El colectivo de “manteros” lleva más de un año sufriendo el incremento de la persecución. Agresiones, incautaciones, registros y detenciones ¿Quienes están detrás de todo esto?

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate
Jueves 7 de julio de 2016
Foto: EFE
Desde que Ada Colau y ‘Barcelona en Comú’ accedieran al Ayuntamiento hace poco más de un año, los vendedores ambulantes del “top manta” vienen sufriendo una dura represión sin precedentes.
La represión y persecución policial que sufren los “manteros” de parte de la Guàrdia Urbana ha ido en aumento de forma escalonada durante los últimos meses. Empezando por el endurecimiento de un operativo policial permanente que actúa en todos los “puntos calientes” de la ciudad como el centro o gran parte del litoral.
El primer preso social de Barcelona en Comú, Sidil Moctar, actualmente en prisión preventiva a espera de juicio y el hecho de que el Ayuntamiento de BeC forme parte de la acusación contra el propio mantero, demuestra hasta que punto están dispuestos a llegar con esta campaña represiva.
Un caso gravísimo que viene a ser la cúspide toda una pirámide de persecución formada por persecuciones, agresiones físicas y verbales casi diarias en las salidas de metro, registros de domicilios, identificaciones y la confiscación sistemática de los productos que venden para subsistir.
Sin ir más lejos, el pasado martes una unidad de la Guàrdia Urbana irrumpía en un domicilio, bajo orden de un juzgado de instrucción, deteniendo a un joven senegalés y requisando más de 1.600 euros y diferentes productos para la venta.
Mucho hemos escrito en Izquierda Diario sobre esta campaña de persecución. Toda una política de continuidad directa con lo que hacía el equipo del anterior alcalde de CiU, Xavier Trias. Como nos contaba Aziz Faye en una entrevista: “no hay diferencia entre la represión que sufriamos con el anterior alcalde y la actual situación con Barcelona en Comú”.
Un buen ejemplo de esta continuidad es el hecho de que BeC haya mantenido a pleno rendimiendo el grupo especial de la Guàrdia Urbana dedicado a perseguir la venda ambulante, que había sido creado durante el anterior mandato de Trias para profundizar en la campaña represiva y de persecución contra los “manteros”.
Este grupo, como explican en La Directa en un recienteartículo, está integrado por agentes uniformados y “secretas” de diferentes distritos, así como antidisturbios de las Unidades de Apoyo Policial. Los oficiales superiores al mando de está unidad, los mismos mandos que en la actualidad están bajo las ordenes de BeC, explicaban en 2011 que la colaboración con los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional es fundamental para perseguir a los “manteros” y acabar con la venda ambulante y los puntos de distribución.
Algunos de los agentes de este grupo especial son los mismos a los que Ada Colau viene defendiendo en los últimos meses. Como cuando salió en apoyo expreso de los agentes que agredieron a un “mantero” y le negaron el derecho a ser atendido por un médico sin su presencia para evitar que presentara la pertinente denuncia.
Toda esta persecución policial, como han denunciado siempre los propios “manteros”, trata de contentar a la campaña de criminalización lanzada desde los grandes medios de comunicación y respaldada por todas las fuerzas políticas del consistorio, a excepción de la CUP CapgiremBCN.
Como parte de ella vienen jugando un rol cada vez más destacado algunas asociaciones de comerciantes de Barcelona. Asociaciones como “Barcelona Oberta” o la “Fundació Barcelona Comerç”, así como la Confederación del Comercio de Catalunya, están incrementando la presión para demandar aún más “mano dura”. Un lobby, que aunque se quiera disfrazar de “pcomercio de proximidad”, representa a grandes magnates del comercio de la ciudad.
El presidente de “Barcelona Oberta”, Gabriel Jené, exigió públicamente la actuación inmediata de la administración para que “Barcelona deje de ser el paraíso del top manta”. Otros “ilustres” empresarios barceloneses de esta asociación se han sumado a las peticiones de mayor contundencia contra los “manteros” . Como Javier Cottet, Joan Oliveras -propietario de una cadena de joyerías- o Lluís Sans -presidente de una importante empresa ubicada en el Paseo de Gràcia-.
Miquel Àngel Fraile, exsecretario general de la patronal catalana fue cesado hace poco por incrementar su sueldo hasta los 115.000 euros durante cinco años. Sin embargo esto no le causa el más mínimo rubor para tildar de sistema mafioso al colectivo de “manteros”.
Como vemos, mientras la “creme de la creme” de los empresarios barceloneses piden más contundencia contra los “manteros” para salvaguardar e intensificar así sus millonarios beneficios, BeC manda a la Guàrdia Urbana a hacer el “trabajo sucio”. ¿Para estos señores es para los que dijo que venía a gobernar? ¿Son estos “los de abajo”?
La semana pasada el Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Gerardo Pisarello, realizó una nueva comparecnecia pública para mandar un mensaje tranquilizador a todos ellos. La Guardia Urbana se empleará a fondo contra el “top manta” este verano, el dispositivo para acabar con la venta ambulante se reforzará... eso sí, se ampliara de 12 a 40 los planes ocupacionales.
La famosa “solución social”, que consiste en prácticas profesionales no remuneradas, para 40 vendedores. Para todos los demás, cientos, el Ayuntamiento del “cambio” les seguirá ofreciendo la “solución policial” de siempre, y en esta no se escatimarán medios.
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