadas de coordinación y auto-organización el cual tendía a expresarse de forma independiente del gobierno y los empresarios.
Conquistaron órganos de democracia directa, con auto-organización y coordinación territorial de las fábricas, con control obrero y como organizadores de los comités de abastecimiento. Esa fue la respuesta del movimiento obrero de la época contra el paro patronal y golpista del 72, el cual componía a obreros que entregaron sus vidas a la convicción de querer acabar con el sistema de explotación capitalista.
El Golpe militar de Pinochet, sostenido por el imperialismo norteamericano y el gran capital nacional y extranjero, planificado por la derecha y apoyado por la Democracia Cristiana, fue para liquidar ese proceso revolucionario en lo que los trabajadores y el pueblo comenzaban a "tomar el cielo por asalto". Fue un golpe contra el pueblo trabajador, sus organismos de lucha, sus instituciones de auto-organización, y su desafío al orden establecido. La herencia del Golpe se mantiene intacta y es una tarea hoy derribarla mediante nuestra movilización independiente.
Nos organizamos para terminar con toda la herencia de la dictadura
Los trabajadores de Alternativa Obrera queremos recoger las valiosas enseñanzas, contradicciones y punto de apoyo que nos dejaron estos obreros. A nosotros como trabajadores nos toca organizarnos bajo los obstáculos heredados de la dictadura y profundizados por la democracia de los ricos. A 10 años de la muerte del dictador nos toca tomar las lecciones, tanto de la derrota como de la organización de los cordones industriales y del proceso revolucionario, como una herramienta que nos ayude a enfrentar los obstáculos, fortalecer nuestros organismos y prepararnos para vencer la herencia pinochetista.
Más hoy cuando somos cientos de miles que empezamos a salir a las calles, organizarnos en nuestras empresas, sindicatos, escuelas y universidades, cuestionando las herencias de la dictadura y su régimen.