Se conocieron las declaraciones juradas de quienes integran el gabinete nacional. El cuestionado Gustavo Arribas, de la AFI, es el que más bienes posee, con $ 126 millones.
Viernes 28 de julio de 2017 12:05
Cuando el presidente Macri dice que “el cambio no les llegó a todos” tiene razón. Lo que se “olvida” de aclarar es a quienes le está llegando.
Dejando de lado los sectores de las grandes patronales que más ganan con la política del Gobierno, entre quienes disfrutan “del cambio” están los funcionarios de esa misma CEOcracia gobernante.
Este jueves se dieron a conocer las declaraciones juradas de quienes integran el gabinete del Gobierno nacional. A diferencia de lo que ocurre con la inmensa mayoría del pueblo trabajador, todos los números para estos funcionarios van en sentido ascendente.
La más “exitosa” del Gobierno es la ministra de Desarrollo Social. Carolina Stanley, aumentó su patrimonio en un 345 % entre 2015 y 2016. Entre lo que valorizó el patrimonio de la funcionaria se encuentra un departamento de $ 17 millones.
En cuanto a crecimiento patrimonial, la que le sigue en el ranking es la número 2 en la AFI, Silvia Majdalani, que logró un aumento del 200% en comparación con 2016.
La cuestionada funcionaria pasa a tener bienes por $ 17 millones. Lo mismo que salió la casa de Stanley. La segunda “al mando” de los espías tiene además, una casa de veraneo de 600 m2 en Uruguay. El año pasada había dicho que tenía un valor de $ 200.000. Este año, el mismo inmueble subió su cotización a $ 9,5 millones. Es de suponer que puede haber hecho alguna que otra “mejora”.
Rogelio Frigerio, ministro del Interior, es otro de los que salió ganando en la primera parte de su propia gestión. Entre 2015 y 2016 logró un incremento del 50% en su patrimonio. Cuando ingresó a su cargo en la Casa Rosada contaba con $ 11 millones en bienes. En la declaración que se conoció ayer alcanzó la cifra de $ 17 millones, en 2016. A diferencia de lo que ocurrió con la mayoría de la clase trabajadora, le “ganó a la inflación”.
Susana Malcorra, la excanciller, declaró $ 16,4 millones. De ese total, solo $ 1 millón se encuentra depositado en Argentina. Para ser alguien que pedía “confianza” en invertir en el país, más bien demuestra tener bastante poco de eso.
Como ya había ocurrido en 2015, el que encabeza el ranking de la CEOcracia gobernante es el titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), el cuestionado Gustavo Arribas. El funcionario, investigado por las denuncias de coimas por la brasilera Odebrecht, cuenta bienes por $ 126 millones. En términos relativos ganó “menos” que otros funcionarios. Apenas un 10% más que el año anterior. Claro que eso no sería poco dinero en este caso.
Nicolás Dujovne, el ministro de Hacienda del Gobierno nacional, va en segundo lugar. Tiene un patrimonio de $ 97 millones. Como en el caso de Malcorra, la enorme mayoría de ese dinero está en el extranjero.
Mientras crece la pobreza y la desocupación por las políticas de ajuste, los patrimonios de la CEOcracia gobernante no dejan de crecer. Los grandes empresarios y los políticos que gestionan el Estado a su servicio, son los "ganadores". A ellos "sí les llegó el cambio".
Hay que consignar que los ex funcionarios del ciclo kirchnerista tampoco se quedan atrás. La misma Cristina Fernández había declarado en 2015 un patrimonio de $ 64 millones de pesos. El mismo no había dejado de aumentar durante todos sus años al frente del Gobierno nacional.
Como queda en evidencia, aquí tampoco existe la famosa "grieta".