Iniciamos esta serie de entrevistas a compañeras y compañeros hijos y familiares de desaparecidos, sobrevivientes de la dictadura y abogados que representan y son parte de las luchas contra la impunidad, la represión y los derechos de los trabajadores.

Gloria Pagés @Gloria_Pages
Domingo 19 de julio de 2015
Foto: Alejandrina Barry junto a Jorge "el Turco" Sobrado, ex detenido desaparecido
Muchos de ellos son referentes del CeProDH.Hoy integran las listas de la fórmula que encabeza Nicolás del Caño con Myriam Bregman en las PASO, en la lista Fortalecer y Renovar el Frente de Izquierda.
En esta entrega presentamos a Alejandrina Barry, hija de desaparecidos, es candidata a diputada nacional por la Provincia de Buenos Aires. Es la primera mujer de la lista que encabeza Christian Castillo. Aquí, su historia y porqué hoy es candidata.
Tus papás fueron víctimas de la dictadura genocida, ¿quiénes eran?
Mis viejos, Juan Alejandro y Susana Mata, fueron asesinados en diciembre de 1977 en Uruguay, participaron fuerzas armadas uruguayas y argentinas, entre las que se encontraba la patota de la Esma. Ellos son víctimas del Plan Cóndor, eran dos militantes y luchadores, mi mamá era docente, en Almirante Brown y fue una de las fundadoras de CETERA. Mi viejo era un dirigente de Montoneros.
¿Dónde naciste?
En la cárcel de Olmos. A mi mamá la llevan presa en noviembre de 1974, primero al Pozo de Banfield; cursa casi todo su embarazo en Olmos y ahí me tiene a mi, así que pasé mis primeros días en ese lugar, presas las dos. Nos liberan a comienzos del 76 y años después tenemos que viajar a Uruguay, donde mis viejos son asesinados.
A tus padres los asesinan fuerzas conjuntas uruguayas y argentinas, y y a vos te secuestran, pero te utilizan para un operativo perverso, ¿cómo fue?
Sí, fue algo siniestro si lo pensás ahora, por las dimensiones del genocidio. Me tienen los militares y después la justicia militar me entrega a mis abuelos en el puerto de Montevideo. En ese momento, cuando estoy secuestrada por los militares, es que se monta el operativo donde los medios de comunicación actuaron en conjunto con la marina argentina y los militares uruguayos. Me sacaron un montón de fotos, donde yo aparezco sola o con una muñeca. Y hacían montajes con fotos donde aparecen armas, metieron armas en una camita, y sacaron fotos, también en la casa donde estábamos cuando matan a mi mamá, toda destrozada.
Entonces, la operación era que a mi me habían abandonado mis padres “subversivos”, “fabricadores de huérfanos” y cosas por el estilo ¡No decían que yo estaba secuestrada por los militares y mis papás asesinados por ellos! ¡No, me usaron diciendo que había quedado sola en el mundo y que nadie me reclamaba, para legitimar a los asesinos!
¿Vos cuántos años tenías?
Tres años, dos y medio en realidad porque nací en marzo de 1975.
¿Qué medios eran los que armaron ese operativo?
Las revistas, que parecen tan livianas, tan inocentes, como Gente, Somos, Para Ti. En todas ellas salí, y eso estaba orquestado desde las mismas editoriales con los genocidas, porque a mí no me apropiaron los genocidas, me usaron. Fui un botín de guerra, como a los cientos de apropiados, pero con el fin de sembrar terror con esas fotos y desmoralizar a los luchadores y sus familias.
Un ejemplo que te cuento es que la mamá de una compañera, que fue militante en los ‘70, me comentó que ella se acuerda de esas notas y de lo terrible que fue para ella y muchísimos otros ver esas operaciones de prensa. De verdad metían miedo me decía. Y es que lo que hicieron, no por nada lo llamaban “operaciones de acción psicológica”, querían quebrar a los luchadores y a sus familias.
