La tercera fuerza política a nivel nacional, ha pasado de tener unos guiños al antiguo gobierno, a ya pensar en una posible alianza para las próximas elecciones municipales del 2020 ¿Qué oposición es esa?
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Martes 15 de mayo de 2018
FOTO: Jonathan Mancilla, El Mercurio
Un fuerte temblor sacude al régimen político sin duda. Sebastián Piñera y su gobierno de derecha a buscado a como dé lugar instalar su agenda política de profundización neoliberal, pero no sin encontrarse el difícil obstáculo no de la oposición, que aún busca como armarse dentro del parlamento, sino por los movimientos sociales que hoy salen a las calles a defender las conquistas parciales que amenzan con esfumarse, sino es por el poder de la movilización.
Es en este escenario que nuevas fuerzas políticas como el Frente Amplio (FA), han buscado ocupar aquel espacio dejado por el Partido Comunista (PC) y su línea de integración a lo que fue en su momento la Nueva Mayoría (NM) aunque no sin contradicciones. Eso lo ha llevado hoy día no sólo a confluencias intermitentes junto al ex gobierno de la presidenta Bachelet, sino que desde sus sectores más a derecha como Revolución Democrática (RD), hasta las organizaciones más críticas al modelo neoliberal como Movimiento Autonomista (MA) a participar de bloques de “oposición” en comisiones presentadas por el gobierno derechista. Ejemplos de esto son la comisión de salud frente a la cual al parecer suspenderán su participación frente a la crisis de la cartera a cabeza del ministro Santelices, señalando que ya no es un interlocutor válido (¿en qué momento lo fue?), o la comisión de seguridad, ante la que hoy intentan levantar un bloque paralelo como forma alternativa a la visión punitiva y criminalizadora del oficialismo.
Sin embargo, de un pequeño paso, ahora parecen querer dar un gran salto en su relación política con la NM, expresada en las últimas declaraciones del diputado RD, Pablo Vidal, quien manifestó su intención de “coordinarse” con la ex NM en las próximas elecciones municipales del 2020 buscando demostrar una “señal de gobernabilidad”. A esto se suma el seminario desarrollado el pasado sábado titulado “Los Nuevos Desafíos del Socialismo Chileno”, que contó con importantes referentes del frenteamplismo como el ex jefe de campaña de Beatriz Sánchez, el RD Sebastián Dépolo, y el actual alcalde de Valparaíso perteneciente al MA, Jorge Sharp, quienes respaldaron dicha iniciativa, lo que sin duda coloca en cuestionamiento, o más bien tensiona su promesa cada vez más difusa de independencia de la Nueva Mayoría.
¿Cuál es la independencia del Frente Amplio?
Es esta línea de “independencia” en el discurso, pero de “complicidad” en los hechos, la que trae nuevas complejidades y contradicciones, que se agregan a las ya tensiones instaladas al interior de la coalición, donde por diversos debates y discusiones estratégicas que comprendan las distintas fuerzas que le componen, esta suerte de acuerdo a lo menos en lo electoral parece ir cristalizándose de manera generalizada, al menos en un sector mayor.
Este posicionamiento de alianzas entre FA y NM, se acopla a la vez en un discurso de parlamentarización de las demandas, donde las direcciones políticas del FA se han mostrado estériles en mostrar una ubicación radical frente a la ofensiva del gobierno, donde en vez de apostar a un plan de lucha concreto, a raíz de la reinstalamiento del lucro y la reafirmación del modelo de mercado en la educación, o la modificación del protocolo de aborto en tres causales, han preferido la adaptación a los márgenes de la institucionalidad de Pinochet, amparándose en la incostitucionalidad de las medidas y alineándose con la oposición de la NM, principal administradora de la herencia de la dictadura por más de 25 años.
¿Qué posición tomar frente al lobby parlamentario y la subordinación del FA a las direcciones del antiguo régimen?
Es frente a esta confianza del FA en los márgenes de la constitución de Pinochet, y los puentes en dirección a la Nueva Mayoría, que la izquierda, los movimientos sociales, y el conjunto del pueblo trabajador, debe confiar más que nunca en su propia fuerza, con total independencia de estos pactos. Una oposición que tomando las importantes lecciones que se han venido presentando desde la histórica movilización del movimiento estudiantil el 2011, donde sumado al movimiento NO + AFP, las heroicas batallas de los mineros del norte, la incansable lucha del pueblo mapuche por su autodeterminación y la desmilitarización de la Araucanía, o las multitudinarias marchas del movimiento de mujeres gritando a viva voz “Ni una Menos”, entre otras tantas, ha quedado clara que cualquier subordinación o guiño hacia los partidos o coaliciones representantes de los empresarios, son un fracaso.
Hoy, en que un explosivo movimiento de mujeres se levanta con tomas y paros en contra de los casos de acoso y abuso sexual en las universidades, la unidad con trabajadores, estudiantes, mapuche, pobladores, la diversidad sexual y los distintos sectores oprimidos es fundamental, frente a los ataques de una derecha envalentonada, amparada en las leyes del Estado. Es así como parece esencial un plan de lucha que unifique todas las batallas aisladas, para golpear con un solo puño a este gobierno de empresarios, y barrer con toda esa casta de políticos corruptos a su servicio. ¡Basta de comisiones y bloques con los verdugos y administradores de los capitalistas y su modelo de miseria!¡Unidad entre explotados y oprimidos por los derechos conquistados y los derechos que aún faltan por conquistar!