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Red Internacional
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IZQUIERDA PAPAL. Adiós al anticlericalismo: Yolanda Diaz visitó al Papa Francisco "cargada de rosarios" para que los bendijera

En una reciente entrevista en la Cadena Ser, Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del gobierno y ministra de Trabajo, comentaba sus impresiones positivas sobre el Papa Francisco y defendió nuevamente la nefasta reforma laboral que ella misma está impulsando.

Roberto Bordón

Roberto Bordón @RobertoBordon13

Miércoles 12 de enero de 2022

EFE/ Giuseppe Lami

La entrevista a Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del gobierno y ministra de Trabajo, en la Cadena Ser ha dado una serie de titulares. En el tono humorístico que suele acompañar al formato del programa “Buenismo Bien”, Díaz ha defendido la acción del gobierno, afirmando que hacen “cosas chulísimas” que normalmente no saben comunicar a la ciudadanía. Además de ello, también comentó sus impresiones positivas sobre el Papa Francisco tras su reunión en el Vaticano, calificándolo de “encuentro emocionante y fascinante” y señalando que el nivel político del jefe de la Iglesia Católica es superior al de muchos dirigentes políticos europeos.

De su encuentro con el Papa Francisco, la dirigente de Unidas Podemos ha destacado el nivel político del líder de la Iglesia Católica, afirmando que es superior al de muchos dirigentes europeos. Calificando el encuentro como fascinante, afirma que debatieron entre otras cuestiones sobre política internacional. Esta postura de tejer discursos de afinidad con el Papa Francisco no es nueva en Unidas Podemos, ya buscaron la bendición de este en 2015 para seguir creciendo electoralmente. En aquel momento, Pablo Iglesias afirmaba que se encontraban en la misma barricada.

Siete años más tarde, los dirigentes de Unidas Podemos buscan de nuevo la bendición papal como exorcismo ante su posible fracaso electoral en las próximas elecciones. Nada importa que el dirigente del Vaticano haya perdido ese “aura reformadora” con el que convenció a muchos de que iba a cambiar algo en la Iglesia para que finalmente no cambiase nada. Ni estar en contra del aborto ni cubrir a curas violadores, ni la homofobia, nada es un obstáculo cuando uno busca el apoyo de Dios para salvar sus expectativas electorales. Al menos así debe pensar Yolanda Díaz, la nueva paladín de la izquierda papal, que incluso como comentó en el programa de la Cadena Ser, acudió cargada de rosarios para que el Papa Francisco los bendijera.

Respecto a las “cosas chulísimas” que hace el gobierno, solo cabe preguntarse qué es “chulísimo” o para quien lo es exactamente. Si hablamos desde el punto de vista de los trabajadores tendremos que rechazar el punto de vista de Díaz, ya que su no derogación de la reforma laboral no ayuda a mejorar las condiciones de vida de la clase obrera. Por otro lado, desde el punto de vista de la patronal, aunque algunos recelen, cabe decir que sí, es chulísima. Ya que por mucho que insistan desde el marketing electoral de Unidas Podemos, la realidad es que las medidas de Díaz vienen a reforzar la situación de los empresarios y no suponen una ruptura con la política de décadas de los gobiernos españoles.

Díaz ha afirmado que espera que la reforma sea aprobada en el Congreso de los Diputados sin demasiados problemas, a pesar de que inicialmente varios socios del gobierno se han negado a aprobarla sin enmiendas. Una cuestión que ha generado conflicto, debido a la negativa de la patronal a aceptar cualquier tipo de modificación al proyecto que se presenta. Sin embargo, la ministra de Trabajo parecía confiada en poder llegar a un acuerdo que saque adelante dicha reforma.

Al respecto del plano electoral, por un lado, parece rehuir del personalismo que sus propias bases están construyendo en torno a su figura como ministra. Díaz ha afirmado que no se siente cómoda con el rol de candidata y lo que esto conlleva de cara a la atención pública. La ministra del PCE prefiere trabajar en silencio y que los focos apunten a otro. Un discurso contradictorio con el hecho obvio de que se está construyendo una plataforma electoral apoyándose en su liderazgo con el que Unidas Podemos está tratando de plantear el siguiente ciclo electoral. Sea un papel más o menos agradable para la candidata, la realidad es que su proyecto sigue adelante de modo cesarista, aunque contenga el apoyo del aparato del PCE y de las burocracias sindicales.

No sabemos si la bendición del Vaticano es suficiente para salvar las opciones de Unidas Podemos. Lo que sí tenemos claro es que su reforma laboral es una estafa que debe ser combatida, por ello desde Izquierda Diario y la CRT llamamos a la izquierda sindical, a las organizaciones políticas y a la autoorganización de los trabajadores para combatir desde la independencia de clase las medidas del gobierno.


Roberto Bordón

Andalucía

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