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Red Internacional
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Tribuna Abierta. Ahora la UNAM deja sin becas a 300 estudiantes

Cerca de 300 alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) denunciaron la negligencia por parte de las autoridades universitarias al retrasarse más de tres meses el pago de becas con las cuales muchos de los afectados buscaban y buscan costear sus estudios en un escenario en especial difícil al cumplirse un año de pandemia.

Jueves 18 de marzo de 2021

Se trata de la Beca de Apoyo para la Manutención la cual consta de una modesta cantidad de $3,600 pesos que tuvieron que haberse depositado a los beneficiarios una vez publicados los nombres de los elegidos para el programa, lo cual sucedió el pasado 27 de noviembre.

«“El dinero de la beca yo lo iba a usar para poder pagar los servicios de luz e internet y no perder ninguna clase y sobre todo para ayudar con los gastos familiares porque mi mamá es madre soltera y debido a la pandemia su salario se mantiene bajo, lo que hace que a veces comemos comida muy básica, se me hace un poco injusto [que no se hayan hecho los depósitos] porque la mayoría nos esforzamos por tener buenas calificaciones y poder calificar para la beca”.»

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En voz del jefe de departamento becas de la UNAM se dieron toda una serie de excusas sobre por qué los pagos se habían retrasado semanas y semanas, dentro de ellas que al dar de alta las cuentas se encontraron con que algunas estaban duplicadas, es decir que algunos estudiantes ya tenían cuentas bancarias abiertas, lo cual definitivamnte no es una razón para dejarlos sin ingresos.

Después de esperar varios meses, estudiantes comenzaron a formar grupos de Facebook y WhatsApp para poder organizarse y exigir el pago íntegro del apoyo para todos los beneficiarios, exhibiendo con enojo las maniobras para dejar a varios compañeros sin beca.

«“Recientemente mi papá fue internado por salmonelosis y para pagar sus medicamentos e insumos médicos tuve que pedir prestado dinero, con la excusa de que en cuanto me pagaran la beca, que no me han depositado, yo inmediatamente pagaba lo que me prestaron. Prácticamente el dinero de la beca ya lo debo y es un dinero que sí o sí debo pagar. Soy del estado de Guerrero y en los hospitales públicos no lo podían atender así que nos vimos en la necesidad de ir a una clínica, tanto yo como mis hermanas pedimos dinero prestado para pagar todo lo que se necesitó y con que estos señores [funcionarios encargados de las becas] nos estén dando largas, pues no está nada bien”»

Esta situación no es menor y tampoco es una excepción ya que a lo largo del país existen un sinfín de casos donde se observa un abandono sistemático de la educación pública, así como la marginación de estudiantes para llevar a cabo actividades académicas en un marco de profundas desigualdades para poder acceder a las clases en línea. Por otra parte, se encuentran los miles y miles de niños que pertenecen a comunidades donde impera la pobreza y el nulo acceso a servicios básicos como luz y electricidad, situación que se repite en todo el territorio nacional.

Sin embargo, el caso de las becas de la UNAM, demuestra que la elitización de la educación está presente en todas las instituciones y en todos los niveles incluso en la universidad más prestigiosa del país donde existe una situación delicada por parte de los estudiantes y sus familias, muchas de ellas afectadas por el desempleo y la precarización a raíz de la emergencia sanitaria, lo cual hace necesaria la discusión y sobre todo la exigencia de más recursos para estudiantes y para los trabajadores universitarios.

Ya en días pasados también se destapó la indignante situación de los maestros de la UNAM, los cuales en algunos casos han trabajado prácticamente todo este año sin que la institución les pague un solo peso de su salario.

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Es necesario recortar los altos salarios a funcionarios y burócratas de la rectoría, así como destinar un mayor presupuesto a la educación que logra sanear mínimamente está catastrófico escenario. Al mismo tiempo que bregamos para articular un movimiento estudiantil que, en alianza con profesores y trabajadores, conquiste que las decisiones tanto presupuestales como de otras índoles, se tomen de forma democrática, para lo cual la lucha por un gobierno universitario tripartito tiene plena vigencia.

Con información de MILENIO.