El próximo 15 y 17 de mayo se llevará a cabo en Roma una reunión entre obispos chilenos y el papa Francisco, donde se discutirán los diferentes casos de abusos sexuales ocurridos por parte de los religiosos.

Gidget Guardiola Trabajadora de la APS, Agrupación de mujeres y diversidad sexual "Pan y Rosas"
Domingo 13 de mayo de 2018
Como parte de recomponer la confianza de la población y luego de la visita de las tres víctimas de Karadima al Vaticano, es que el papa Francisco decide realizar una reunión “clave” para analizar los abusos sexuales cometidos por sacerdotes chilenos, una medida tomada por parte de la iglesia católica que busca claramente restaurar la confianza hacia esta institución que viene en crisis, la cual se vio reflejada en la pasada visita del papa al país. Tras esta reunión se espera que se tomen medidas contra el circulo del cura Fernando Karadima, entre ellos el obispo de Osorno Juan Barros, uno de sus principales encubridores.
En el contexto de la falta de credibilidad de la iglesia y la mayor visibilización de casos de abusos cometidos por parte de dicha institución, como lo es el caso de las víctimas de Karadima, y en medio de los últimos casos de violación y maltratos físicos a menores que han quedado al descubierto, es que el actual gobierno de derecha ha lanzado propuestas para sancionar estos delitos.
Es así como plantean la imprescriptibilidad de los delitos de abusos y violación a menores, buscando legitimar la imagen de su mandato aprovechando la efervencia en la población frente a los últimos casos ocurridos de abuso contra menores, como el de Ambar.
Debido a que todos sabemos que los casos de abusos a menores por parte de la iglesia no se resuelven de manera efectiva y solo quedan en oraciones como penitencias por parte de la iglesia, podriamos pensar que esta medida propuesta por Piñera y una reunión en el vaticano cambiara en algo el panorama de los abusos, pero no es así. Por un lado, la imprescriptibilidad se configura como un arma de doble filo que le entrega aun más poder al estado burgués chileno, que se ha caracterizado en el último tiempo por la articulación de montajes, para perseguir indiscriminadamente según sea su objetivo al pueblo pobre dejando en la impunidad a los ricos y junto con ellos a sus amigos de la iglesia y por otro lado, este posicionamiento claramente es una medida que solo busca recomponer las confianzas en la iglesia y poner en un buen pie al tambaleado gobierno de la derecha.

Gidget Guardiola
Trabajadora de la APS, Agrupación de mujeres y diversidad sexual "Pan y Rosas"