La Izquierda Diario entrevistó al sociólogo que impulsó web del movimiento estudiantil. Crisis de legitimidad, desarme del régimen, fueron algunos de los temas conversados.
Miércoles 13 de abril de 2016
Alberto Mayol es sociólogo y académico de la Universidad de Chile y Universidad de Santiago de Chile. Ha investigado sobre el movimiento estudiantil y la crisis del sistema político, en particular desde el 2011. Ha escrito varios libros, entre ellos uno de los más conocidos El derrumbe del modelo, sobre la relación entre las protestas más grandes desde la transición, encabezadas por la juventud estudiantil, y la impugnación de ese viejo sistema político heredado, así como el discutido “modelo”.
Lanzó hace pocos días, junto al académico Jaime Retamal, la web www.movimientoestudiantil.cl que es quizá el principal sitio de información sobre el movimiento estudiantil chileno, sus movilizaciones y organizaciones. Contiene fotos, videos, entrevistas, documentos e investigaciones.
La Izquierda Diario: ¿Cuáles fueron las motivaciones para levantar un sitio dedicado al movimiento estudiantil?
Alberto: Nosotros como equipo desde la postulación al proyecto Milenio de estructura social, del año 2008, siempre nos ha inspirado la misma idea y es que respetamos la noción de que el conocimiento científico sólo puede operar bajo el principio del comunismo de la información existente. Por lo tanto, nosotros hacemos entrevistas, y todo lo que hacemos lo ponemos a disposición. En ese proceso nosotros estábamos haciendo- y la estamos haciendo aún- una investigación muy grande no sólo del movimiento estudiantil chileno, sino que a partir de ese caso una comprensión más completa de los movimientos sociales como fenómenos (…) Y trabajando en eso, recopilamos una cantidad enorme de material, y me parecía a mí que era muy difícil subir toda información donde lo hacíamos habitualmente, entonces quisimos hacerlo en un sitio más institucional, asociado a la universidad (Usach), y pusimos todo el material que teníamos disponible.
Queremos que siga esa operación de compartir la información, que es algo que hoy está en crisis debido a la privatización de la ciencia, de las patentes y todo ese tipo de cuestiones, y no entregar la información a los colegas (…) Nosotros estamos recopilando de todo, ahora estamos revisando 100 entrevistas que tenemos y que vamos a subir; tenemos arriba más de 220 artículos; hoy día mismo en la mañana encontré uno brasileño, o sea, estamos permanentemente tratando de subir todo el material que sea pertinente al movimiento: fotos, videos, las películas que se han hecho, están los links para que la gente pueda saber, tenemos las actas de la Confech, todas las que se pudieron recoger
¿Cómo ha sido la recepción hasta el momento?
Muy buena, las estadísticas son espectaculares, 46 o 50 mil visitas en un periodo súper corto, con muchas descargas de materiales y eso en términos de visitas es espectacular. Por otro lado, tenemos datos muy buenos, varios miembros de la comunidad académica, importantes miembros se metían a revisar si estaban sus artículos y si estaban dos, ellos mismos enviaban un tercero para que lo subiéramos, entonces ha habido una muy buena recepción. Justamente queremos que sea colaborativo, que la gente nos mande material y nosotros lo vayamos subiendo; si un fotógrafo tiene 200 fotos del movimiento del 2011, nosotros podemos perfectamente poner un archivo con su nombre.
Pasando ahora a conversar del movimiento estudiantil. ¿Cuál crees que es su importancia acá en Chile?
Los movimientos sociales son por definición desestabilizadores porque destruyen la dinámica orgánica de la democracia liberal, que está basada en que la participación llega hasta cierto punto en el cual se convierte en representación. Los movimientos sociales, por lo menos en un periodo, son una acumulación enorme de energía que produce una elite disidente, y esto es muy importante porque tú a una elite dominante no le vas a ganar desde abajo simplemente, vas a tener que desde abajo construir un poder que logre crecer para poder atacar a esa elite gobernante (…) Por su puesto no siempre tienen la capacidad de generar transformaciones tan grandes porque tienen que ser capaces de representar el malestar social que hay en contra de la institucionalidad. Aquí se dieron todos estos factores, por lo tanto la capacidad energética del movimiento (estudiantil) fue muy grande, y esa capacidad energética destruye la lógica de una democracia de baja intensidad porque la exigencia es de aumentar la intensidad. Esa ausencia de capacidad de la institucionalidad se va a traducir necesariamente en una crisis de legitimidad.
