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Red Internacional
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Aborto Legal. Aborto Legal: política parlamentaria o movimiento de mujeres en las calles

Durante el día jueves el parlamento Argentino, con mayoría simple, vota a favor de la despenalización del aborto en todas sus causales. Debate desde el otro lado de la cordillera que atraviesa en un momento preciso, el histórico movimiento de mujeres en Chile.

Kevin Bustamante Médico de Familia, trabajador de Atención Primaria de Salud, militante del PTR.

Sábado 16 de junio de 2018

Durante el día jueves en Argentina, con mayoría simple en parlamento, se votó a favor del Aborto Legal. Lucha histórica que corona un primer triunfo para las mujeres de la clase trabajadora. Verdadero tsunami verde como lo han catalogado medios de prensa, oleada verde que, desabordando lo institucional y límites nacionales, podría vincularse a las demandas y luchas que en Chile se viven hoy en las múltiples tomas feministas que se presentan en nuestro país y que han tensionado la agenda de gobierno, partidos y la política en los últimos meses.

En Chile hasta abril del 2018, se han realizado 193 abortos bajo la ley en sus tres causales. Ley no exenta de debates, trabas y oposición activa desde el mismo gobierno de Sebastián Piñera que no ha dudado en utilizar desde el tribunal constitucional hasta modificaciones venenosas en el protocolo de la ley para impedir su utilidad para los miles de abortos clandestinos que matan a mujeres por año.

Consideremos que la ley de las tres causales, a diferencia de lo conquistado en el país trasandino, sólo cubre el 3% de los abortos clandestinos, dejando al resto en una desprotección legal y en un castigo permanente. Negando a su vez la seguridad y protección de salud para mujeres que no tienen recursos para realizar estos procedimientos en condiciones de seguridad.

En este escenario, un activo cada vez más amplio de mujeres estudiantes y trabajadoras, von tomando consciencia del verdadero despliegue del machismo estructural en la sociedad actual y sus consecuencias en la vida de miles de ellas. Ahí entonces la lucha por el aborto libre como punta de lanza y la violencia de género como fundamento interpelan a la sociedad y a las diversas facciones dentro del movimiento ¿Qué métodos seguir para conquistar nuestras demandas?

Principalmente es la bancada de Frente Amplio la que está puesta e la mira de estos progresos, ya que demarcándose de la política de la Nueva Mayoría, mostraba en la última campaña una oposición robusta que de a poco se ha ido debilitando hasta los dichos actuales de varios de sus parlamentarios: “oposición responsable” “acuerdos mínimos” con lo que concilian y apuestan en el parlamento las salidas a los conflictos sociales, pero sin ellos, o volviéndolos un apéndice y agregado a la política de sus partidos.

Este desplazamiento del Frente Amplio hacia una oposición responsable nos hace preguntarnos ¿responsable de qué y con quiénes? Porque mientras en Argentina, la bancada parlamentaria del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) y dentro de ella partidos como el PTS, hicieron una oposición de independencia política frente a empresarios, el gobierno de derecha y los reformistas, dando toda la voluntad y el poder a la decisión de las calles, el movimientos de mujeres y trabajadoras que desde las noches previas tomaban sus colegios y lugares de trabajo, preparando el escenario que se jugó el Jueves.

En Chile pareciera que esa energía se dirige más a un juego inter-partidos y acuerdos parlamentarios. Acuerdos que ven en los movimientos sociales una correlación de fuerzas necesarias pero para fundamentar la política que emana desde el Frente Amplio y no al contrario, poniéndose este en funciópn de la fuerza que pueden tomar las movilizaciones como método para imponer la agenda de las mujeres movilizadas.

Así mientras en Chile se apunta a un juego de consenso, el ejemplo argentino nos habla de un despliegue de fuerzas materiales, lucha histórica y un movimiento de masas en las calles con ocupación de puestos laborales, colegios y universidades. Ante esto ¿Qué propone el frente amplio?: acuerdos en el parlamento, discusiones y consensos con partidos como el Partido Socialista (PS) o la Democracia Cristiana (DC).

Es necesario potenciar estas discusiones, pues como lo han propuesto algunos académicos y analistas políticos, la legalización del aborto en Argentina no es un hecho aislado y restringido a dicha nación. Es un hito que marca y delimita posturas en otros países; como en Chile, donde también se viven procesos de avanzada del movimiento de mujeres.

Sin embargo, este Movimiento que necesita fortalecerse como voz y confianza en sus fuerzas, con independencia de la política conciliadora y de negociación parlamento para conquistar los derechos ampliamente negados e históricamente en disputa; apostando a la movilización del conjunto de los sectores explotados (trabajadores y trabajadoras) en alianza con el movimiento estudiantil como verdaderos sujetos y fuerza política es que se lograrán las conquistas del aborto como derecho: legal, seguro, libre y gratuito, sin mediaciones de la iglesia ni de los intereses del empresariado de la salud y conservador de este país.