La Policía Bonaerense realizó un operativo en Garín en tierras que estaban habitadas hace quince días. Impulsado por el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, con patadas y quemando las precarias viviendas de las familias que estaban allí obligadas a vivir en la calle por la crisis.
Pablo Iturrez Docente, miembro de la Agrupación Marrón y candidato a Concejal por el FITU en Escobar
Viernes 19 de abril de 2019 11:38
El pasado viernes por la mañana, se ejecutó el desalojo a pedido de la Justicia por medio de un comunicado en el que Sujarchuk llegó a señalar que el accionar del Juez de Garantías, Luciano Javier Marino, y del fiscal Gonzalo Ferreiros, iba con “suma lentitud".
Mientras los vecinos y sus hijos veían cómo quemaban sus casas, seguramente el mandatario kirchnerista veía la noticia desde su casa en el country "Puertos". Countries que, por cierto, proliferan en Escobar a costa de sacrificar humedales, provocando inundaciones en los barrios populares.
La situación la desencadenó el pedido de los propietarios de las tierras deshabitadas, de las que el gobierno municipal y provincial tomaron nota. A las familias las desalojaron con la misma fuerza policial que asesinó a dos militantes de la CTEP el año pasado.
En el país hay más de tres millones de familias sin casa o en construcciones precarias y contaminadas. Por su lado, los especuladores inmobiliarios tienen gran parte de las 2.500.000 viviendas desocupadas. La Iglesia católica, otras decenas de miles de terrenos y edificios. Mientras que 4000 terratenientes poseen millones de tierras para usufructo personal.
Sabemos que el gobierno de Macri está subordinado al FMI, pero la oposición peronista con el kirchnerismo a la cabeza, propone mantener esta subordinación, renegociando la deuda en más cuotas o votando sus leyes en el Congreso. La clase trabajadora y el pueblo pobre está pagando estos acuerdos con miseria.
Por su parte el PTS- FIT propone una salida distinta: no pagar la deuda y romper con el FMI. Que esos millones sean destinados a educación, viviendas y salud.
Es necesaria una reforma urbana integral que comience por un plan de obras públicas, infraestructura y viviendas. Sería un plan bajo gestión de los trabajadores, a favor de las grandes mayorías y las organizaciones barriales y sociales.
Que esta crisis producto de una deuda ilegítima, ilegal y fraudulenta la paguen los grandes empresarios, los banqueros y los terratenientes. Nosotres no paguemos un peso más de esta estafa.