En junio el precio del crudo llegó a rebasar 50 dólares, acumulando un repunte de casi 80%. A pesar del Brexit, Maduro espera que la dinámica alcista del petróleo alivie la crisis del país.
Milton D’León Caracas / @MiltonDLeon
Jueves 30 de junio de 2016
Desde comienzos de junio hemos observado que el precio del crudo llegó a rebasar por primera vez en el año los 50 dólares, acumulando un repunte de casi 80% desde que su precio tocó fondo el último enero. Pero luego llegó el Brexit y puso en tela de juicio la dinámica alcista.
¿”Alegría de pobre”?
En la agobiante crisis económica que sacude el país, para el gobierno de Maduro su única esperanza es la recuperación de los precios del petróleo, no hay otra fuentes de ingreso, a no ser de continuar rematando las joyas de la abuela, como ya hemos escrito, vendiendo hasta las reservas en oro. Por eso el Brexit le cayó como un baldazo de agua fría al gobierno que vio en el mismo que la dinámica de repunte de los precios que se venían observando, se podría revertir.
Luego de dos días de caída tras el referéndum británico, los precios del petróleo parecen recuperarse, pero esto está más bien asentado en aspectos coyunturales que a una dinámica sostenida. Tal como analiza en los siguientes artículos más de conjunto de Paula Bach en este diario, sobre los impactos del Brexit en la frágil economía mundial: Brexit: ¿Qué hay de Lehman Brothers? y Petróleo, deuda, Brexit y productividad: el tráiler y la película.
Como la esperanza es lo que nunca se pierde, el ministro de Petróleo y Minería, Eulogio del Pino, afirmó este miércoles 29 que el comportamiento de los precios del crudo será favorable en los próximos tres meses a pesar de la volatilidad del mercado esta semana debido a la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. “En los próximos meses, el consumo aumentará 2 millones de b/d, y esto favorecerá el alza de los precios”, sostuvo el ministro, además de recalcar que Arabia Saudita sacará del mercado un millón de barriles días de petróleo. Pero como dice el refrán popular, “la alegría de pobre dura poco”, así que esperar y ver.
La dinámica del repunte y los frágiles acuerdos con OPEP y los otros productores
Los precios ya venían en una dinámica de quedar arriba de 50 dólares por barril si se avanzaba en acuerdos de congelamiento de la producción dentro de la OPEP y otros productores no OPEP. En un informe a mediados de abril, el Bank of America reportaba que: “Un perfil de producción estable para la OPEP (excluyendo a Irán) y Rusia ajustaría los balances globales en casi medio millón de barriles por día en el segundo semestre en relación a nuestras expectativas y empujaría al mercado de petróleo a un déficit en el tercer trimestre”. Esto “dejaría los precios arriba de 50 dólares en el corto plazo”, sostenía este banco.
A pesar de que la OPEP ya no tiene la gran influencia de las décadas anteriores, pues produce entre el 30 y 35% del crudo del mundo, su importancia continúa radicando en que concentra más del 80% de las reservas de petróleo del planeta, lo que la hace continuar jugando un papel fundamental en el mercado petrolero.
Las noticias venían siendo favorables a sostener el repunte de los precios, a pesar de lo frágil de la economía mundial. La presión por el exceso de oferta venía marcando a la baja ya que, de acuerdo con cifras de la OPEP, alcanza actualmente los más de 2 millones de barriles por día. Para este año estaba previsto que la sobreoferta disminuyera debido a que un aumento de la demanda mundial, y además de que el desplome de los precios generan una menor producción en algunos países fuera de la OPEP como los Estados Unidos, centrado en el esquisto.
Así, de acuerdo a un informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE), se prevé que a mediados del 2016, el mercado del petróleo podría estar equilibrándose, aunque alertando que “no hay que olvidar que existen grandes volúmenes de producción atrapada, principalmente en Nigeria y Libia, que podrían volver al mercado, y el sólido inicio del crecimiento en la demanda de crudo visto este 2016 podría no mantenerse”. De acuerdo a los pronósticos de esa agencia, según informa el Financial Time, se espera que la demanda de petróleo crezca 1,3 MB/d este año, lo que contribuiría a un reequilibrio del mercado a finales de 2016. En esto se venía centrando la alegría venezolana.
Un repunte luego del Brexit sobre pies de barro
El Brexit vino a poner en duda la dinámica alcista por las fragilidades de la economía mundial, pues tendría un impacto en la industria petrolera, y antes del mismo era extendida la creencia que las incertidumbres asociadas a la salida de Inglaterra de la Unión Europea golpearían. Aunque luego de los resultados, y pasados unos días, en otro artículo del Financial Times, se analiza en los momentos que no se cree que el Brexit tenga un impacto significativo en el crecimiento de la demanda de petróleo, “sin embargo en realidad nadie sabe a ciencia cierta y no lo vamos a saber por mucho tiempo…Esta es una incertidumbre adicional entre muchas otras”. Es que al día siguiente del referéndum, se observaba una caída en los precios del crudo, y se le atribuía al impacto que estaba teniendo el resultado el Brexit en el mercado petrolero.
Pero luego de dos días consecutivos cayendo, el martes 28, los precios del petróleo superaron los 48 dólares por barril. Y de acuerdo a los informes más recientes, los mercados europeos y asiáticos daban continuidad a la recuperación registrada en la víspera después del impacto inicial por la decisión adoptada por Reino Unido de dejar la Unión Europea. Para el cierre del miércoles 29, el barril de petróleo Brent cerró en 50,30 dólares, un 3,62 % más que al término de la sesión anterior y el petróleo intermedio de Texas (WTI) subió también un 4,24 %, cerrando en 49,88 dólares el barril.
Pero detrás de esta subida, o recuperación de dos días consecutivos, puede haber un dato coyuntural, pues se considera que detrás del repunte está el dato a conocer hoy sobre las reservas de petróleo de Estados Unidos que bajaron la semana pasada en 4,1 millones de barriles, hasta los 526,6 millones, pero siguen en máximos históricos en ocho décadas, de acuerdo al gobierno de Estados Unidos. Por esto, los analistas se muestran cautos y apuntan a que se requiere de más evidencia de fundamentos fuertes para garantizar que el mercado atraviesa por una remontada sostenible.
Como vemos la gran incertidumbre sigue reinando sobre Venezuela en crisis. Y peor aún, en un país rentista por excelencia, cualquier medida que tome estará siempre asentada en el aire al no tener el mínimo control de una variable clave: el precio del petróleo.
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Esto también recae sobre la derecha si llegase a asumir un eventual gobierno. Por eso, ambos sectores, solo avizoran ajustes contra el pueblo trabajador y pobre, los que históricamente han pagado la crisis frente a cada debacle de los precios petroleros, mientras que los de arriba siempre se llenaron los bolsillos.