Es muy conocido tu caso, y ahora fue noticia de nuevo porque se presentaron varios organismos a acompañarte en el reclamo de que sean juzgados los responsables de esa operación y los civiles que fueron clave durante la dictadura
Sí, en el año 2010 me presenté como querellante contra los directivos de Atlántida. La causa está paralizada, como un montón de causas contra los milicos, pero las que son contra los civiles más aún. Porque en el único momento en que hicieron algo en la causa fue para darle la falta de mérito, para dejarlo impune a Agustín Botinelli, el editor jefe de Para Ti. Es un escándalo que con todas las pruebas que presentamos no hayan ni siquiera citado a declarar al resto de los directivos de ese momento. La presentación que hicimos la semana pasada, un Amicus Curiae, fue para dar una clara señal de que no vamos a aceptar que permanezca la impunidad para los civiles que idearon y sostuvieron el golpe.
Y por el asesinato de tus viejos y por tu secuestro, ¿la justicia en qué avanzó?
En nada. Como siempre pasa en estos juicios, los sobrevivientes, los familiares presentamos un montón de pruebas pero quedan durmiendo. No investigan nada, eso lo hacemos nosotros. Y en este caso, durante años y años tuvimos que pelear para que el caso de mis viejos y mios tuviera juez, nadie la quería agarrar, por problemas de supuesta competencia. Ahora integra la megacausa Plan Cóndor.
Es terrible, porque por un lado todo el mundo escucha que se avanza en juzgar a los genocidas, pero la anulación de las leyes de impunidad, que fue gracias a la lucha de años de organismos, sobrevivientes y familiares, si bien permitió abrir de nuevo los juicios, la realidad es que solamente un puñado está preso. Siempre decimos que no hay ni un milico por centro clandestino detenido, hubo más de 500 centros de detención y apenas llegamos a pasar los 600 genocidas en cana. Y miles están en funciones hoy en las fuerzas armadas y de seguridad.
¿A qué edad te enteraste de tu historia?
A los 13. Mi vida cambió completamente. Quería hacer justicia por mis viejos y empecé a buscar información, a conocer la verdad de lo que había pasado y eso me llevó a darme cuenta que no eran solo mis papás y yo, sino que había miles de sobrevivientes de la dictadura que buscaban lo mismo, que había familiares, hijos que como yo tenían a los viejos desaparecidos, que había cerca de 500 que estaban todavía secuestrados. Y que había que luchar para que vayan presos los genocidas, no lograron lo que querían, que odiara a mis viejos porque supuestamente me habían abandonado y yo era su víctima. Todo lo contrario.
¿Y cómo fue que empezaste a militar?
Buscando eso que te decía, conocer, saber más qué había pasado y algo que me daba vueltas todo el tiempo era por qué había sido necesario semejante golpe sanguinario. No me cerraba la de “desaparecieron porque pensaban distinto”. Empecé a leer sobre los 70, la historia de la clase obrera, mis viejos eran parte de eso, de esa generación que quería transformar la realidad y terminar con el sistema que oprime a los trabajadores y el pueblo. Aparte, nunca pude soportar las injusticias, por ejemplo ver nenes y gente que vivían en la calle, eso a mi me daba una bronca bárbara, desde chica, siempre pensé que yo iba a hacer algo para que eso cambiara. Qué había que hacer no sabía bien, pero no lo podía tolerar.
Buscando entonces, charlando con compañeros de la facultad que militaban en el PTS, sobre cómo la clase obrera se organizó, sobre todas las peleas enormes que se dieron, luchas heroicas, pero que terminaron en que la clase dominante diera el golpe, fui compartiendo la idea de que en los 70 y para ganar esas peleas, hacía falta un partido revolucionario, que sea la dirección del proceso enorme que se había gestado. Así, brevemente, fue cómo me convencí que había que ir construyendo un partido que se meta en la clase obrera. Por eso empecé a militar en el PTS, a mediados de los 90.
Fuiste parte de HIJOS también.
