El Banco de Inglaterra extremó sus advertencias sobre los riesgos económicos que enfrenta el Reino Unido si decide abandonar la Unión Europea. La libra esterlina podría sufrir una fuerte depreciación, mientras que el desempleo probablemente aumentará.
Viernes 13 de mayo de 2016
Fotografía: francebleu
El Banco de Inglaterra dijo el jueves que la economía británica se frenará marcadamente, e incluso podría caer en una recesión, si el Reino Unido vota a favor de abandonar la Unión Europea, y que existen límites sobre lo que la institución puede hacer al respecto.
En su advertencia más dura hasta el momento sobre el impacto que podría tener que el Reino Unido abandone la UE tras el referendo del próximo mes, el banco central dijo que la libra esterlina podría sufrir una fuerte depreciación, mientras que el desempleo probablemente aumentará.
"Un freno concreto en el crecimiento, un aumento importante en la inflación. Es una opinión que no está basada en un capricho (...) Es la opinión del independiente Comité de Política Monetaria y es la opinión de todos los miembros del comité", dijo Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, en una conferencia de prensa.
"Por supuesto que hay un rango de escenarios posibles respecto a estas indicaciones, que posiblemente podrían incluir una recesión técnica", agregó.
El nerviosismo por el referendo del 23 de junio ya está pesando en la economía y el banco central recortó su proyección de crecimiento para este año a 2,0 por ciento desde la estimación de febrero de un 2,2 por ciento, incluso si el Reino Unido permanece en la UE.
Carney dijo que existían límites a lo que el banco podría hacer en respuesta a una votación para dejar el bloque. "La política monetaria no puede compensar de inmediato todos los efectos de un shock", afirmó.
El banco dijo que la mitad del retroceso de un 9 por ciento de la libra en los últimos seis meses probablemente se deba al referendo, y que la moneda podría "depreciarse aún más, quizás de una manera abrupta" tras una votación a favor del llamado "Brexit".
Los sondeos de opinión muestran que los votantes son relativamente resistentes hasta ahora a las advertencias respecto a los costos económicos de que el Reino Unido abandone la Unión Europea, y la intención de voto en muchas encuestas está dividida casi en partes iguales.