El 14 de marzo de 2018 Marielle Franco fue brutalmente asesinada junto a Anderson Gomes, quien manejaba el coche por las calles de Rio de Janeiro. Marielle, mujer negra, lesbiana, oriunda de la favela Maré, era una de las más firmes opositoras a la intervención militar en la ciudad de la cual era concejala.
Jueves 14 de marzo de 2019 11:49
El 14 de marzo de 2018 Marielle Franco fue brutalmente asesinada junto a Anderson Gomes, quien manejaba el coche por las calles de Rio de Janeiro. Marielle, mujer negra, lesbiana, oriunda de la favela Maré, era una de las más firmes opositoras a la intervención militar en la ciudad de la cual era concejala.
A un año de su asesinato la impunidad cubre el caso de Marielle, en el que poco y nada se ha avanzado. La investigación está a cargo de la policía, y los dos sospechosos recientemente identificados formaron parte de esa fuerza.
La respuesta de la población frente al asesinato fue inmediata, decenas de miles de personas salieron a las calles al grito de "justicia para Marielle!" y "No a la intervención en Río de Janeiro".
El asesinato de Marielle no sólo acentuó el debate sobre la intervención federal y la violencia estatal sobre el pueblo negro y de las favelas, sino también la propia conducción de las investigaciones por la policía civil de Río de Janeiro, en particular la división de homicidios.
Jair Bolsonaro, en ese entonces candidato a presidente, aseguró a la red Globo que era "una muerte más en Río de Janeiro". Hoy se encuentra cada vez más salpicado por la investigación debido a que los dos sospechosos del hecho están vinculados a él y su familia
En una conferencia de prensa el pasado martes, el comisario Giniton Lages, responsable de la investigación, clasificó el asesinato como un “crimen de odio”, y dijo que el acusado Ronaldo Lessa tenía una “obsesión por personalidades que militan en la izquierda política”, siendo capaz de “resolver sus diferencias con violencia”.
Las declaraciones del comisario, así como posteriormente las de la fiscalía, al insistir en que el crimen fue motivado “por la repulsa a las causas que Marielle defendía”, tiene como objetivo presentar una línea que distancie el asesinato de las verdadera causas políticas que evidentemente lo motivaron.
Aun cuando al final de las declaraciones los agentes del Estado en sus distintas funciones ante el caso hayan planteado que no hay una oposición entre “un crimen de odio” y la posibilidad de que haya sido por encargo., queda claro que el objetivo de dar al crimen un carácter cada vez menos político, imputándole características personales.
Aunque trazar un perfil psicológico de un asesino sea parte de una investigación de este tipo y pueda haber habido voluntad propia de los ejecutores, Ronnie Lessa, policía militar retirado y Elcio Vieira de Queiroz, ex policía expulsado de la Policía Militar después de haber sido imputado en investigaciones sobre la milicia, no son casos aislados en el tablero del crimen y de la política en Rio de Janeiro, todo lo contrario.
Ronnie Lessa y Élcio Vieira de Queiroz son señalados por la propia policía como milicianos y asesinos profesionales conocidos. Investigaciones recientes y la aprehensión de armas en la casa de quien sería un amigo de infancia de Lessa, generan sospechas de que entre los diversos negocios criminales del acusado está el tráfico de armas. Como si no hubiese evidencias suficientes de que se trata de un asesino contratado, Lessa sufrió un atentado el 27 de abril del año pasado, un mes después del asesinato de Marielle y Anderson, cuando fue baleado en el cuello, fue al Hospital Municipal Lourenço Jorge y salió sin dar explicaciones. Esto claramente se trata de un intento de atar cabos sueltos.
Más que nunca hay que exigir verdad y justicia para Marielle Franco. La policía con su involucramiento con la milicia y los negocios millonarios de políticos corruptos del régimen carioca, nunca le darán una respuesta contundente, porque juntos son responsables tanto por la muerte de Marielle como por la impunidad que se arrastra hace casi un año y sigue sin señalar quién la mandó a matar.
Solo se puede hacer justicia y llegar a quienes encargaron el asesinato con una fuerte movilización que le imponga al Estado una investigación independiente. Donde las instituciones garanticen la disponibilidad de materiales, archivos para organismos de derechos humanos, peritos especialistas comprometidos con la causa, y que parlamentarios del PSOL, representantes de organismos de derechos humanos, de sindicatos, de movimientos de favelas, etc. para que sean parte de la investigación.