lid bot

¿TE PARECE? Alberto Fernández: "A la estatua del bombero tenemos que ponerle la cara de Duhalde"

El candidato a presidente por el Frente de Todos dio varios reportajes durante el fin de semana. Este lunes habló con Any Ventura en Radio AM 750 y elogió a varios de los personajes más siniestros de la política argentina

Javier Nuet

Javier Nuet @javier_nuet

Martes 20 de agosto de 2019 00:00

Alberto Fernández aprovechó el lunes no laborable para elogiar a los personajes más “simpáticos” de la política argentina: Massa, Duhalde y el Papa. También le tiró flores a los jueces de la corte, incluídos Carlos Rosenkratz y Horacio Rosatti, los nombrados por Macri que junto a Elena Highton de Nolasco firmaron el fallo del 2x1 de la impunidad para los genocidas. Faltó felicitar a Darth Vader para el combo completo.

Entrevistado por Any Ventura, el presidente -que todavía no fue elegido presidente- habló mucho sobre su trayectoria política, sobretodo los años que compartió como Jefe de Gabinete junto a Néstor Kirchner.

Recordando esas épocas en las que asumieron el poder después de la crisis del 2001, le preguntaron si hablaría hoy con Eduardo Duhalde. “Hablo con él permanentemente", dijo, y aseguró que los une un gran cariño. "El día que hagamos la estatua del bombero tenemos que ponerle la cara de Duhalde, porque apagó el incendio del 2001. Sin él difícilmente habríamos podido construir algo”.

Quizás eras muy chico y no te acuerdes, pero Duhalde fue el que asumió en enero de 2002 como presidente interino, promovió una devaluación del 300% y tuvo que adelantar las elecciones cuando se convirtió en el principal responsable por el asesinato de los militantes Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en el Puente Pueyrredon, que peleaban contra ese ajuste brutal. Para Alberto, por esa labor se ganó el apodo de “bombero”.

Es una confesión de que sin ese trabajo sucio, sin hundir a millones en la pobreza más terrible, no hubieran podido reactivar la economía y el negocio de los capitalistas de un país en ruinas. Ahora tiene otro problema, y es que 17 años después estamos frente a otra crisis, con una situación internacional más adversa para Argentina y donde, además, lo peor no pasó. ¿Alberto se prepara para ser el nuevo “bombero”?

Durante la entrevista volvió a repetir que está tranquilo porque tiene muy en claro lo que debe hacer cuando asuma la presidencia. Una de las cosas que lo tranquilizan, seguramente, es saber que va a tener presidiendo la cámara de diputados a Sergio Massa, el camaleón que cambia de color según le convenga pero siempre, siempre, aporta gobernabilidad y complicidad para aplicar cualquier medida contra las mayorías populares.

Sobre él dijo: “Yo creo que el gran secreto por el que ganamos esta vez es que nos unimos. Y esa unidad no hubiera sido percibida como lo que es, la unidad de todos, si no hubiera estado Sergio." La clave del triunfo, entonces, fue el hombre que sueña con llenar de gendarmes los barrios más pobres.

Por último se refirió al Papa Francisco, sobre quien dijo tener mucho respeto. Dijo que gracias a él se reconcilió con la iglesia, una institución que con Bergoglio “se preocupa por lo que tiene que preocuparse”, mientras decía que el Pontífice no tuvo ninguna intervención en “las cosas mundanas de la política”. Quizás haya olvidado el lobby evidente que hicieron las distintas iglesias, incluido el vaticano, para que el año pasado le negaran a millones de mujeres, en el congreso, el derecho al aborto por el que habían peleado en las calles con la marea verde.

Con personajes así, el peronismo va mostrando para lo que se prepara: ser la continuidad de un ajuste brutal que todavía pretenden profundizar mucho, y valerse para eso de los sectores y las instituciones que los puede ayudar a garantizar el orden y la "paz social" mientras millones de personas se hunden en la pobreza.