Abre debate que llegó a la prensa internacional. “México debate sobre la amnistía a los capos del narcotráfico” titula El País, “Furia contra candidato presidencial de México que lanza una amnistía para los líderes del cartel de drogas” dice The Guardian. Guerra contra el narco y estrategia de seguridad en cuestión.

Bárbara Funes México D.F | @BrbaraFunes3
Miércoles 6 de diciembre de 2017

Aunque no ha tomado la forma de propuesta concreta, la posibilidad del perdón al crimen organizado que sugirió Andrés Manuel López Obrador desató una tormenta sobre el virtual candidato a la presidencia del Morena.
El sábado 2 de diciembre, López Obrador afirmó en un acto en el estado de Guerrero “Si es necesario vamos a convocar a un diálogo para que se otorgue amnistía, siempre y cuando se cuente con el apoyo de las víctimas, los familiares de las víctimas. No descartamos el perdón. En mi tierra siempre se dice ’ni perdón ni olvido’, yo no comparto eso. Yo sí creo que no hay que olvidar, pero sí se debe perdonar, si está de por medio la paz y la tranquilidad de todo el pueblo”.
Eso bastó para abrir un debate candente de cara a las elecciones presidenciales de 2018, enmarcado en la definición de la reaccionaria Ley de Seguridad Interior, que luego de su aprobación en diputados, está en debate en la cámara de senadores.
De un lado, más de 200,000 muertos, desaparecidos y desplazados. De otro, la estrategia de seguridad que promovió en México Estados Unidos a través del gobierno de Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional, la guerra contra el narco.
Una guerra que implicó la militarización de amplias regiones del país, donde los trabajadores, las mujeres y los sectores populares fueron los violentados, mientras continuó el florecimiento del narcotráfico, coludido con funcionarios de los tres niveles de gobierno.
Críticas desde el poder
José Antonio Meade, precandidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), respondió ante la declaración de López Obrador “Es un planteamiento que niega de facto, de entrada, un proceso de justicia”. Por su parte, Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la Ciudad de México, del Partido de la Revolución Democrática, sostuvo que la medida convertiría a México en un "narcoestado" y Ricardo Anaya, presidente de Acción Nacional (PAN) tildó de "verdadera locura" la propuesta de López Obrador.
A su vez, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong planteó “Es inaudito que después de tanto trabajo venga alguien a ofrecer perdón a asesinos y secuestradores”. Mientras tanto, Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón señaló "Su propuesta es un país de impunidad".
Todos los partidos al servicio de los empresarios que se alzaron airadas contra el Morena han implementado en mayor o menor medida la militarización de México, al mismo tiempo que se han evidenciado sus vínculos con el crimen organizado. Como el caso de Javier Duarte, del PRI, ex gobernador de Veracruz, o Ángel Aguirre, del PRD, exgobernador de Guerrero, por mencionar sólo dos casos.
Implementaron la militarización de acuerdo con los dictados del gobierno estadounidense, que a través de la Iniciativa Mérida financió la guerra contra el narco.
Se trata de una estrategia de “seguridad” orientada, por un lado, a silenciar cualquier indicio de protesta social, y por otro, a beneficiar a las empresas contratistas o proveedoras de armamento, equipamiento y servicios para la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar).
La ambigüedad de Morena
En gira desde Matías Romero, en el Istmo de Tehuantepec, López Obrador respondió las críticas. “No vamos a seguir con la política coercitiva, se van a acabar las masacres”. Y matizó que su propuesta de amnistía se puede someter a consulta popular. “No se puede enfrentar el mal con el mal. Por eso, al triunfo de nuestro movimiento no vamos a seguir con la política coercitiva. Se van a terminar las masacres”, ofreció.
Pero el partido liderado por López Obrador ha adoptado una posición compleja. Mientras analiza la posibilidad de la amnistía para los capos del narcotráfico, no se pronuncia por la legalización de las drogas.
Como explicamos acá, “frente a la propuesta de la legalización de las drogas como política para atender el problema del narcotráfico, (López Obrador) ha mantenido una posición más conservadora, llegando a mencionar que el debate sobre la legalización de la marihuana es una "cortina de humo" y omitiendo una posición certera planteando que sería una propuesta llevada a plebiscito.
La razón de su respuesta continúa en la línea conciliadora, sin cuestionar la política prohibicionista y militarista impuesta por Estados Unidos, país al que AMLO sólo ha solicitado ‘que lleve a cabo campañas para aminorar el consumo’”.
El posible perdón de López Obrador –quien prometió amnistía a la “mafia del poder”, incluido al propio Peña Nieto– al narco no resuelve el problema de la violencia que se extiende en amplias regiones de México. Es la ilegalidad de la comercialización y consumo de drogas lo que creó el escenario violento que se vive. Con su propuesta, la clase trabajadora y los sectores populares continúan expuestos a la disputa de las plazas entre los cárteles y a los ataques de la Marina y el Ejército.