La tarde de este sábado y rumbo a las elecciones de 2024, el presidente encabezó un acto en el Zócalo para conmemorar los cinco años de su triunfo presidencial y del inicio de su llamada "Cuarta Transformación". ¿Qué tanto ha beneficiado a los trabajadores?

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Domingo 2 de julio de 2023

Como ya es costumbre, este primero de julio el presidente encabezó un acto para conmemorar su triunfo electoral en 2018, con lo que marca el inicio, a sus ojos, de la "Cuarta Transformación", como denomina su forma de gobernar, distanciada en ciertos aspectos de los gobiernos neoliberales que le antecedieron y con la cual pretende dar continuidad a las otras "tres transformaciones" que ha tenido México: el proceso de independencia de 1810, la reforma liberal encabezada por Benito Juárez en 1857 y la revolución de 1910 que derrocó al dictador Porfirio Díaz.
Desde temprano se reportó una enorme cantidad de asistentes que abarrotaron las calles aledañas al Centro Histórico de la capital, en particular la Calzada de Tlalpan-San Antonio Abad y la avenida José María Pino Suárez, así como las inmediaciones de la Alameda Central. Muchos de los asistentes provenían del interior de la república para apoyar el mensaje del presidente.
AMLO rindió su informe acompañado de Ariadna Montiel, secretaria de Bienestar, Jesús Ramírez, coordinador nacional de Comunicación Social, Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán, y Adán Augusto López, exsecretario de Gobernación y aspirante a candidato presidencial por el Morena. Se trata del 18vo informe en materia de gobernación que realiza López Obrador, un ejercicio trimestral (a diferencia de sus antecesores, que solamente rendían el Informe Presidencial del día 1ro de septiembre).
En su discurso, López Obrador afirmó que “a diferencia de lo que sucedía en gobiernos neoliberales, ahora no se reprime al pueblo, no se ordenan masacres, no hay tortura, no se tolera la violación de los derechos humanos, ni tampoco y que se oiga bien y lejos, hasta el otro continente, pasando el atlántico, tampoco existe hoy en México un narcoestado”. "Hay justicia y tranquilidad social y se avanza hacia la erradicación de la violencia. Lo vamos a lograr entre todos, me canso ganso", sentenció.
Entre otras afirmaciones, añadió que no es verdad que se esté militarizando el país, así como que México tendrá uno de los mejores sistemas de salud del mundo, a lo que agradeció la asistencia de los médicos cubanos enviados por el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
No obstante del discurso triunfal que tuvo, es menester añadir que el proceso de "transformación" poco ha trastocado la condición de país dependiente y con rasgos semicoloniales que tiene México con respecto a otros países imperialistas, en particular Estados Unidos y Canadá, cuyas empresas trasnacionales encadenan la economía mexicana.
Como se vio con las medidas contra la pandemia, que si bien, no llegaron a niveles desastrosos como en Estados Unidos bajo Trump, Brasil con Bolsonaro —quien daba conferencias de prensa sin cubrebocas, contagiado de COVID y negando que estuviera enfermo y que se trataba de "uma gripesinha"— o Reino Unido bajo el caído en desgracia Boris Johnson, López Obrador no dudó en obedecer cabalmente la orden directa de la Casa Blanca de reabrir las fábricas maquileras, así como las automotrices.
De igual forma se implementó la actualización del TLCAN, aquel que firmaran Salinas de Gortari y Bush padre en 1992 y que, bajo capricho de Trump, devino en la conformación del T-MEC, el cual mantiene la estructura de dependencia económica de México a las trasnacionales imperialistas, así como la injerencia del gobierno, bajo la STPS, en los sindicatos.
Resaltamos con esto que el gobierno de AMLO, aunque ha tenido cambios cualitativos en la economía, alejándola de un esquema neoliberal clásico, mantiene el contenido de país capitalista y el de un gobierno al servicio de los empresarios. De allí que no sea casual que la mayoría de los mexicanos que aparecen en la lista de Forbes no lo vean negativamente.
Es así que, aunque niegue la militarización del país, no puede voltear la vista a los recortes en cultura, educación, salud y otras áreas que se ven afectadas para engrosar el presupuesto de la Guardia Nacional, la cual obstinadamente ha intentado hacer pasar por "pueblo uniformado" y a que responda al mando de la SEDENA, siendo que además esa corporación es de las que más tienen denuncias de violaciones a los derechos humanos y ha causado muertes de jóvenes, reprimido normalistas y, por supuesto, a migrantes centroamericanos por órdenes tanto del reaccionario Trump como del "progresista" Biden.
La SEDENA recientemente ha sido una de las instituciones que escandalosamente se han incorporado al CONACyT a su junta de gobierno.
No se puede tapar el sol con un dedo. Aunque el gobierno de AMLO intenta gobernar "para ricos y pobres", es claro quién tiene el énfasis en este esquema. Los mismos de siempre que se han beneficiado por generaciones del sudor de quienes movemos a México.