Sí, fui parte de la formación de HIJOS, en medio de los 90, pleno menemismo, no sólo leyes de impunidad que habían votado con Alfonsín que impedían que sean juzgados los genocidas sino el indulto. Eso llevó que muchísimos que éramos hijos de desaparecidos nos fuéramos agrupando y empezamos también a decir que reinvindicábamos la lucha de nuestros viejos, en medio de toda una propaganda contra la militancia, contra los 70, todavía estaba vigente la teoría de los dos demonios. Era terrible. Y ahí nacen los escraches como forma de lucha, señalizábamos las casas de los milicos y después íbamos, muchísimos, porque eso juntaba a un montón de jóvenes, más allá de HIJOS, que querían algún tipo de justicia. Entonces después íbamos y le tirábamos bombitas de pintura en la casa del milico, se armaba un revuelo terrible en el barrio. Siempre nos corría la policía, nos pegaba, nos metía presos. Y nos quedábamos en la puerta de la comisaría donde estaban los compañeros presos hasta que los largaran.
En ese momentos los organismos de derechos humanos tenían una relación mucho más independiente con respecto al Estado.
Claro, después con intentos de cooptación, se fueron amoldando y perdiendo la combatividad. Por supuesto que aún hoy quedan organismos y grandes personalidades que se siguen manteniendo independientes. El kirchnerismo avanzó muchísimo en esto, muchos que empezaron en en ese momento luchando por el juicio y castigo hoy son funcionarios, y otros organismos están prácticamente estatizados.
Esto tiene consecuencias graves, porque dejaron pasar gravísimas violaciones a los derechos humanos, como las represiones al pueblo Qom, apoyando a gobiernos como el de Isfran, no denunciar como era necesario la desaparición de Julio López, las represiones a los trabajadores como en Lear y a los sectores populares como en el Parque Indoamericano y ante los distintos reclamos a tener una vivienda digna. Fue muy evidente esa cooptación también en no haber dicho una palabra sobre Milani, que estuvo hasta hace unos días como jefe del Ejército a pesar de las denuncias sobre su rol en la dictadura. Un genocida al mando del ejército, y no lo denunciaron los principales organismos. Son cosas que cualquiera que milite por los derechos democráticos tiene el deber de denunciar y movilizarse para impedirlo.
Sí hay sectores importantes que no han cambiado sus principios
Madres como Nora Cortiñas, Mirta Baravalle, Elia Espen o los organismos que integramos el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, como la Asociación de Exdetenidos desaparecidos, el Colectivo Memoria Militante o Liberpueblo.
Nosotros desde el principio estuvimos con Graciela Ledo, la hermana de Alberto, el conscripto del cual Milani es responsable de su desaparición. Y quedó una relación muy linda con Graciela, es una luchadora, junto a su mamá, que no ha dejado nunca luchar contra la justicia y el poder político. Ella acompañó hace poco al CeProDH en la denuncia judicial contra Milani por el caso de Oscar Schaller, un compañero que se presentó como querellante porque estuvo secuestrado en un centro clandestino de La Rioja donde estuvo el exjefe del Ejército.
En los 90 la clase obrera sufre una derrota enorme también, con millones de desocupados, fábricas cerradas, privatizaciones de todas las empresas estatales.
Sí y justo después de lo que te contaba de mi militancia en HIJOS, con muchos familiares de desaparecidos vos por ejemplo, abogados, varios militaban conmigo en el PTS, formamos el CeProDH y los comités contra la represión y la impunidad. Ahí estaba Myriam Bregman, Rubén Tripi entre otros. Se da en medio de lo que decías de la desocupación y de la mano de eso, desocupados y trabajadores que empiezan a pelear y cortar rutas, por ejemplo el famoso Cutralcazo. En ese momento viajo, para solidarizarnos con los compañeros, a Cutral Có y a Mosconi, en Salta, dos lugares donde la combatividad era muy grande y la represión durísima. En esas ciudades las fuerzas represivas asesinan a Teresa Rodríguez, Carlos Santillán, Barrientos, a Aníbal Verón en Tartagal.