Ese proceso es el que redunda en la aparición de una dinámica de impugnación social sobre la elite, o sea, todo este proceso termina en una crisis de la elite (…) Esto presupone una vigilancia sobre la elite que es insoportable y que termina en una crisis de ese grupo que es lo que estamos viviendo hoy día, y esa crisis repercute en su modelo político, modelo económico, todo eso queda en impugnación. Después quién triunfe en el proceso de impugnación es una discusión que es distinta, lo que está claro es que se desarma la estructura existente, y esa estructura a mi juicio está desarmada.
Para ti entonces lo principal es que abrió cuestionamientos al régimen político del país.
El resultado es el cuestionamiento, la acción es la desestabilización y la razón de esta es haber interpretado el malestar social a partir de un elemento de impugnación, que es la impugnación al lucro que se transformó en un fenómeno cultural, entendido como abuso de poder con rendimientos económicos, es decir, convertido en rentabilidad. Y, por otro lado, la capacidad de proyectar una perspectiva contra-hegemónica muy revolucionaria para el Chile actual.
¿Por qué crees que el movimiento estudiantil no ha logrado triunfar, en este caso, obtener la educación gratuita?
El problema es que el movimiento estudiantil nunca se enteró que había triunfado y cuando tú no te enteras que triunfaste no puedes ir a cobrar tu premio (…) El triunfo de los estudiantes es que hubo un momento en que la ciudadanía les dijo “gobiernen” y los estudiantes dijeron “no, no hemos ganado”, y la ciudadanía les dijo que ganaron, que les creían a ellos, ¿entonces, qué es más importante? ¿Cómo hace un movimiento social para transformarse en algo políticamente activo? En el tema de las ideas se triunfó, el problema es lograr la articulación política para que la ciudadanía sienta que tú eres realmente una opción (…) Cuando los derivados del movimiento estudiantil, los Giorgio Jackson, Boric, Camila Vallejos en su momento, eran los personajes mejor evaluados de todo el sistema político, y ninguno de ellos dijo quiero ser presidente y exigió más.
¿Tú ves que es un problema de estrategia de quienes han dirigido el movimiento estudiantil?
Yo creo que el movimiento en general tiene un discurso derrotista basado en la idea que no se ganó (…) Triunfaron en las ideas, les querían pasar el poder, tenían un 90% de aprobación y qué dijeron, que no se podían hacer cargo. Se sentaron con el gobierno de turno a ver qué podían arreglar con el presupuesto, y no es suficiente, el poder no te lo van a regalar, tú tienes que ser un usurpador del poder.
Entonces sí habría un problema de estrategia de las direcciones porque luego del 2011, todos estos años, la estrategia ha sido de presión a las autoridades, de sentarse en mesas pre-legislativas para ver los temas de presupuesto.
Por supuesto, estás luchando por el infinito y vas a hablar de presupuestos. Se supone que eres refundacional, que estás exigiendo un nuevo orden, no puedes aprobar el ránking de notas, tienes que buscar mantener a la ciudadanía convencida de tus ideas, de tu proyecto (…) Cuando tú abandonas a los estudiantes de la Universidad del Mar y dejas que hagan con ellos lo que sea, abandonas tu fórmula política. De pronto la Universidad del Mar cae y nadie rescata a esos estudiantes, tú no te preocupas de que todos somos ellos, por lo tanto le dices a todo el resto de las universidades que están de la mitad de la tabla para abajo que este es un movimiento de las universidades bacanes. Podrían haber montado la asamblea constituyente en un momento determinado, asambleas populares en distintos lugares del país, ¿y estabas preocupado de la comisión del lucro en la Cámara de Diputados? Esto se tradujo en una crisis moral que finalmente le ha quitado poder a la elite, pero la diferencia es que no te lo llevaste tú. Si yo me iba a sentar con el Gobierno tenía que hacerlo con todo, y si rompías que fuese con una historia potente, decir que traicionaron y que la gente vea que los estudiantes fueron traicionados, pero esa historia no está (…) Yo todavía sigo viendo un discurso moralista, blando, sin poder.
¿Qué opinas de la crisis del régimen político actual?
Estamos en proceso de decadencia parecido a los años 20 y 30, donde sectores sociales piden su incorporación y no son escuchados, pero al mismo tiempo la elite no puede organizar el proceso, y tampoco hay quienes puedan sostener este proceso (…) Una crisis grande, que no tiene configuración, donde la elite está desordenada, pero cae el empresariado, cae la Derecha, cae la Nueva Mayoría, cae la Iglesia. Hay dos posibilidades: la invertebración total, gelatina, la no estructuración; o la nueva estructuración de que nuevos actores o los viejos actores se reagrupen y logren articularse de nuevo (…) Hoy día estamos caminando hacia la gelatina y puede durar 20 o 30 años, lo que pasó en los años 30 que recién se solucionó en los 60. Entonces esto hay que hacerlo rápido, tener capacidad.