Ayer se cumplieron 8 meses desde que les secundaries despertaron Chile, saltaron el torniquete dando paso a la revuelta más grande desde el retorno a la “democracia” contra toda la herencia de Pinochet. Hoy, en medio de esta pandemia, algunes jóvenes decidimos organizarnos contra los despidos, el hambre y la libertad a los presos políticos.

Akemi Matsubara Egresada Derecho Universidad de Antofagasta
Viernes 19 de junio de 2020
Les secundaries encendieron la chispa de una rabia contenida por décadas, que como olla a presión iba botando cierto vapor de vez en cuando, que se tradujo en “ensayos” de una explosión más grande. Los paros docentes, algunos ciclos de huelgas, el movimiento estudiantil del 2011, expresaron en distintos niveles la rabia contra este sistema neoliberal, que explotó el 18 de octubre del año pasado.
Fuimos millones en las calles contra el Gobierno de Piñera que respondió con una represión brutal condenada por organismos de derechos internacionales. La represión dejó miles de detenidos y heridos, cientos de mutilados, decenas de muertos y a la fecha hay más de 2.000 presos políticos. Sin embargo, eso no nos frenó, ya no teníamos miedo, queríamos todo lo que nos habían quitado.
El Gobierno junto a la mal llamada oposición, pactó por sobre nosotros una constituyente falsa para desviar nuestra lucha, una constituyente a la medida de ellos, donde no podemos cuestionar las ganancias de los empresarios, donde el sistema de elección los favorece, entre otros. A este falso proceso hay voces disidentes, que no nos conformamos con migajas, desde Vencer denunciamos no solo que no puede haber ningún proceso así con Piñera en La Moneda sino también porque es un proceso completamente trucho, amañado por la derecha.
¿Pero cómo la seguimos en tiempos de pandemia?
El coronavirus vino a remarcar lo que nosotros ya sabíamos y declaramos en octubre, que este país está construido para beneficiar a los ricos por sobre el conjunto de la clase trabajadora. Lo vemos como el sistema de salud que no da abasto como expresión de una de las herencias de la dictadura, con la política criminal del Gobierno de imponer cuarentenas falsas porque de todas formas hay que salir a trabajar, y qué decir sobre la ley de destrucción del empleo que hoy tiene a 1millón 700mil personas entre despedidas y suspendidas, mientras el Gobierno salva a las empresas y culpa a las personas por tener que salir a trabajar.
Además, es en este marco, que no podemos tolerar que jóvenes menores de edad, universitarios y juventud precarizada estén encarcelados por protestar contra el Gobierno de Piñera que no es sólo responsable de la represión durante la revuelta sino también de todos los muertos por el covid-19. Por eso debemos exigir la libertad inmediata de todos los presos políticos, y levantar una gran campaña por su liberación. ¡Libertad a todes les jóvenes que dijeron Fuera Piñera en las calles!
En medio de una pandemia no significa que no podemos hacer nada, ¡Nos están atacando! Hay gente pasando hambre, tenemos que escoger si pagar la universidad o comer, y así un montón de miserias de este Chile neoliberal.
Desde Vencer creemos que la juventud puede cumplir un rol importantísimo en medio de esta pandemia. Durante los primeros casos de coronavirus, estudiantes de medicina de la Universidad de Antofagasta se pusieron a disposición de la creación de alcohol gel y mascarillas para la población junto al Comité de Emergencia y Resguardo.
Hoy, frente a los despidos de LATAM y Siglo XXI, hemos estado codo a codo con los trabajadores exigiendo su reincorporación, en cada manifestación, porque basta ya que sean nuestras familias las que paguen los platos rotos. En ese sentido, compañeros de Derecho de la Universidad de Antofagasta levantaron un Observatorio Laboral para poner a disposición sus conocimientos a las y los trabajadores despedidos y suspendidos, los estudiantes de la Coordinadora de Estudiantes Secundarios de Antofagasta se están uniendo con profesores para levantar cajas de alimentos para familias vulnerables, levantaron una campaña contra los despidos, entre otros.
Los ejemplos de resistencia contra los despidos son aquellos que debemos tomar, unirnos con las y los trabajadores, no podemos permitir que Piñera y los empresarios pasen sus ataques así sin más, debemos resistir y mostrar un ejemplo de unión y resistencia. Por esto, que a 8 meses de la revuelta, nos seguimos organizando contra los despidos, el hambre y por la libertad inmediata a los presos políticos. ¿Y tú, te sumas?