También en ese momento , me voy a vivir a La Matanza, tierra de desocupación y represión a la juventud, con el proyecto de formar con los compañeros del partido que estaban ahí los Comités contra la Represión y la Impunidad. Había muchísimos jóvenes que se organizaban contra la cana, que los perseguía, los mata literalmente. Por eso había también una bronca enorme en esos pibes que se juntaban para pararle la mano a la policía del gatillo fácil.
No por nada La Matanza es la tierra de Luciano Arruga
Y sí, Luciano es el ejemplo más brutal de una situación que es corriente. Ahora Espinoza, el intendente, se postula a vicegobernador con Julián Domínguez. El mismo que gobernaba cuando desaparece y matan a Luciano, es increíble el cinismo y el doble discurso del kirchnerismo, tener a este tipo que es como un sheriff, y por otro lado hablan de los avances en derechos humanos.
Lo mismo se puede decir de candidatos como Berni, o Aníbal Fernández
A Berni (ahora candidato a senador provincial) lo sufrimos todos que acompañamos a los obreros de Lear y sufrimos más de 20 represiones, es el responsable de la infiltración en las marchas, del famoso Gendarme Carancho, es un tipo que odia profundamente a los trabajadores, a los sectores más empobrecidos, metió presos a desocupados que estaban con nenes cuando reclamaban en Panamericana hace dos años. Y Aníbal Fernández, bueno, podría estar un largo rato, pero ante todo es uno de los responsables del asesinato de Kosteki y Santillán, así que, con estos tres, la careta de que defienden los derechos humanos la verdad que se les cae en un minuto. Encima por si algo le falta a esa fórmula (Fernández-Sabatella) es el apoyo que le dio Gerardo Martínez, de la UOCRA, ¡un buchón del Batallón 601! Será otro sapo más para los “nacionales y populares”.
¿Que te llevó a ser candidata en estas elecciones?
Ante todo ser parte de la lista que lleva a Nico del Caño y a Myriam como candidatos a presidente y vice en las PASO, porque el PO se negó a una fórmula unitaria, el Frente de Izquierda presenta listas separadas. Y porque la verdad que creo que todo esto que estamos hablando tiene que reflejarse en el parlamento, en este caso yo encabezo con Christian Castillo la lista a diputados provinciales, soy la la primera mujer de la lista, mi objetivo es que se haga visible todo lo que los otros candidatos del FPV, del macrismo o el massismo ocultan. Tanto lo que son las fuerzas represivas como la Bonaerense, que en la provincia de Buenos Aires lleva adelante una guerra contra la juventud pobre, son responsables de miles de asesinatos, desapariciones y torturas. Además son las responsables de las redes de trata y de la desaparición de miles de mujeres, como la denuncia a los intentos de reconciliación con las fuerzas armadas o la cárcel a todos los genocidas militares y civiles son peleas enormes que siguen planteadas. Así como lo hacemos en las calles, quiero que eso se escuche dentro del parlamento.
Particularmente en mi caso la pelea contra la represión y la impunidad de ayer y de hoy y que todos los que luchan contra esto tengan una voz allí, como también la lucha y la denuncia contra la militarización de los barrios, que convirtieron al Gran Buenos Aires en una cárcel a cielo abierto, o los intentos de hacer pasar los ajustes contra los trabajadores con represión como lo vemos ya hoy, y sabemos que cualquiera de las dos variantes sea Scioli o Macri, lo van a profundizar
Te digo un ejemplo, con el CeProDH hicimos una gran campaña por la absolución de los petroleros de Las Heras, que los condenaron a perpetua, sin pruebas, torturando a testigos, brutal. Viajé a Las Heras, estuve con varios compañeros en el juicio, fue terrible. Hoy en nuestra lista va Ramón Cortés, uno de los compañeros condenados. No sólo es un orgullo, sino que eso le da más fuerza a la lucha por su absolución, es un lugar para difundir. Si yo o cualquiera de mis compañeros entra en el parlamento, pueden estar seguros de que vamos a poner todo al servicios de las luchas, de promover iniciativas como ya lo demuestra Nico del Caño o Chipi Castillo. Para eso soy candidata.