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Elecciones 2018. A unos meses de las elecciones presidenciales continúan las fricciones entre el PRI y el PAN

La encuesta publicada por El Heraldo de México/Suasor reveló que Meade está en segundo lugar, tan sólo dos puntos porcentuales arriba de Anaya. Cabe destacar que es la única que arroja estos resultados.

Miércoles 7 de marzo de 2018

Ricardo Anaya, aspirante presidencial de la coalición Por México al Frente, señaló que esta encuesta revela que “ni siquiera un sólo punto porcentual” le han podido quitar luego de que el PRI iniciara una guerra contra él luego de que se le acusara de estar vinculado a una red de lavado de dinero.

Frente a este ataque del PRI para posicionarse sobre Anaya, que da impulso a la campaña electoral de AMLO, el panista ahora ha lanzado una serie de declaraciones que más que ser un compromiso contra la impunidad y la corrupción parecen una venganza a las acusaciones que le ha hecho el PRI.

Ha dicho que a Peña Nieto “lo metería a la cárcel” si se demuestra que cometió “actos graves de corrupción”.

“Ya estuvo bueno de que haya intocables en nuestro país. Aquí el que la haya hecho la tiene que pagar, y esto incluye al presidente Enrique Peña Nieto. Si se demuestra que él cometió actos graves de corrupción, por supuesto que sí [lo metería a la cárcel]”, señaló Anaya.

Y es que Anaya ha acusado de que esta campaña del PRI es con motivos políticos de afectar su posición electoral y de esta forma darle paso al Morena quien, según Anaya, ya ha prometido perdonar los actos de corrupción del PRI.

Sea como sea, de ningún lado parece haber un compromiso real en contra de la corrupción sino más bien un uso de la retórica de la justicia para abrirse camino electoral frente a un electorado indeciso.

Por su parte, López Obrador ha aprovechado esta disputa entre el PRI y el PAN para mostrarse limpio frente a la población. “Tengo mi conciencia tranquila” ha dicho Obrador respondiendo al señalamiento de Meade de que el tabasqueño es un “fantasma fiscal”.

Esto mientras promete el perdón a la misma "mafia del poder" que tanto crítico. Ahora lo hace para fortalecer su voto -a pesar de que amplios sectores de trabajadores y jóvenes están a favor de castigar a los gobernantes-. Busca mostrarse "responsable" y garante de la institucionalidad de la democracia de los ricos.