Hoy en día en CABA la situación de la vivienda es acuciante. Si alquilar ya de por si resulta difícil debido al alza de los precios, garantías y depósitos desorbitantes combinados con los bajos salarios, el sueño de una casa propia ha quedado ausente del imaginario popular. Qué propone el Frente de Izquierda.
Ayelén Perez Arquitecta UBA. Secretaría Obrero-Estudiantil
Jueves 2 de abril de 2015
La falta de créditos inmobiliarios ha incrementado considerablemente la cantidad de inquilinos en los últimos años. En pleno año electoral, el gobierno porteño lanzó un programa destinado a brindar garantías gratuitas, subsidiadas por el IVC para alquileres de hasta $5000 y créditos blandos para los gastos iniciales. Desde el PTS en el Frente de Izquierda decimos que los proyectos tienen que considerar resolver el acceso a vivienda de mas de medio millón de porteños y no leyes que garantizan el negocio inmobiliario.
Una ciudad excluyente
En CABA el 24% de las viviendas (341 mil casas) se encuentran vacías. De estas el 44% son exclusivas para la especulación. El boom inmobiliario produjo un aumento del precio del m2, promediando los U$S 1702 (2 a 3 ambientes usado). Un trabajador registrado necesitaría 61 salarios para adquirir un departamento de 42m2. Estas cifras van incrementándose ya que el déficit habitacional supera las 60 mil personas al año, cuando la población en la ciudad se mantiene en los mismos valores desde hace 60 años y la población en las villas de emergencia es de mas de 250 mil personas. Al haber cada vez más trabajadores que no pueden acceder a una vivienda propia, aumenta la demanda de vivienda lo cual genera un aumento de alquileres, beneficiando a las inmobiliarias.
Qué propone Macri
Las garantías gratuitas que impulsa el gobierno de la ciudad son sólo para familias con un ingreso mínimo de $4716, dejando a 120 mil familias excluídas de la medida. A su vez se puede “optar” por un alquiler cuya cuota mensual no supere el 30% de los ingresos, es decir de $1500, cuando en el mercado el alquiler de un monoambiente supera ampliamente esa cifra.
Dpor otro lado, del total construido en la CABA en los últimos años, la mayoría de unidades habitacionales responde a la construcción de viviendas de alta categoría y a las unidades mínimas de menos de 45m2 producto de la especulación inmobiliaria. El 80% de las viviendas construidas solo en el 2012 fueron de 1 y 2 ambientes, de las que más abunda en el mercado.
Frente a la feroz suba de los alquileres esta política no plantea una salida al problema estructural, sino que intenta fomentar la reactivación de un mercado ante el bajo nivel de actividad inmobiliaria registrado en el último semestre (con índices menores de operaciones a las registradas en el 2001). Lo que demuestra que el macrismo pretende cuidar los intereses de los sectores empresariales y no plantear medidas para las 173.721 familias que en CABA no cuentan con una vivienda digna.
Qué propone el kirchnerismo
El kichnerismo trabaja como oposición en CABA denunciando que sus proyectos son vetados por el macrismo, cómo si el déficit de vivienda no fuera nacional y su cifra no sería de 3 millones de hogares. A nivel nacional la gran política del kichnerismo fue incentivar el mercado de la construcción a partir de la inversión privada de grandes obras o los créditos Pro.Cre.Ar, lo que generaron el aumento de los valores inmuebles de forma descontrolada. El proyecto Pro.Cre.Ar a penas logró realizar 20 mil viviendas al año ante el creciente déficit habitacional.
En la ciudad, el Frente para la Victoria lleva como candidato al legislador porteño Muñoz (FPP, colectora del Kichnerismo) que fue el último en presentar un proyecto de ley alternativo al macrismo en la legislatura porteña. El proyecto proponía crear un ente redulador que intermedie entre inquilinos y propietarios, que los contratos sean de tres años y que el Estado sea el proveedor de la garantía. Lo que ambos proyectos pretenden es la modificación de los plazos de los contratos y una oficina de quejas para recibir reclamos. Ambas medidas no apuntan a resolver el déficit habilitacional que existe en la ciudad, ni mucho menos enfrentar el negocio de los alquileres.
No tan distintos
Kirchneristas y macristas han respondido con represión y desalojos ante la emergencia habitacional en CABA, cómo fue en Villa Lugano (barrio Papa Francisco en el 2014 y en el Indoamericano en el 2010). Han votado de conjunto innumerables proyectos en la legislatura que benefician a distintos sectores inmobiliarios aliados a uno u otro bando, entre ellos la aprobación del centro cívico en barracas en terrenos del Hospital Borda, la sesión de terrenos ferroviarios en Palermo y Caballito para la construcción de Shoppings por parte de IRSA, el polo tecnológico en la isla Demarchi, entre otros.
Qué propone el PTS en el Frente de Izquierda
Desde la banca del PTS en el Frente de Izquierda para los inquilinos proponemos impulsar, como salida transitoria, que los alquileres no excedan el 20 % del salario mínimo. Para todos aquellos que necesiten acceder a la vivienda única mediante crédito hay que establecer un fondo público para préstamos cuya cuota no exceda el 20% del salario mínimo. Establecer un máximo de un mes adelantado, más datos personales como únicos requisitos para alquilar una vivienda. Además hay que extender los contratos de 3 a 5 años según la dinámica de movimiento residencial de cada ciudad y establecer la renovación de contratos sin costo para el inquilino. También es necesario implementar una escala de costo de alquileres según metros cuadrados de la vivienda, calidad y ubicación urbana para cada ciudad.