Los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) junto con países aliados decidieron recortar 9.7 millones de barriles diarios, sin embargo, sigue habiendo sobreoferta
Miércoles 15 de abril de 2020
La crisis económica que trajo consigo la pandemia del coronavirus, ha tenido múltiples manifestaciones, siendo quizá una de las más importantes, la de la drástica reducción de los precios del barril del petróleo, que ha pasado de costar un promedio de 60 dólares en el periodo previo, a cotizarse en 20 dólares por barril.
La menor demanda de este recurso, se explica por un lado por la paralización de actividades en parte importante de la industria en primer lugar en China y luego a nivel mundial, y por otro por la cuarentena que se ha impuesto como medida para frenar la propagación del virus, propiciando que el transporte disminuya de forma drástica en las principales ciudades del planeta.
En este escenario, hemos podido observar episodios de tensión entre dos de los principales productores de este recurso energético, Rusia y Arabia Saudita, lo cual ha impactado de forma negativa tanto al precio del petróleo como a las bolsas en el mundo.
Trump interviene ante la magnitud de la crisis
Recientemente Donald Trump se jactó de haber logrado un acuerdo histórico de reducción de la producción de la producción diaria de barriles de petróleo, el presidente del imperialismo estadounidense convoco a la OPEP para disminuir la oferta intentando elevar así el precio.
Sin embargo, las primeras respuestas del mercado con disminuciones del precio, pasando por ejemplo de la mezcla de referencia estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI) cerró la sesión de ayer en 20.68 dólares por barril, una reducción en su precio de 7.72%, mientras que el precio de la referencia europea Brent se redujo en 5.36% y cerró su cotización en 30.04 dólares por barril.
Es decir, que podemos observar que aún se mantiene una sobreoferta en un mercado mundial fuertemente afectado por la crisis internacional. Más aún, en palabras de Scott Sheffield presidente ejecutivo de Pioneer, la industria se dirige a un colapso histórico, según él, el precio podría llegar a bajar hasta costar de 3 a 10 dólares por barril de petróleo y la demanda de petróleo no volverá a “rugir” en el próximo periodo.
El barril mexicano y la crisis que viene
Por su parte, el precio de la mezcla mexicana de petróleo se hundió un 10.84% en la jornada, cerrando su cotización en 15.30 dólares por barril, frente a los 17.16 dólares reportados el día anterior.
Siendo que México debe buena parte de sus ingresos a la venta de este recurso natural, la reducción de su precio en el mercado implica que se prevé una reducción de los ingresos presupuestales, aún con el seguro que se contrata ante fluctuaciones en la demanda y en el precio de este recurso.
En un escenario de crisis donde disminuyen entradas por la venta de petróleo, por menor entrada de divisas de remesas migrantes, menor entrada de divisas ante la disminución del turismo y una reducción importante de las exportaciones de manufacturas dada la baja en el consumo en Estados Unidos, el escenario que se avizora para el país es muy complejo.
Es necesario, en este contexto, tomar medidas económicas extraordinarias para defender el interés de la mayoría asalariada contra la rapacidad de las grandes empresas y los bancos que aprovechan incluso escenarios críticos como estos para hacer jugosos negocios.