×
×
Red Internacional
lid bot

UNIVERSIDAD DE CHILE - MOVIMIENTO ESTUDIANTIL. "A cambiar la Chile, a transformar la sociedad"

"Se avecinan las elecciones de federación en un escenario donde nuestras expectativas continúan a la espera y cuando muchas y muchos pensábamos que podíamos al fin conquistar la educación que queremos." Bárbara Brito, dirigenta estudiantil y referente del movimiento de mujeres.

Bárbara Brito

Bárbara Brito Docente y ex vicepresidenta FECH (2017)

Martes 18 de octubre de 2016

El movimiento estudiantil retrocedió, el gobierno tomó la iniciativa y las grandes federaciones con sus dirigentes se contentaron con incidir en la reforma para ganar migajas y no quedar con las manos vacías.

La gran pregunta que se abre es si las y los estudiantes nos conformaremos con ello, y la respuesta evidente es que no. Ni el gran desvío de la lucha del 2006 pudo acallar las voces disidentes a la educación de mercado que volvieron a estallar con más fuerzas el 2011; y el 2011 será mucho más difícil de olvidar porque no sólo instaló el problema educativo, sino que marcó un cambio de situación política y dejó en cambio importantes lecciones que hacen imposible volver atrás, entre ellas, que no ganaríamos nada solos, necesitamos de otros movimientos para poder vencer, particularmente de las y los trabajadores. También que necesitamos organismos democráticos que organicen el descontento de la base estudiantil y lo conviertan en motor de nuevas ideas e iniciativas. Aprendimos que el problema no estaba únicamente en el exterior de la universidad, sino que aquello que criticamos también se replica en las aulas y en los pasillos, nos dispusimos entonces a enfrentar el subcontrato como régimen laboral, la violencia machista y la misoginia, la precariedad de la infraestructura de ciertas carreras como Artes o INAP, la orientación del conocimiento, entre otras cosas.

Nuestra generación dejó atrás el desdén de los noventa, hoy vivimos un proceso de politización cada vez mayor que nos impone nuevos desafíos. Nuestra tarea es rescatar las lecciones de las movilizaciones que hemos impulsado desde el 2006 en adelante, pensar proyectar las contradicciones y desafíos que nos planteamos como universidad y movimiento estudiantil, en un escenario mucho más complejo y en disputa, pero también hacer un nexo con las luchas del pasado, recuperando tradiciones que fueron sepultadas por la bota militar de la dictadura como lo fue la reforma universitaria del 67’.

El momento de confusión que atraviesa al movimiento estudiantil tiene que convertirse en seguridad respecto a los pasos a seguir, nuestra movilización, ahora, tiene que orientarse al cuestionamiento del conjunto del modelo educativo con el objetivo de disputar la orientación del conocimiento y poner la Universidad de Chile al servicio de las necesidades de los trabajadores y el pueblo y ya no de las grandes empresas.

Este sueño de que otra educación es posible ha sido la gran conquista de las movilizaciones que hemos desarrollado los últimos años. El movimiento estudiantil logró modificar las barreras de lo posible: convenció de la necesidad y de la posibilidad de la educación gratuita, de la unidad con las y los trabajadores y nosotras, las mujeres, hemos avanzado a cuestionar las relaciones otorgadas por género planteando nuevamente, como ya lo habían dicho las feministas, que “lo personal también es político”. Como es evidente, ninguna de estas batallas está ganada, pero el movimiento estudiantil ha dado grandes pasos modificando la percepción de lo posible.

Nuestro objetivo es vencer y eso no lo haremos replicando las fórmulas que año tras año han desarrollado los distintos dirigentes estudiantiles que han pasado por la federación (FECH).

¿Qué es lo nuevo que planteamos desde Unidad para Vencer?

Primero, nos situamos en las lecciones de las movilizaciones pasadas y en el legado de generaciones que buscaron transformar la universidad para levantar un proyecto educativo lejos de los vaivenes del mercado, con educación pública, gratuita y universal, en unidad y al servicio del pueblo trabajador.

Para esto es necesario forjar la más profunda coordinación triestamental a través de claustros con horario protegido para estudiantes, académicos y funcionarios.

Segundo, creemos que debemos dejar a un lado las improvisaciones y las decisiones tomadas en las alturas para lo cual nos proponemos hacer un encuentro semestral de delegados de base de las distintas asambleas donde todas y todos podamos discutir un plan de acción democrático.

Tercero, las batallas que nos proponemos dar no las conquistaremos sin la unidad con las y los trabajadores que están luchando por No+AFP así como tampoco lo haremos sin apoyar el movimiento de mujeres que se viene levantando con más fuerzas que nunca alrededor de las luchas contra la violencia machista y la misoginia y por el aborto libre, legal, seguro y gratuito. Por esto es que impulsaremos con fuerza desde la federación movilizaciones centrales para el movimiento No + AFP y para el movimiento de mujeres, apostando a salir del gremialismo de lo educativo, única forma de construir una nueva Universidad verdaderamente pública, que sea gratuita y administrada por los tres estamentos.

Las y los invito a sumarse a este proyecto, porque es tiempo para hacer realidad nuestras consignas.

Las y los invito a sumarse a Unidad para Vencer.

¡A cambiar la Chile, a transformar la sociedad!