El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) realizó el acto de la izquierda argentina más importante de las últimas tres décadas. Más de 20 mil personas colmaron el estadio abierto de Atlanta en Buenos Aires. ¿Cuál es la importancia de esta experiencia para la izquierda en Chile?

Fabián Puelma @fabianpuelma
Martes 22 de noviembre de 2016
“Histórica convocatoria” es una de las frases que se repite. Hace décadas que la izquierda argentina no realizaba un acto tan multitudinario, el que además constituyó el principal hito político de la izquierda trotskista a nivel internacional en los últimos años.
El acto expresó la emergencia política y crecimiento de una izquierda obrera y socialista en Argentina. Desde hace ya algunos años que el FIT se ganó un espacio dentro del tablero político del país trasandino. La conquista de diputados nacionales, decenas de cargos en las legislaturas y el fenómeno político que representó Nicolás del Caño, dirigente del Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) y ex candidato presidencial del FIT; lograron darle visibilidad a un proceso profundo de fortalecimiento de la izquierda trotskista dentro de la clase trabajadora, el movimiento de mujeres y la juventud.
Lo mismo expresó el acto en el estadio de Atlanta. Además de los miles de militantes de las distintas fuerzas del FIT (PTS, el Partido Obrero e Izquierda Socialista), se hicieron presentes diversas agrupaciones sindicales de base, activistas del movimiento de mujeres y la diversidad, activistas de organizaciones de derechos humanos, y miles de jóvenes que se referencian con la izquierda.
Algunos rasgos distintivos de esta apuesta política
En el acto hicieron uso de la palabra dirigentes sindicales y referentes políticos de los partidos del FIT. Según Nicolás del Caño, principal figura del Frente de Izquierda y del PTS, el acto demostró que la izquierda trotskista se ha constituido como una oposición consecuente al gobierno de Macri, a diferencia de lo que ha hecho el kichnerismo.
Llama la atención también que la perspectiva internacionalista fue el punto de partida de gran parte de los discursos. La denuncia del derechista Donald Trump, el apoyo a los miles de jóvenes que se movilizan en EE.UU contra su gobierno, el perfil anti imperialista y el llamado a la unidad internacionalista de los trabajadores del mundo contra el capitalismo fue una de las tónicas del acto.
Junto con esto, destacó el programa de unidad socialista de Latinoamérica, en debate directo con los proyectos nacionalistas burgueses progresistas que existen en el continente (como Chávez y Maduro, Evo Morales y el mismo kichnerismo en Argentina), que durante estos años han demostrado su impotencia.
En la misma línea, del Caño fue claro en plantear que “en el acto planteamos una perspectiva de lucha anticapitalista y socialista, de clara diferenciación con aquellos agrupamientos reformistas que existen a nivel internacional. Por ejemplo Podemos en España o Syriza en Grecia”. La principal diferencia es que corrientes como el PTS se plantean un programa de gobierno de los trabajadores en ruptura con el capitalismo, y no la perspectiva de gestión del Estado capitalista en la que caen los nuevos fenómenos reformistas a nivel internacional.
Llama la atención que la fuerte intervención e inserción de la izquierda trotskista en el movimiento obrero busca romper con la rutina sindical imperante. Sin ir más lejos, Claudio Dellecarbonara, un conocido dirigentes sindical combativo del Metro de Buenos Aires, planteó en su discurso que los sindicatos no pueden ser un fin en sí mismo, sino que tienen que ser un medio para organizar a todos los trabajadores y ponerlos al servicio de derrotar al Gobierno y las patronales. Junto con esto, el dirigente sindical destacó que muchos de los trabajadores que militan y se referencian con el FIT, además de ser parte de las múltiples luchas sindicales, se consideran militantes políticos de la clase obrera.
La lucha de las mujeres fue otro de los puntos destacados del acto. Myriam Bregman, conocida abogada del PTS y diputada nacional por el FIT, marcó uno de los rasgos distintivos de la lucha de las y los revolucionarios dentro del movimiento de mujeres y de la diversidad: la necesidad de unir ese gran movimiento a la clase trabajadora, bajo una perspectiva anticapitalista y socialista. Según la dirigenta, este es un elemento insoslayable, porque se trata de la única forma de lograr, efectivamente, la liberación definitiva de las mujeres, de terminar con todo tipo de opresión.
Un punto de apoyo para la emergencia de una izquierda obrera y socialista en Chile
El internacionalismo que se expresó los discursos tiene un fuerte componente práctico. La presencia de Bárbara Brito, vicepresidenta electa de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), como invitada especial del acto es una muestra de esto. Brito no sólo es una referente estudiantil y del movimiento de mujeres en Chile, sino que también es digirenta política del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR), grupo hermano del PTS de Nicolás del Caño.
Justamente tener un punto de vista y un programa internacional implica la necesidad de construir una organización internacional que lo sustente. El acto en Atlanta es un punto de apoyo fundamental porque instala una idea fundamental: una izquierda obrera y socialista es posible y necesaria.
En Chile atravesamos por un momento de reconfiguración del escenario político, en donde empiezan a emerger nuevas alternativas de izquierda. La que más visibilidad ha logrado es el llamado Frente Amplio. Dentro de este bloque hay grupos que se referencian con experiencias como la del Frente Amplio en Uruguay, otras que reivindican el fenómeno de Podemos en España y también quienes tienen como referencia la experiencia del chavismo en Venezuela o el gobierno de Evo Morales. Son parte de la tendencia mundial a la emergencia de una izquierda neo reformista.
Plantear que una izquierda obrera y socialista es posible, debate con el sentido común que aún prima en amplios sectores de que salir de la marginalidad política implica necesariamente recortar y moderar el programa o buscar una unidad sin principios. A la perspectiva de re oxigenar un régimen político en crisis, conquistar una apertura democrática en los marcos del capitalismo o gestionar el actual Estado; hay que oponerle la perspectiva de construcción de una izquierda anticapitalista y socialista que abogue por un gobierno de los trabajadores para terminar con toda la herencia de la dictadura.
El FIT, que tiene un programa que responde a las principales problemáticas sociales ligándolas con esta perspectiva, que lucha por la unidad de la clase trabajadora detrás de una alternativa política independiente a las diversas variantes de los empresarios, debe ser instalada como un referente internacional a la hora de pensar la emergencia política de una izquierda obrera y socialista en Chile.
El contenido del acto de Atlanta: la lucha por un gobierno de los trabajadores en ruptura con el capitalismo, la perspectiva de la unidad revolucionaria y socialista de Latinoamética, la lucha anti imperialista, la tarea de forjar corrientes clasistas y revolucionarias en el movimiento de trabajadores, la necesidad de ligar la lucha contra la opresión de género a la clase obrera y a la lucha anticapitalista, son un punto de partida insoslayable.

Fabián Puelma
Abogado. Director de La Izquierda Diario Chile. Dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios.