El joven músico y poeta Abel Lescay ha sido condenado a 6 años de prisión, en una resolución arbitraria y escandalosa, después de un proceso plagado de arbitrariedades que incluyó torturas y amenazas de muerte contra el acusado.

La Izquierda Diario @izquierdadiario
Jueves 31 de marzo de 2022 21:37
Como escribía en este diario una joven periodista cubana, Lescay “tras manifestarse en la ciudad de Bejucal fue arrestado durante la noche en su casa. Este proceso es particular, porque fue conducido a la estación de policía desnudo y sufrió Covid 19 durante el arresto. Abel salió a manifestarse como cualquier otro ciudadano”.
Efectivamente, el joven artista fue detenido horas después de participar en las movilizaciones del 11 de julio de 2021, y permaneció 7 días en esta brutal situación. Su liberación, el 18 de julio, fue resultado de la presión ejercida contra esta represiva acción gubernamental. Aún así fue mantenido, como él mismo denunció, en prisión domiciliaria, mientras el estado iba armando un proceso basado en mentiras y calumnias.
El 2 de febrero, como una muestra de la constante persecución que sufrió Abel, fue nuevamente arrestado a la salida del Instituto Superior de Arte (ISA), de la Universidad de las Artes en La Habana, como denunciamos aquí. Después de unas horas, el gobierno se vio obligado a ponerlo en libertad, ante la campaña nacional e internacional que comenzó a desplegarse.
Ahora, Abel Lescay ha sido condenado por “desacato agravado”, “desórdenes públicos” y “desacato de la figura básica” y tiene 10 días para presentar su apelación, luego de lo cual deberá ingresar a prisión.
Las voces de protesta no han dejado de pronunciarse dentro y fuera de la isla, denunciando las calumnias del Estado, así como el hecho evidente de que el poeta y músico ha sido condenado por ejercer su elemental derecho a la protesta.
Reproducimos a continuación parte del comunicado del colectivo Reclamo Universitario, que nos han hecho llegar a esta red de diarios internacional
“Recientemente se conoció que el estudiante del Instituto Superior de Arte, Abel González Lescay, fue condenado a 6 años sin internamiento por su participación en los acontecimientos del 11 de julio de 2021.
Abel Lescay perderá su carrera y su libertad por haber salido a manifestarse, mientras que, quienes lo arrestaron estando desnudo y lo mantuvieron aislado en pésimas condiciones cuando padecía de covid-19, continúan impunes.
Desde el 11 de julio se han reportado numerosos casos de expulsiones, interrogatorios y acoso dentro de la comunidad universitaria por motivos declaradamente políticos.
Desde Reclamo Universitario exigimos:
Libertad para Abel Lescay y los presos políticos del 11 de julio
Pronunciamiento justo de la FEU al respecto y de la comunidad universitaria en su defecto
Respeto al disenso dentro de la universidad y cese del acoso, las expulsiones e interrogatorios por motivos políticos dentro de las instituciones educativas cubanas
Que no exista impunidad hacia los funcionarios responsables de cualquier maltrato hacia los manifestantes del 11 de julio”
En redes sociales, Abel Lescay ha protestado enérgicamente contra esta situación y ha anunciado un concierto este viernes 1 de abril.
Crece la represión contra quienes protestan
El caso de Abel Lescay, que ha tenido importante trascendencia incluso más allá de la isla, no es el único ni mucho menos. Cientos de personas han sido condenadas por haber participado en las jornadas del 11 de julio, en procesos escandalosos que violan los derechos más elementales, como es el de protestar y movilizarse.
De hecho, hace pocas semanas, se llevaron a cabo dos juicios: el primero contra quienes participaron en las protestas que realizaron los sectores pobres de Esquina de Toyo y La Güinera en La Habana. Y el segundo de ellos, por las protestas en San Antonio de los Baños. Las condenas llegan hasta los 30 años de prisión. En el juicio contra los manifestantes de Esquina de Toyo y La Güinera, suman 1916 años de prisión, y sólo uno de los enjuiciados fue absuelto. Menores de edad serán recluidos por 10 años en las cárceles cubanas.
El juicio y condena contra Abel Lescay, y los mencionados juicios concluidos en el mes de marzo, se suman a los que fueron realizados en julio, octubre, diciembre, enero y febrero, cuyos resultados fueron similares, en términos de altas condenas contra participantes en las protestas. Como ya escribimos en La Izquierda Diario, son constantes las denuncias de familiares y activistas por fabricación de pruebas. Esto ha estado acompañado de una campaña de ataques y difamaciones contra los periodistas de medios como La Joven Cuba, acusada por un canal oficialista de “contrarrevolucionarios y fascistas”.
El gobierno cubano pretende, con esta política fuertemente represiva y sus condenas ejemplares, sentar un precedente de lo que le sucede a quienes protestan. El objetivo es claro: amedrentar a quienes están descontentos con su política económica y social, con medidas aperturistas y que golpean fuertemente -como la Tarea Ordenamiento- sobre las espaldas del pueblo trabajador. Diaz Canel y la burocracia cubana pretenden, con la represión, evitar nuevas protestas contra la opresión política, la desigualdad social y sus programas económicos.
Ante esto, es urgente el llamado a la solidaridad internacional con los detenidos y manifestarse abiertamente contra la represión y los juicios sumarios en Cuba, así como por el derecho a la protesta y por la libertad inmediata y plena de Abel Lescay y todos los detenidos de las protestas del 11 de julio.