Luego de un largo proceso de dos años de despidos, suspensiones y retiros voluntarios, la empresa echó a los últimos trabajadores de la fábrica ubicada en Rosario.
Jueves 1ro de noviembre de 2018 09:17
En 2016 la firma Acindar comenzó a achicar su plantel de trabajadores en la planta Navarro mediante retiros voluntarios y despidos. Ese año eliminaron un turno de trabajo. De los más de 150 operarios que se desempeñaban en la fábrica, habían quedado poco más de diez. Ayer todos ellos recibieron la angustiosa noticia de la desvinculación al llegar a sus casas, mediante un telegrama enviado por la empresa.
Acindar, perteneciente al grupo Arcelor Mittal, aporta el 70% de la producción de acero no plano del país, detentando una posición casi monopólica en el rubro. Esta patronal tiene el terrible antecedente de ser pionera en el impulso a la represión estatal y paraestatal, previo a la dictadura de 1976 y durante ella, llegando a instalar un Centro Clandestino de Detención en el predio de la propia planta de Villa Constitución.
La UOM Rosario calificó la noticia de "intempestiva", y su abogado Pablo Cerra aseguró que solicitarán una audiencia en el Ministerio de Trabajo. "Mínimamente, queremos la conciliación obligatoria para conciliar con los trabajadores adentro".
Lo cierto es que los despidos de los últimos operarios de Acindar Navarro no cayeron como rayo en el cielo sereno, sino que son producto del largo y penoso vaciamiento que la empresa viene llevando adelante hace dos años.