La patronal acerera reduce la producción de su planta de Villa Constitución para presionar con un aumento de la flexibilización laboral, la renovación de acuerdos de suspensiones y la negociación por la quita de subsidios energéticos.
Facundo Durán @FakuDuran
Miércoles 24 de febrero de 2016
Frente a una menor demanda de la industria automotriz y la construcción resolvieron reducir la producción afectando las condiciones y los sueldos de trabajadores del sector de Acería de la planta de Villa Constitución.
Detrás de los titulares intencionados que anuncian el cierre de toda la planta, aparecen las negociaciones con el sindicato para renovar un acuerdo de suspensiones por un año para toda la fábrica, la presión para profundizar la reducción de puestos y el aumento de la flexibilización laboral y la puja con el gobierno por la quita de los subsidios a la energía eléctrica.
Parte de su producción es destinada al agro, sector muy beneficiado por la quita de retenciones que hizo el macrismo y que le significó un gran negocio. El aumento de la demanda de alambrón para la industria agropecuaria disparó la producción al punto de que debieron importar desde brasil tras terminar su stock.
El trasfondo de la medida es el plan de ajuste con el que presiona la patronal, con el objetivo de reducir puestos de trabajo y el aumento de los ritmos y la flexibilización. Como parte de la preparación de este plan provocó el conflicto de julio y agosto del 2015 que llevó a 7 días de paro y el despido de parte de los activistas luego de que el sindicato maniobrara para que no se cumpla el reingreso de los trabajadores. Hoy quiere negociar una reducción de puestos en Acería y una paritaria a la baja, justificándose con el parate productivo del sector.
Luciano Molina, delegado del sector acería, señaló que “la participación en el paro del 24 es vital para los metalúrgicos de Villa Constitución. A la vez que hacemos la primer gran acción contra el protocolo anti protestas de Bullrich y Macri, tenemos que rechazar el ajuste que aplica el gobierno y el ataque sobre los metalúrgicos. Pese a que tenemos motivos de sobra, lamentablemente la UOM no para y ni el Sindicato o la Interna impulsaron asambleas para discutir como enfrentar los ataques.
Incluso el lunes, junto a un grupo de delegados de ATE y CTA acordamos impulsar un piquete en el ingreso a la planta en el marco del paro para denunciar el ajuste y la ofensiva represiva, pero nuestra interna y nuestro sindicato no se ponen al frente. Ya sufrimos el año pasado el despido de los compañeros; hay que organizar una lucha a la altura del ataque patronal.
La Comisión Interna y el Sindicato tienen que impulsar asambleas por sector resolutivas en las que rechacemos las amenazas de suspensiones o despidos y la obligación de tomar los compensatorios y las vacaciones. El PTS en el Frente de Izquierda, junto a nuestros diputados, queremos poner todas nuestras fuerzas en derrotar el plan de ataque de la patronal y los planes de ajuste y represión del gobierno nacional.”