×
×
Red Internacional
lid bot

Rumbo a 2024. AMLO y la derecha: Entre la hipocresía y la verdadera violencia política de género

Entre gobierno y derecha se lanzan acusaciones de machismo y violencia de género: Gálvez a AMLO diciendo que ejerce "violencia política de género", AMLO a Gálvez con que es "la candidata de la mafia en el poder". Un circo en el que los de abajo no vemos nuestros intereses representados.

Miércoles 12 de julio de 2023

Entre estas dos opciones políticas de los capitalistas, hay que decir que desde una perspectiva obrera no puede sino más que ofender el descaro con que se monta el circo de acusaciones que uno y otro lado se lanzan.

Por un lado, Gálvez acusa a AMLO de que ejerce "violencia política de género" en su denuncia ante el Instituto Nacional Electoral. Según el documento, los dichos de AMLO “reproducen patrones y estándares históricos que han colocado a la mujer siempre por debajo de los intereses y estrategias de los hombres”. Asimismo, Gálvez aseguró que “me reducen al resultado de un consenso entre hombres; se minimiza mi trayectoria, resultados y trabajo y me coloca como un objeto manipulado por el patriarcado”.

La hipocresía es increíble. Por un lado, AMLO asegurando que no es machista cuando en ocasiones anteriores se ha referido al feminismo como "conservador" y que es producto del neoliberalismo. A través de los granaderos y granaderas de Claudia Sheinbaum, en múltiples ocasiones han sido reprimidas las marchas feministas (como la del 28 de septiembre).

De igual forma, la política de la 4T ha golpeado particularmente a distintos sectores de trabajadoras. Tal fue el caso de los despidos masivos en el DIF a inicios del sexenio, en el que se incluyó a mujeres embarazadas, así como la larga huelga del SUTNOTIMEX, que tuvo que enfrentar la terquedad del gobierno de no solucionar el conflicto al cerrar la agencia de noticias, la cual era manejada en su mayoría por mujeres y que además lo hicieron durante el transcurso de la pandemia.

Del otro lado tenemos a Xóchitl Gálvez, quien, al ser abanderada de la derecha neoliberal, más que ser “un objeto manipulado por el patriarcado”, como ella sostiene, en realidad pretende ejercer el rol de administradora del Estado mexicano, garante por acción u omisión de la violencia machista y patriarcal que miles de mujeres viven día con día, cuyos ejemplos acabamos de mencionar. Recordemos que, luego de la militarización y la declaración de la "guerra contra las drogas" que llevara adelante el panista Felipe Calderón, los feminicidios en la fronteriza Cd. Juárez, que de por sí eran preocupantes, se dispararon luego de la entrada de las fuerzas armadas a la ciudad.

Aunque Gálvez se quiera pintar de rojo con su falso pasado de "trotskista", la realidad es que nadie de los exintegrantes de la LOM a la que supuestamente perteneció la recuerda ni la ubica, como ya hemos explicado en otros artículos. Por otro lado, al ser la precandidata de la oposición neoliberal, será compañera de campaña del PAN, partido de ultraderecha católico por excelencia en cuyo programa siempre ha estado el ataque sistemático a los derechos de las mujeres y de la diversidad sexogenérica.

Sin ir muy lejos, recordemos el ridículo incidente en 2009 en el que en Guanajuato, bastión del panismo, se intentó prohibir que las personas se besaran en el famoso "callejón del beso". El PAN, de igual forma, se ha opuesto al derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y sus integrantes han traído a sus jefes jerárquicos superiores, políticos monarquistas españoles, quienes consideran que las civilizaciones mesoamericanas eran seres "inferiores" que ellos vinieron por orden de "Su Majestad" a civilizar (léase: exterminar).

Cosa además muy curiosa, pues la misma Gálvez dijo en su momento que "Con VOX ni a la esquina" cuando el PAN y el PRI trajeron a Santiago Abascal, dirigente de VOX, a nuestro país.

Sin embargo, no tiene problema con salir a la esquina con los empleados locales de Vox. Si bien el propio PAN, sumido en crisis, aclaró que su jefe inmediato en la metrópoli es el Partido Popular, los nexos de la ultradrecha española entre ellos mismos no dejan lugar a dudas de que sus esbirros en América pretenden perpetuar la dependencia a la corona.

2 de septiembre de 2021. De izquierda a derecha. Arriba: Saraí Núñez Cerón (de café), Jorge Martín Frías (director de la Fundación Disenso de Abascal), Roberto Moya (de corbata azul), Raúl Torres (de corbata rosa), Minerva Hernández (de amarillo), Lilly Téllez (de beige), América Rangel (de rojo), Santiago Abascal (dirigente de VOX), Julen Rementería, Marco Gama (de gris), Ángel López Maraver (con corbata verde, diputado de VOX), Víctor Fuentes (de corbata dorada) y Luis Gerardo Fernández (legionario de Cristo). Abajo: Mayuli Latifa Martínez (de negro), Indira Rosales (de azul), Hermann Leopoldo Tertsch del Valle-Lersundi (periodista español hijo del nazi Ekkehard Tertsch), Nadia Navarro, Alejandra Reynoso (de blanco), Guadalupe Saldaña (de naranja), Gina Cruz Blackledge, Guadalupe Murguía y Víctor González Coello de Portugal (vicepresidente de VOX).

JPEG

18 de abril del presente año. Xóchitl Gálvez junto a Julen Rementería, quien habría sido el responsable de traer al reaccionario Abascal a México.

PNG

8 de mayo del presente año. Xóchitl Gálvez junto a Nadia Navarro.

JPEG

Xóchitl Gálvez junto a Minerva Hernández, a quien calificó de "chiquita pero chingona", en 2019; recientemente Hernández dio su respaldo a la precandidatura de Gálvez a la presidencia.

JPEG

Gina Cruz Blackledge (al micrófono) junto a Xóchitl Gálvez denunciando de manera oportunista la violencia de género en junio de 2022.

GIF

Xóchitl Gálvez junto a Alejandra "La Güera" Reynoso, quien recientemente anunció emocionada la visita de la precandidata a Guanajuato.

Que una mujer ocupe el cargo de presidente no elimina el machismo ni la violencia patriarcal con la que sostienen este sistema de miseria. Ni Gálvez ni la 4T ponen en cuestión las condiciones materiales que sustentan la opresión de las mujeres, los defienden sistemáticamente. Por ello, desde La Izquierda Diario, consideramos que es importante forjar una alternativa de izquierda, obrera, socialista e independiente de los partidos del congreso al servicio de los capitalistas e imperialistas de todo tipo que tome como una de sus banderas la lucha contra todas las formas de opresión que pesan sobre las mujeres.