Los integrantes de la Lista Bordó, opositora a la conducción burocrática de la Verde de Daer, cuentan su experiencia de organización y lucha.

Liliana Vera Ibáñez Redacción LID @liluzlisam / IG: @Pisotomia
Domingo 3 de julio de 2016 12:36
Los trabajadores de la Lista Bordó Leonardo Norniella de la Alimentación, minoría en el STIA, no se achica. No sólo pelea todos los días en cada línea de producción por los derechos de los trabajadores, por mejores condiciones, contra la prepotencia patronal y de los encargados, sin distinción entre mujeres y varones, además de continuar la exigencia por el reconocimiento de sus congresales, sino que salen a hacer conocido su ejemplo.
Y más fuerte es su objetivo al llevarlo adelante junto a otros trabajadores de la educación, metalúrgicos, de servicios y jóvenes de agrupaciones hermanas, también antiburocráticas y antipatronales, de la zona.
Jueves de encuentro
Mediodía de jueves húmedo que anunciaba lluvia para la media tarde; pero eso no los detuvo. Desde Tigre, zona norte del conurbano, tras un largo viaje y con pocas horas de sueño pues la noche anterior habían trabajado, llegaron jóvenes trabajadores de La Bordó de Stani a las puertas de fábricas alimenticias más pequeñas pero no por eso menos explotadoras de La Matanza.
Pocos días antes, pasadas las 22hs, otro grupo de compañeros de la misma agrupación, también fueron a charlar con los compañeros a Okebón, en Morón.
El desafío era conocer la situación laboral de cientos y cientos de mujeres y jóvenes obreros que se ven obligados a dejar sus vidas en fábricas de alfajores, galletitas o mielcitas por salarios que no llegan a cubrir la canasta familiar. Conocerlos, acercarse, intercambiar y trasladar las experiencias de organización de La Bordó. Venciendo el cansancio físico y sin temor a las distancias, emprendieron la enorme tarea de crear lazos con otros pares de La Matanza y Morón.
Cuando se unen los trabajadores los patrones pueden empezar a temblar.
Vanesa Coria “El miércoles fuimos con compañeros/as en la puerta de la fábrica Suchen y Cari de Zona Oeste, ambas fábricas alimenticias ultra precarizadas, en la cuales hemos hecho una buena elección con fraude incluido. Notamos como la mayoría son mujeres; tuvimos la oportunidad de dialogar con muchas compañeras mientras las que nos miraban con miedo, asustadas y te decían que había cámaras y que no podían hablar. Igualmente nos contaban que en esas fábricas no dejaron entrar a la Bordó en las elecciones, que la mayoría nos había votado y que no entendían porque ganó la Verde aunque después te terminaban admitiendo que hicieron un fraude escandaloso al no dejarnos entrar. Les contamos que nuestros lugares de laburo antes eran peores que hoy, que para que hoy estemos organizados como lo estamos tuvimos todo un proceso de mucho esfuerzo y organización, que veíamos la necesidad de ayudar, asesorar e incentivar a que otros compañeros de otras fábricas se organicen, darles las herramientas en base a nuestra experiencia para que puedan empezar ellos a recuperar las cosas mininas esenciales que no tienen: desde los zapatos de seguridad, la ropa de trabajo, que las patronales se hagan cargó como corresponde de la comida de los trabajadores, que pare el acoso a las compañeras, hasta lo mínimo indispensable y democrático derecho a decidir, a realizar asambleas.
Fuimos a La Matanza porque sabemos que es nuestro deber trasmitir toda nuestra experiencia a los compañeras de otras fábricas para que surjan una nueva fuerza en el gremio independiente de la burocracia de Daer y la Verde, porque los laburantes llevan mas de 30 años de experiencia con esta burocracia y están decididos a no dejar que los sigan traicionando así por eso votaron a la Bordó. Lo que nosotros queremos es que toda esa gente sea parte de esta oposición que existe en el gremio hace años es la única manera de ganarles uniéndonos, organizándonos, ser parte activa de esta oposición. Queremos organizarnos junto a las compañeras que tiene en la nuca las cámaras de la patronal y a los delegados de la burocracia que las presionan".
Diego Siani, congresal Lista Bordó: “El viernes 24 a la noche y este jueves 30 estuvimos recorriendo varias fábricas del gremio. Los congresales y compañeros independientes tomamos la tarea de llegar a todas las fábricas grandes y pequeñas, porque creemos que la única forma de enfrentar a las patronales es uniéndonos y si nos organizamos incluso contra la burocracia de Daer. Las terribles condiciones laborales y la complicidad y falta de interés de la Verde. Para nada les importan los trabajadores. Dejan solos a los compañeros frente a la superexplotación de los empresarios. Por eso llamamos a los compañeros a que se sumen a nuestra lucha para sacar a estos traidores, recuperar las comisiones internas y poner el sindicato al servicio de los trabajadores. No nos conformamos con quedarnos en las condiciones en las que trabajamos, queremos ir por todas las fábricas donde los compañeros están no solo mucho peor sino que están solos”.
Damián: “Los integrantes de la lista Bordo queremos llegar a todas las fábricas alimenticias. Que no se nos escape ninguna. Queremos transmitir nuestro desafío de contarle a todos las fábricas que pese al fraude de la Verde, ganamos la minoría del sindicato. Y que tenemos congresales que sí responden a las bases.
El viernes 24 de junio desde la agrupación Bordó de la alimentación fuimos con los compañeros de Stani a hacer una agitación en la fábrica Okebon. Una compañera al salir de la planta volvió sobre sus pasos a preguntarnos si podíamos entrar a la planta a charlar con todos los demás. Pese a no poder hacerlo porque los patrones no lo permiten, vimos el enorme valor de dialogar aunque sea en la puerta, bajo la mirada de la seguridad de la empresa pero sin temerle.
Con los compañeros de la juventud y docente del PTS de Oeste que viene colaborando con nosotros a la distancia, nos quedamos hasta muy tarde esperando a que saliera el último operario. Fue muy linda experiencia porque fuimos muy bien recibidos en la fábrica y muy buena recepción de los compañeros obreros”.