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Red Internacional
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Corrupción. Abbott sale en defensa de la corrupta casta política

Sus dichos, que son respuesta a las críticas de Gajardo por la cuenta pública del fiscal nacional, siguen demostrando que, desde el Ministerio Público, no hay ninguna intención de retractarse de la polémica demostración de que en Chile existe una justicia para el pueblo trabajador, y otra para los ricos y poderosos.

Francisco Sepúlveda Romero

Francisco Sepúlveda Romero Médico y parte de la Agrupación de Trabajadores de la Salud "Abran Paso"

Domingo 29 de abril de 2018

Revuelo ha causado durante la semana la cuenta pública del Fiscal Nacional Jorge Abbott, quién no solo se quedó en los dichos del día Martes, dando a entender que se debe dar un trato distinto a las acusaciones sobre personas en cargos de elección popular, sino que también en las respuestas posteriores, enfrascándose en una discusión indirecta a través de los medios con los ex fiscales Carlos Gajardo y Pablo Norambuena.

En sus últimas declaraciones, sobre los ex fiscales Gajardo y Norambuena, Abbott en una radio nacional ha dicho que “no lograron entender que el Ministerio Público es una institución jerarquizada, y que quienes toman las decisiones son los fiscales regionales, que son los que tienen la titularidad de la acción penal. En consecuencia, ellos debiesen haberse subordinado a lo que su jefe resolvía sobre el particular”, rematando con “el personaje terminó comiéndose al buen fiscal”.

Sus dichos, que son respuesta a las críticas de Gajardo por la cuenta pública del fiscal nacional, siguen demostrando que, desde el Ministerio Público, no hay ninguna intención de retractarse de la polémica demostración de que en Chile existe una justicia para el pueblo trabajador, y otra para los ricos y poderosos.

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¿Censura a los persecutores públicos?

Pero no solo quedo en las críticas indirectas a los abogados salientes, sino que también a las declaraciones que puedan dar los fiscales durante procesos de investigación, y a los cuales Abbott asume como muestras de “protagonismo” en los diferentes casos.

El fiscal nacional declara que “Estos protagonismos lo que llevan es precisamente a afirmaciones categóricas que hacen muy atractivo que los fiscales tengan acceso a los medios de comunicación y las redes sociales. Salir a dar entrevistas a los medios de comunicación no es prudente para la función que realizan los fiscales, es perjudicial porque generan expectativas importantes en la población que luego no son satisfechas”.

Ante la polémica, posible impugnación

Pero no solo ha sido un remezón en el poder judicial, las críticas también han llegado de parte de miembros del Parlamento, en donde diputados como Hugo Gutierrez, Gabriel Boric, Maite Orsini y Gonzalo Winter han salido a responder a la “famosa” cuenta pública de Abbott.

La posibilidad de remoción de su cargo del Fiscal Nacional se establece dentro de la misma Ley Orgánica del Ministerio Público, en donde se manifiesta que: “La Corte Suprema puede remover al máximo persecutor a petición del Presidente de la República, de la Cámara de Diputados o de diez de sus miembros”.
A pesar de esto, la única diputada que ha mencionado la destitución sería Claudia Mix, de Poder (FA), quien ha planteado estudiar junto a su equipo esta posibilidad.

¿Basta con la destitución?

Ante esta situación y las voces que anuncian una posible destitución (principalmente por parte del Frente Amplio), cabe preguntarse si la destitución es suficiente o si la solución está en el parlamento. Si algo ha quedado demostrado en este último tiempo, cruzado por los escándalos de corrupción entre políticos y empresarios, es que la justicia ha permitido mantener esto en la impunidad. El problema no es individual de tal o cual fiscal, si se va Abbot otro lo reemplazara, manteniendo lo fundamental de la justicia para ricos. Es el conjunto del poder judicial, como parte de un Estado que funciona para mantener el orden social de los empresarios.

La remoción de Abbot o cualquier fiscal, sería solo un hito si es que no permite la elección popular de los jueces y fiscales, de lo contrario seguirá desarrollando una justicia al servicio de los empresarios y sus políticos.