En la sesión de este jueves, los bloques legislativos hicieron uso de la palabra por el “Día de la Memoria”. La diputada del FIT reivindicó haber movilizado junto al Encuentro Memoria, Verdad y Justicia y los sectores en lucha porque “los empresarios y la cúpula eclesiástica que acompañaron el golpe siguen impunes”.
Jueves 25 de marzo de 2021 19:27
Alejandrina Barry "Para nosotros el día de la memoria es un día de lucha" - YouTube
En la Legislatura porteña se homenajea todos los 24 de marzo como el “Día de la Memoria”, donde cada bloque dedica una intervención sobre el golpe de estado genocida de 1976. Asi fue en la sesión de este jueves 25.
Luego de que solo la izquierda se movilizara este pasado 24 de marzo, Alejandrina Barry, diputada del PTS/FIT e hija de desaparecidos, reivindicó la marcha: “Para nosotros el Día de la Memoria es un día de lucha, por memoria, verdad y justicia. Y porque los empresarios y el clero, partícipes del golpe, siguen actuando contra los derechos de los trabajadores y las mujeres”.
Este 24 de marzo, las organizaciones nucleadas en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, marcharon porque la herencia de la dictadura continúa presente, en el modelo económico y social del país, en la relación entre el Estado y la Iglesia, en los empresarios cómplices que continúan enriqueciéndose, en las fuerzas de seguridad protagonistas de la represión y el gatillo fácil. Como dijo la diputada, no es “algo del pasado” sino del presente.
“No podemos explicar el 50 por ciento de pobres que existe en el país sin entender que la dictadura vino a imponer un modelo económico, que se mantiene intacto en su esencia: en las leyes laborales, en la flexibilización, en el pago de la deuda externa, que no solo no se ha revertido en los gobiernos democráticos, sino que se ha profundizado”, señaló. Y agregó algo clave sobre la responsabilidad de los empresarios: “No han sido juzgados. Llevo adelante una causa contra la ex editorial Atlántida con mi compañera Myriam Bregman, donde presentamos infinidad de pruebas mostrando su colaboración con la dictadura. Estos empresarios no sólo fueron cómplices, sino que fueron los que orquestaron y dieron el golpe militar para imponer la “miseria planificada” y eliminar a una generación de luchadores y luchadoras. Tuvieron hasta centros clandestinos de detención en sus fábricas”.
La diputada contó que hace poco declaró en el juicio de las brigadas, Pozo de Banfield, Quilmes y el infierno, por sus padres y por su tío. "Mi tío fue una de las tantas victimas del vicario castrense Emilio Graselli, mi familia lo denunció porque sabía donde estaba. El como el cura Won Vernich no eran hombres aislados era parte de la colaboración institucional que la iglesia católica dio a la dictadura", declaro.
Por eso hoy, en cada marcha del 24 de marzo, en cada lucha, está viva la memoria de esos luchadores: “Queremos recuperar la memoria de esa clase obrera que luchaba, de los trabajadores, los estudiantes junto con los sectores populares, que habían adquirido un nivel de conciencia de organización que en perspectiva ponía en cuestionamiento al sistema capitalista”.
Todas las peleas que durante estos años se llevaron adelante fue parte de una pelea colectiva, en las calles, codo a codo con familiares y organizaciones, y poniendo en muchos casos en riesgos sus vidas, como le sucedió a Julio López, que es un desaparecido en democracia, bajo el gobierno de Cristina Kirchner.
La “pesada herencia” está presente también en esos servicios de inteligencia, responsables de la desaparición, secuestro, tortura y muerte. Por eso es urgente que se abran los archivos de la dictadura, medida que ningún gobierno democrático tuvo la voluntad política de llevar adelante. La diputada contó sobre el caso de sus padres y el pedido de acceso a esos archivos como parte de una pelea colectiva, que sirvió para conocer información sobre ellos. Esto dejó en evidencia que contienen información muy importante sobre los desaparecidos, que todavía los servicios de inteligencia manejan de forma totalmente arbitraria y que el estado no los pone a disposición de los familiares y organizaciones que los reclaman.
“Cuando decimos la memoria, no estamos hablando del pasado, estamos hablando del presente y estamos hablando del futuro. Porque seguimos levantando bien altas las banderas de memoria, verdad y justicia, por cada uno de los 30.000 detenidos desaparecidos, contra la impunidad de ayer y la de hoy y porque no podemos abandonar la calle”, finalizó Barry.