Todo ataque que hoy se orqueste contra las organizaciones de izquierda independiente sienta las bases para atacar, mañana, a todo estudiante independiente que cuestione la política de las autoridades y el funcionamiento burocrático del movimiento.
Jueves 27 de septiembre de 2018
Más de tres semanas de movilización, marchas y tomas de colegios, escuelas y planteles. Esta nueva generación juvenil, que despertó a la vida política a raíz de la violencia y la antidemocracia dentro de sus institutos y universidades, está lejos de retroceder.
Las autoridades y los partidos del gobierno han implementado, junto a los medios masivos de comunicación, una feroz campaña para desarticular al movimiento y evitar su radicalización política. Negociaciones por plantel que no llevan más que a simulaciones de diálogo que no resuelven las demandas de fondo de los estudiantes; criminalización de activistas y ataques contra la izquierda que forma parte orgánica y activa del movimiento; carga académica y posiciones abiertamente en contra del movimiento planteadas en voz de la plantilla docente más reaccionaria. Intimidación, persecución y hostigamiento político de participantes del movimiento.
Como denunciamos aquí, quienes militamos en el Movimiento de los Trabajadores Socialistas e impulsamos junto a estudiantes y mujeres independientes la Agrupación Juvenil Anticapitalista y la agrupación de mujeres y LGBT+ Pan y Rosas, hemos sido blanco de ataques, difamaciones, calumnias e incluso amenazas de agresión física, todos amenazas y rumores que buscan generar intrigas y desconfianza dentro de los planteles, atacar a la izquierda independiente y evitar nuestra participación en el movimiento.
De manera inédita en los últimos años en el movimiento estudiantil, un funcionamiento burocrático y reaccionario está colándose por las puertas de las distintas escuelas y replicando las consignas de las autoridades universitarias y Rectoría. Ellos saben bien que si dividen, vencerán.
Ahora se acusa a militantes del MTS y de la AJA de CCH Sur de "controlar" la asamblea que buscan reventar las autoridades con sus estudiantes enlace, y de haber "vandalizado" el plantel, un argumento más de la dirección del colegio para criminalizar y perseguir a la organización estudiantil independiente.
En la FES Acatlán, se acusa a militantes del MTS de ser parte activa del movimiento sólo para "montarse" sobre el mismo, de "imponer sus posiciones" y "amenazar compañeras" para que retrocedan en las suyas, presentando mañosamente una discusión sobre distintas perspectivas políticas como un problema de violencia de género, aprovechándose de la legítima demanda de justicia y contra la violencia que el movimiento de mujeres enarbola desde hace años, enfrentando al gobierno y sus instituciones que perpetúan y reproducen un sistema político y económico que se basa en la opresión y explotación de las grandes mayorías para beneficio de unos cuantos.
La semana anterior, un reducido grupo de estudiantes en la Preparatoria 5 se adjudicó a través de la "Comisión de difusión" de dicho plantel la prohibición del ingreso a la III Asamblea Interuniversitaria a los y las militantes del MTS. Contrario a las decisiones de asambleas de base que defienden la libre participación de todos los estudiantes, sin importar si son parte activa de alguna organización o colectivo y denostando a aquellas que escogieron de manera democrática para sus vocerías a militantes de nuestra organización.
Lo mismo sucedió en la II AIU en la ENAH, con la propagación de rumores difamatorios y el impulso de una campaña de desprestigio en la memoria digital del movimiento contra la izquierda independiente y quienes buscamos que este movimiento triunfe.
Ni en Prepa 5 ni en la ENAH las amenazas se concretaron. Nadie excluyó al MTS y a Pan y Rosas de estos espacios, más allá de las intenciones de quienes difundieron esos rumores.
Como expresa un pronunciamiento de diversos estudiantes que han sido parte activa del proceso desde las asambleas de sus carreras en la FES Acatlán, quienes militamos en el MTS somos parte orgánica del movimiento y participamos de asambleas, paros, movilizaciones, comisiones y vocerías siempre con el objetivo de fortalecer la organización estudiantil independiente a las autoridades y a los partidos del gobierno y defendiendo el mandato de base de nuestras asambleas.
Es desde ahí que peleamos nuestras posiciones, propuestas y perspectivas para el movimiento, como lo es la necesidad de funcionar democráticamente y recuperando la mejor tradición del movimiento estudiantil mexicano, como los representantes por salón, semestre y carrera para integrar al conjunto de la base estudiantil a la toma de decisiones, como las asambleas con participación plena y abierta de todos los asistentes mientras se mantiene el voto para las escuelas. También peleamos por la coordinación con otros sectores en lucha, en particular con los trabajadores del campo y la ciudad que pueden potenciar la fuerza de nuestra pelea por educación pública y gratuita y por la transformación radical de la universidad para ponerla al servicio del pueblo pobre y trabajador.
La campaña del rector Enrique Graue y del presidente electo Andrés Manuel López Obrador contra "los desestabilizadores " y por no permitir que se cuelen "intereses ajenos" es la expresión más clara de la disposición de las autoridades y el gobierno a hacer todo lo necesario para disciplinar a este nuevo movimiento estudiantil.
Su objetivo es evitar que el movimiento se fortalezca, avance en su cuestionamiento al régimen universitario y se unifique con quienes vienen luchando contra los planes del gobierno y sus reformas. Ahí están el magisterio democrático, que se movilizan contra la reforma educativa, los normalistas de todo el país, que sufren en carne viva la represión y el ataque a la educación pública y gratuita tanto como los universitarios; o los pueblos que se organizan contra los proyectos de muerte, como el NAICM y los intereses de grandes empresarios que ahí están puestos en juego.
Consideramos, contrariamente a quienes levantan los métodos de la intriga y la calumnia, que la mejor forma para fortalecer y masificar al movimiento es elevando la discusión política y la reflexión sobre las distintas perspectivas para lograr la democratización de nuestras universidades e institutos. Es debatiendo fraternalmente y frente a la base estudiantil todas nuestras posiciones, acuerdos y diferencias, sin censuras ni exclusión de colectivos, organizaciones, trabajadores, académicos o estudiantes, como abonaremos a la politización de más compañeras y compañeros.
El movimiento estudiantil debe repudiar estos métodos de linchamiento y criminalización que fortalecen a las autoridades y debilitan la lucha estudiantil por la vía de la desconfianza y la fragmentación. Son métodos propios del porrismo y el priísmo para reventar procesos organizativos del estudiantado.
Todo ataque que hoy se orqueste contra las organizaciones de izquierda independiente sienta las bases para atacar, mañana, a todo estudiante independiente que cuestione la política de las autoridades y el funcionamiento burocrático del movimiento.
¡Por la más amplia democracia y participación en el movimiento estudiantil para fortalecer la lucha!
¡Alto a la campaña sucia contra las organizaciones estudiantiles y de izquierda independiente!