Breve análisis sobre los méritos del “heartbeat bill” en Iowa y sus similitudes con los argumentos a favor y en contra de la legalidad del aborto en Argentina.
Jueves 10 de mayo de 2018 15:03
Después del caso emblemático Roe v. Wade, en que la Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminó que el derecho a interrumpir un embarazo es un derecho legal por todas mujeres y que las reglas que restringen este derecho son inconstitucional, el aborto era y, aún lo es, un derecho legal. Por consecuencia, los 50 estados tienen la responsabilidad de proteger el acceso al procedimiento. Sin embargo, en los estados con gobiernos más conservadores como Mississippi, North Dakota y Iowa eso no ocurre en realidad.
El 4 de mayo de 2018, la gobernadora de Iowa, Kim Reynolds, aprobó una ley que llamada el “heartbeat bill.” Esta ley es una de las leyes más restrictivas en todo el país. La ley solo fue aprobada por los diputados del Partido Republicano, con 29 votos a favor y 17 en contra en el Senado y 51 a favor y 46 en contra en la Cámara de Representantes. Después de firmar la ley, Reynolds dijo que ella es “cien por ciento pro-vida y nunca va a dejar la lucha por los nonatos”.
La nueva ley limita la posibilidad de interrumpir un embarazo después de la detección de un latido del corazón del feto con la excepción de víctimas de violación e incesto. Mientras la legislación no determina un momento específico a partir del cual el aborto es ilegal, los médicos sostienen que en la sexta semana aproximadamente se podría detectar el latido. Por lo tanto, la ley efectivamente prohíbe el aborto después de la sexta semana de embarazo: una violación del precedente lo impuso la Corte Suprema en 1973 en el caso Roe v. Wade.
Algunos oponentes a la ley han argumentado que la sexta semana es un momento bastante temprano para interrumpir un embarazo. La dra. Jamila Perritt, becaria de la organización Médicos para la Salud Reproductiva, señala que “es improbable que un individuo deje de menstruar, haga una cita para realizar un aborto, tome licencia en el trabajo, encuentre una persona para que cuide de sus niños en seis semanas. Esto es absolutamente irreal e irrazonable”. De los 3.722 abortos que se practicaron en Iowa en 2016, solo 347 ocurrieron antes de la sexta semana.
El debate sobre el aborto legal en los Estados Unidos es muy parecido al que se lleva a cabo en Argentina. Es la séptima vez que se presenta el proyecto de la Campaña y hubo masivas movilizaciones. Todos los martes y jueves hay actividades en las puertas del congreso para seguir luchando por el derecho al aborto.
Uno de los argumentos principales de los que se oponen a la legalización en ambos países — la fuerza “pro-vida” — es que la vida empieza cuando se puede detectar el latido o a la concepción. En una declaración escrita, Reynolds afirmó que “si la muerte es determinada por el momento en que la corazón deja de latir, ¿no es verdad que una corazón que late indica la vida?”
Ella siguió su declaración con el tema de la inocencia y las consecuencias morales del aborto. "Para mí, detener un corazón que late es inmoral”, sostuvo Reynolds. Este discurso moral se repite con frecuencia en los argumentos en contra del aborto tanto en los EEUU como en Argentina.
En el mismo sentido, Alberto Bianchi, un abogado afiliado a la Universidad Católica Argentina, dijo en el Congreso que los fetos “son inocentes, porque no han cometido ningún delito, segundo que no han tenido ningún abogado defensor, no han sido escuchados, no han tenido ningún debido proceso”, entonces un aborto viola los derechos fundamentales que tienen los seres humanos.
Por otro lado, los que están a favor de la legalización en Argentina o “pro-elección” en los EEUU, mantienen la importancia del aborto seguro y accesible como una cuestión de salud pública. En Argentina, un tercio de todas las muertes son como consecuencia de un aborto clandestino e inseguro.
Además, las complicaciones después de un aborto clandestino, que muchas veces no es practicado por un médico, son graves para la salud de muchas mujeres. Obviamente, la lucha para bajar la cantidad de muertes es un punto fuerte para las personas que necesitan interrumpir un embarazo.
Te puede intersar: Dos casos emblemáticos en la lucha para la legalización del aborto en Argentina
La cuestión la salud pública también señala que los individuos pobres son los más afectados por la falta de acceso al aborto seguro. Según el Instituto Guttmacher, el 65% de los individuos en los EEUU que hacen abortos son pobres o son personas de bajos ingresos. Aunque el aborto es legal en los EEUU, es claro que en cada paso de la cronología del Dr. Perritt ya mencionada, la pobreza es un gran obstáculo.
En Argentina, aunque el aborto es ilegal, la realidad es que se practican abortos para aquellos que pueden pagarlo y aún así no son seguros. La diferencia entre las clases socioeconómicas al momento de acceder a un aborto y atención médica en Argentina, es injusta y perjudicial para las mujeres más vulnerables en la sociedad.
El movimiento a favor de la legalización del aborto en Argentina no solo está peleando por el derecho al aborto. También está luchando por una aplicación de la ley de eduación sexual más efectiva que la aplicación de ahora y el acceso a anticonceptivos gratuitos por todos. El acceso a la salud reproductiva y educación sexual de bien cualidad, incluyendo al aborto legal, es necesario para mejorar la salud pública y la situación de mujeres y personas gestantes.