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Red Internacional
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AUTORITARISMO. Algo huele a podrido en Filosofía y Humanidades

En la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile se ha destapado un escenario de autoritarismo universitario y de acoso que informamos y denunciamos por este medio, para la reflexión y la acción de los lectores en dicho lugar.

Miércoles 18 de noviembre de 2015

Debemos destacar primero que cuando hablamos de autoritarismo universitario nos referimos a una situación en la cual las autoridades ante una necesidad estudiantil, funcionaria o académica no resuelven dicha necesidad o directamente crean un conflicto, abusando del poder que detentan (por acción o por omisión) con alguno de los tres estamentos de la universidad.

Un primer caso de autoritarismo universitario se dio en esta facultad debido a que desde hace un buen tiempo se está intentando llevar un proceso de reforma de estatutos en la Universidad de Chile; dentro de ese proceso una de las fases implica que en las facultades cada uno de los estamentos discuta el estatuto actual y pueda formular nuevas propuestas. El proceso ha sido ampliamente criticado porque finalmente, el qué cambios votar no recae en las manos de quienes discutieron, sino en las manos de unos pocos. Sin embargo, hay quienes hemos impulsado la discusión para hacer una experiencia con la comunidad universitaria y develar la autoritaria estructura de esta universidad.

El caso es que, si bien, los estudiantes y los académicos han contado con las facilidades para tener el espacio para discutir, los funcionarios no han podido tener dicho espacio. A pesar de que los estudiantes hemos solicitado reiteradas veces que se entreguen bloques protegidos a este sector de trabajadores, las autoridades constantemente se han negado o simplemente han respondido que sí pero sin dar el permiso realmente a la hora de que se inician las discusiones. El viernes 30 de octubre volvió a ocurrir, siendo ya la tercera vez en que se hace la misma jugada. Si no se entrega este derecho mínimamente democrático a los funcionarios, ¿qué podemos esperar de las autoridades? ¿Cuál es el temor a que todos y todas en la facultad podamos discutir? Sin embargo, la Decana en el último consejo de facultad se limitó a decir que "lo que pasa es que los funcionarios no quieren ir". Usted lector, vaya y pregunte a cualquier funcionario de dicha facultad cuántas veces se les ha dado un bloque protegido para discutir algo…

El segundo caso guarda relación con un el acoso de un profesor del departamento de historia a una estudiante. El asunto se destapó este 31 de octubre, cuando fue publicado un extracto de la carta que fue enviada al decanato de la facultad donde se solicitaban condiciones mínimas para la investigación sumaría a realizar. Sin duda se trata de un hecho de extrema gravedad, ya que no solo se revela el machismo que se vive en nuestras aulas, sino que además las relaciones estructurales de poder que existen en la universidad donde muchos de estos casos no salen a la luz por miedo a que no sean resueltos y que tengan represalias sobre los estudiantes. Esto último debido a que no existe un mecanismo con injerencia de estudiantes y funcionarios para resolver la violencia de género en las casas de estudio y porque los sumarios pueden llegar a durar un largo tiempo donde nadie asegura que no haya represalias a los demandantes.

Los estudiantes de historia ante esta situación se organizaron emanando un petitorio que incluía medidas académicas y de cesación de las funciones del profesor. Ante esto, el consejo de departamento solamente hizo cesar las funciones administrativas de dicho profesor pero no sus funciones académicas, tampoco dio alternativa a los estudiantes para poder seguir la catedra con otro profesor. En pocas palabras, no se hizo cargo, dejando a muchos estudiantes a la deriva y sin mayor opción ante el asunto. A pesar de aquello las cátedras de dicho profesor han bajado considerablemente de asistente llegando a tener, en promedio, no más de nueve estudiantes en su sala.

Es sabido ya que otros profesores de aquel departamento cuentan con antecedentes y acusaciones de violencia de género, sin embargo, las autoridades no han hecho absolutamente nada o han tomado tibias resoluciones ¿Cuánto tiempo debemos soportar que haya acosadores en la universidad? Frente a esto me parece que debiese crearse una comisión triestamental proporcional a cada estamento, que evalúe y sea resolutiva en los caso de violencia de género que involucre a integrantes de la comunidad universitaria y decidan cuáles serán las medidas de sanción para que esto nunca más vuelva a pasar.

En la universidad han llegado a pasar incluso casos de violaciones y corresponde a los estudiantes, como un actor históricamente movilizado, luchar por que se terminen estos, así como también luchar porque los funcionarios tengan los espacios para poder organizarse. Sin embargo, quienes dirigen la federación actualmente no han sabido dar una respuesta real a estas problemáticas teniendo desde el principio una actitud conciliadora con las autoridades en cada uno de los aspectos que han demandado los estudiantes. Si queremos cambiar la estructura universitaria, si queremos que las decisiones sean tomados por todos y todas entonces es necesario que nuestros organismos sean para las bases, que sean para dar las luchas que necesitamos.