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Red Internacional
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Congreso Nacional. Acuerdos con China: un modelo de entrega multilateral

Tras ocho horas de debate, el kirchnerismo y sus partidos aliados lograron ratificar dos acuerdos con el país asiático, con gran parte de la oposición en contra. La denuncia de la izquierda de esta nueva modalidad de entrega kirchnerista.

Sol Bajar

Sol Bajar @Sol_Bajar

Jueves 26 de febrero de 2015

Sin dificultades para reunir el quorum que exige el reglamento, diputados oficialistas y aliados dieron inicio este miércoles a la primera sesión especial del año, convocada por el Frente Para la Victoria para ratificar diversos acuerdos internacionales y convertir en ley la creación de la nueva Agencia Federal de Inteligencia, impulsados por el Poder Ejecutivo. A diferencia de lo sucedido en el Senado, cuando la oposición se ausentó del debate que culminó en la media sanción para la ley de inteligencia, todos los partidos se hicieron presentes en el debate tras el quorum propio obtenido por el oficialismo.

Los convenios que el oficialismo convirtió en ley tras una extensa lista de oradores, establecen un marco de cooperación en materia económica y de inversiones con el país asiático, por una parte, y la instalación durante 50 años de una estación espacial china ubicada en un predio de 200 hectáreas de la provincia de Neuquén, que pese a no haber contado aún con el aval parlamentario se encontraba ya en construcción desde hacía algunos meses, por la otra.

Suscritos por el gobierno nacional en julio de 2014, ambos acuerdos fueron tratados conjuntamente por decisión del bloque oficial. Con el informe del presidente de la comisión de Relaciones Exteriores, Guillermo Carmona, el Frente Para la Victoria reivindicó su aprobación al afirmar que permitirán al país el "ingreso de divisas e inversiones" que a su juicio potenciarían la industrialización argentina.

Con diferencias, llovieron las críticas de la oposición mayoritaria. Desde el radicalismo, el diputado Ricardo Alfonsín afirmó que la medida genera "un proceso de extranjerización de la economía argentina". En la misma sintonía, el ex titular de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, expresó el rechazo del massismo al sostener que con estos acuerdos "estamos entregando el futuro del desarrollo", puesto que “no modifican en nada la estructura productiva argentina y la relación con China”.

En tanto, desde el PRO, el presidente de la bancada Federico Pinedo pidió que "se abra una negociación con China para que se despejen dudas de que no se usará esa base para fines militares" y sostuvo que es "raro que haya tantos votos en contra de un acuerdo internacional". Su par Federico Sturzenegger aseguró asimismo que “no todos los días uno tiene la oportunidad de sentarse con el presidente de la segunda economía del mundo. Y en esa ocasión, en vez de buscar ampliar mercados, se buscó salvar el cepo, trocando swaps por adjudicación de obra pública”.

El rechazo de la izquierda

En su intervención, el diputado del PTS en el Frente de Izquierda Nicolás del Caño rechazó ambos convenios al señalar que “se plantea que la cooperación económica será sobre la base de la igualdad y el beneficio mutuo, pero esto lo contradice no sólo en el hecho de que la balanza comercial es hoy ampliamente favorable a China, sino también que los lazos económicos se vienen profundizando con el país asiático como polo que impone las condiciones, asegurándose el abastecimiento de las materias primas que necesita para su desarrollo.” “Se trata de una verdadera entrega de la soberanía argentina, porque se garantizan a China grandes concesiones impositivas, enormes desgravaciones para sus operaciones comerciales y hasta la potestad de establecer las remuneraciones a los trabajadores del proyecto para la estación espacial en Neuquén según las condiciones que rigen en el país asiático, ¡y todo esto con una vigencia de 50 años!”, sentenció el diputado de izquierda.

El legislador mendocino cuestionó también que el acuerdo de cooperación establece que “dentro de Argentina las inversiones chinas van a desarrollarse en sectores industriales que tengan potencial de exportación. Esto significará un mayor desarrollo del agro sojero y sectores relacionados, que son los que actualmente tienen ese potencial. Es decir, una mayor primarización de la economía que se realizará sin que el país aumente siquiera sus capacidades industriales, mientras China utilizará a la Argentina como fuente de materias primas. Como lo demuestran los proyectos en minería, hidrocarburos y agricultura, lo que se seguirá agravando es el carácter primarizado de la economía local”.

Finalmente, Del Caño sintetizó: “lo que se vio hoy en el recinto es que el gobierno busca establecer nuevas relaciones de dependencia con China, manteniendo en general el espíritu del estatuto del coloniaje con los Estados Unidos. La innovación es que ahora plantean un modelo de entrega multilateral: ya no es sólo entregar a la Chevron el petróleo, sino también los recursos estratégicos a China. Esta es la nueva innovación del gobierno nacional y popular. El otro sector es la oposición tradicional, que quieren seguir siendo lacayos del imperialismo estadounidense, como lo han sido en los años 90 y como lo quieren ahora, hacia el fin de ciclo del kirchnerismo, sosteniendo la dependencia norteamericana”.

Su compañero del Frente de Izquierda, el diputado salteño Pablo López (PO-FIT), también denunció que “estamos tratando estos acuerdos suscritos por un gobierno acorralado financieramente” y agregó que el acuerdo marco de cooperación económica “plantea una desindustrialización del país, en contradicción con el ‘compre nacional’”, impulsado por el gobierno. Y concluyó denunciando que “es un acuerdo de características semi coloniales”.