¿Qué vida nos espera en un país en el que los despidos y las condiciones precarias de trabajo son la norma? No queremos conformarnos con el futuro de miseria que el capitalismo tiene para ofrecernos.
Lunes 29 de junio de 2020
A lo largo de nuestra formación académica se nos transmitió la idea de que aquellos que concluyéramos una carrera universitaria, ganaríamos lo suficiente para costear nuestra vida sin preocupaciones y dignamente. Me parece que, de hecho, esto forma parte significativa de nuestra motivación para continuar nuestros estudios a lo largo del nivel medio superior y superior e incluso puede influir en la elección de nuestras carreras universitarias.
En cierta forma, esperamos que al salir de la universidad el mercado laboral vea nuestro potencial y nos ofrezca trabajo por montones con ofertas de horarios convenientes y un salario al que no le diríamos que no, sin embargo, la realidad en México es bastante diferente.
La realidad para los egresados
En México tenemos cifras que afirman que 2 de cada 5 universitarios están desempleados y que, de los profesionales universitarios menores de 30 años, cuyo número asciende a 3.15 millones, 290 mil se encuentran desempleados y 1.08 millones se han integrado al campo de la informalidad.
Por otro lado, el panorama para los egresados que se instalan en empleos formales no es del todo mejor, algunos ingresan a trabajar en calidad de pasantes por lo que no se recibe remuneración o se percibe una apenas suficiente para cubrir gastos de comida y transporte, otros entran a trabajar en campos que no se relacionan con su carrera universitaria y algunos más entran percibiendo salarios que oscilan entre 3,000 y 8,000 pesos mensuales, aunque suele variar dependiendo de si el empleo es de tiempo completo o no y del área de conocimiento a la que los egresados se dediquen.
Tomemos en cuenta también que hay una diferencia significativa en el salario percibido entre hombres y mujeres, si consideramos que 40% de los egresados con título ganan más de 15 mil pesos, esta cifra se reduce al 30% en el caso de las mujeres.
Los egresados que se vuelven trabajadores regulares
Eventualmente los egresados que apenas comenzaban a integrarse al mercado laboral se convierten en trabajadores con años de experiencia ya sea en su primer trabajo o en distintos en los que se han formado laboralmente y ya no son nuevos en los empleos, conocen el sistema, su funcionamiento y sus fallas.
Actualmente los trabajadores se ven cada vez más afectados por el avance en políticas neoliberales que permiten que las condiciones de trabajo se deterioran día con día, con salarios que se vuelven más insuficientes con el paso del tiempo, jornadas extenuantes y una estabilidad laboral incierta, así como su futuro.
Aunado a lo anterior, con la pandemia que estamos viviendo en estos momentos, aquellos que se ven más afectados son los trabajadores. En los últimos meses hemos sido testigos de los múltiples atropellos a sus derechos humanos laborales, desde aquellos que fueron despedidos a raíz de esto hasta aquellos que han perdido la vida por la negligencia de los patrones quienes los hacen volver a actividades en condiciones poco aptas y que posteriormente no se pronuncian en favor de una mejoría de estas condiciones y en la reparación de los daños por sus decisiones.
Los trabajadores de la salud tampoco son inmunes a este detrimento en sus derechos, viviendo en primera mano las consecuencias de las malas condiciones del sistema de salud mexicano.
Como estudiantes, aspiramos a obtener trabajos que nos permita costearnos la vida, independientemente de la posición que sea, se ve afectada por los intereses capitalistas de aquellos a quienes no les importan la vida de los trabajadores actuales ni de aquellos que se forman en las aulas.
La situación del trabajo precario no es solo un tema de los trabajadores, nos afecta a los estudiantes en muchos ámbitos, si no trabajas pero tus papás sí es posible que debas abandonar algunas horas de clase para trabajar o que recientas su precarización pues los ingresos económicos son menores, otros estudiantes podrían optar por abandonar sus estudios totalmente y aun si ninguna de estas opciones son tu caso, eventualmente te integrarán al área laboral en donde experimentarás estas consecuencias de primera mano. Solidarizarnos con los trabajadores también es solidarizarnos con nosotros mismos.
¿Qué sociedad queremos y como vamos a conseguirla?
Me gustaría dejar esta bonita frase que escuche alguna vez en una canción: “Cuando nosotros hablamos de que tenemos que empezar a cambiar la sociedad hoy y nuestra manera de pensar, de construir y de conducirnos hoy, lo que estamos haciendo es anticipar la sociedad que queremos”.
A pesar de los continuos intentos de los empresarios por normalizar las condiciones injustas en las que se encuentra la clase trabajadora, a pesar de la situación sanitaria actual y a pesar de lo pesimista que se pueda ver nuestro futuro en algunas ocasiones, la lucha por los derechos de los trabajadores sigue en pie y seguirá así hasta que nuestras demandas sean conquistadas y hasta que recuperemos nuestros derechos, no nos quedaremos callados.
Sabemos que el objetivo del capitalista es despojarnos de toda vida por fuera de aquella que se emplea para generarle ganancias hasta nuestros últimos días y que nuestro gobierno está más interesado en quedar bien con ellos que por ver por los derechos humanos laborales básicos de los trabajadores, pero no estamos dispuestos a seguir permitiéndolo.
La competitividad entre trabajadores nos divide en un mundo en el que la unión es nuestro recurso y nuestra arma más importante. Consideramos que esta unión debe forjarse desde nuestra juventud, los trabajadores son, también, reflejo de lo que nos espera y cambiar la realidad en la que viven hoy es cambiar la realidad que viviremos nosotros.
Para conseguir esa sociedad en donde nuestra salud y nuestras vidas sean respetadas, donde todos y todas tengamos un ambiente laboral digno ahora y en el futuro, con remuneración suficiente para costearse la vida es necesario que nosotros como estudiantes impulsemos junto a los trabajadores el Movimiento Nacional contra la precarización laboral y los despidos. ¡Recuperemos nuestros derechos y conquistemos nuestras demandas!