Mueren en Francia José Acubierre y Elías González, quienes eran los dos últimos aragoneses supervivientes del infierno y el horror del campo de exterminio nazi de Mauthausen.

Jorge Calderón Historiador y Profesor de Secundaria, Zaragoza
Miércoles 1ro de febrero de 2017
Su muerte, así como la parte de su vida más terrible, han ido muy cerca entre ambas. José murió el pasado 6 de enero y Elías pocos días después. Ambos han muerto en Francia, en el mismo país del que les sacaron para llevarles al infierno nazi, y al que volvieron después. Volvieron para quedarse, ya que las autoridades franquistas de su Aragón y España natal, les negaba todo (hasta su nacionalidad), por ser "rojos españoles".
Spanier 4095 y 4100
Esos son los fatídicos números que les asignaron los nazis nada más llegar al campo de exterminio nazi de Mauthausen, situado en la localidad austriaca del mismo nombre. "Spanier" (Rojo Español), y el numero debían recordarlo siempre, sino les podía costar la vida. Eso y un triangulo azul que les distinguía del resto de presos cosido en su traje a rayas, eran todas sus pertenencias. Con ese distintivo, los nazis querían dejar claro el odio y asco que les tenían. Al fin y al cabo, estos "rojos españoles" habían luchado primero contra Franco (el fiel amigo y aliado de Hitler) y luego contra ellos mismos en la Francia ocupada. Muestra de esto, es que el grupo de presos con mayor mortalidad del campo, tras los judíos, era el de los "spanier". De los 7.532 españoles que estuvieron en Mauthausen (5.000 fallecieron allí), 1.009 eran aragoneses muriendo 649, casi el 65%.
Como vemos entre ambos solo había cinco números de diferencia. Esto es debido a que ambos pertenecen al tristemente famoso "Convoy de los 927". Este tren, compuesto por 927 republicanos españoles, familias enteras, salió de la localidad francesa de Angulema el 20 de Agosto de 1940 para 4 días pues llegar al campo de exterminio, donde fueron confinados todos los varones mayores de 13 años, mas de 400. El resto del tren (Mujeres y niños/as) fue llevado a la frontera española. Este tren, fue el primer transporte masivo de personas, de cualquier índole o nacionalidad, que llego a un campo nazi. Tras él, por desgracia vendrían muchos más.
José Alcubierre fue internado con 14 años junto a su padre, Miguel (spanier 4218), nada más bajar de ese tren. José pude sobrevivir al "infierno" pero su padre no. El 24 de enero de 1941 Miguel Alcubierre fue seleccionado por los SS para ir a Gusen, un subcampo situado a cinco kilómetros que acabaría siendo conocido como "El Matadero", ya que quien entraba allí, nunca salía vivo. Como él mismo recordaba años después: “Me tiré a él. Nos agarramos los dos, nos estrechamos muy fuerte. Y cuando vi que dos SS venían a por mí, me dijo: «Cuídate mucho, mi hijo». Yo le contesté: «¡No! ¡Cuídate tú papá!» Y se marchó, lo vi marchar... se acabó. Y nunca más vi a mi padre”. Solo dos meses después, Miguel fue apaleado hasta la muerte.
Elías González, fue internado junto a su padre (que falleció en Gusen) y su hermano Luis, que también pudo sobrevivir. Estuvo a punto de morir por enfermedad y sobrevivió gracias a la ayuda de sus compañeros, que le cuidaron y le dieron un poco de comida extra, de la miserable ración diaria que les daban.
Resistencia y organización dentro del campo
Los republicanos españoles consiguieron crear una Red clandestina de apoyo y resistencia frente a las autoridades del campo. Esto permitió salvar a muchos compañeros, como Elías, y consiguieron sacar numerosas fotografías del campo.
Estas fueron tomadas por orden de los nazis por Francisco Boix. Éste, como fotógrafo profesional consiguió hacer unas copias de las mismas. Estas fueron sacadas por algunos presos españoles que salían a trabajar fuera del campo. Fueron escondidas en su casa por Ana Poilner, una socialdemócrata vecina de la localidad.
Estas fotografías fueron las únicas tomadas por los nazis de los campos que se conservan, el resto las destruyeron y fueron clave para juzgar a los jerarcas nazis en Núremberg, donde el propio Francisco testificó.
Héroes apátridas y olvidados
Estos auténticos héroes fueron olvidados por casi todos. Las autoridades de su tierra natal les dejaron sin patria (apátridas) y les impidieron volver a sus casas con sus familias. La Francia por la que combatieron y de la que partieron al horror nazi, fue en la que se tuvieron que quedar al vivir. Como decíamos al principio José murió en Angulema.
En los últimos años este olvido fue cayendo pero de forma muy lenta y escasa. Francia les ha rendido varios homenajes, el último la concesión a José y a otros de la Legión de honor francesa, la máxima condecoración del país. Sin embargo son reconocimientos escasos y muy individualizados.
En el Estado español, con el Régimen del 78 impuesto por los herederos de Franco, la situación aun es más grave. En Aragón se les puso un monumento de homenaje en un parque de Zaragoza en 2010, acto al que asistieron José y otros. El pasado día 24 de enero coincidiendo con el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto y Prevención de los Crímenes contra la Humanidad., se les hizo un homenaje a José y Elías pero poco más. Sólo nos basta recordar que España es el único país que no tiene representación oficial en la sala de banderas de Mauthausen, donde el resto de países con víctimas si tienen.
Para terminar recalcar nuestro homenaje más sincero agradecimiento estos dos últimos luchadores antifascistas muertos y a los que sufrieron el horror nazi.