La deforestación del Amazonas está al borde del punto de no retorno. Activistas denuncian que políticas de Bolsonaro promueven la deforestación en favor de las ganancias de grandes empresas madereras. Denuncian también que están envalentonando a los madereros y hacendados para trasgredir las leyes ambientales, así también para atacar a indígenas.
Sábado 27 de julio de 2019
Hace unos días se publicaron imágenes inéditas de miembros de una tribu no contactada del Amazonas, que presuntamente podría pertenecer al pueblo Awá, con el que nunca se había establecido contacto. El video fue filmado por Erisvan Guajajara, activista, que espera que esto impacte en favor de la protección de la gente y del bosque, y las imágenes están siendo publicadas por Mídia Índia, que es una asociación de cineastas indígenas.
Desde la ONG Survival Internacional señalaron que empresas con intereses comerciales en la zona estaban cuestionando la presencia de pueblos en estas tierras, lo que a través de este video, se demuestra que existen.
Stephen Corry, de la mencionada ONG señaló: “Este video es una prueba más de que la gente Awá no contactada realmente existe. Y una mirada a la foto satélite muestra el peligro que corren. Los madereros ya han matado a muchos de sus familiares y han obligado a otros a salir del bosque. Al presidente Bolsonaro y sus amigos en la industria maderera no les gustaría nada más que eliminar a aquellos que aún sobreviven. Solo una protesta global se interpone entre ellos y el genocidio “.

La deforestación de la Amazonia está al borde del punto de no retorno
Según el último informe del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), la deforestación en la Amazonía creció un 88,4% en junio respecto del mes anterior.
Según medioambientalistas, las políticas de Bolsonaro amenazan la protección del Amazonas, que es la selva tropical mas grande del mundo y es considerada vital para la lucha contra el cambio climático. Ambientalistas denuncian que los espacios donde talan árboles, son destinados a crear pastos para el ganado.
Así también, denuncian que Bolsonaro está envalentonando a los madereros, hacendados y especuladores de tierras para destruir los bosques, dando luz verde a la invasión ilegal de tierras, la tala y la quema, según señaló The Guardian.
Las agencias medioambientales están supeditadas al Ministerio de Agricultura, el cual está actualmente en manos del lobby agricultura Ricardo Salles, implicado en negocios de la industria maderera. Hay que añadir, que el ex ministerio del medioambiente fue fusionado con el Ministerio de Agricultura, cuestión que causó polémicas por la decisión de eliminarlo, pero que finalmente fue fusionado para intentar desmarcarse de una imagen que atenta contra el medioambiente.
En los últimos meses cayeron drásticamente las confiscaciones madereras y condenas por delitos ambientales, sin embargo, Jair Bolsonaro se refiere a estas denuncias como una “psicosis ambiental” tras ser entrevistado en el contexto de la celebración de una rueda de prensa con periodistas de 12 medios, donde aseveró estar en contra de la visión de que el Amazonas sea un patrimonio de la humanidad, declarando que le pertenece a Brasil. Junto con eso, desmiente que haya un problema de desforestación en el Amazonas, así como también desmiente la existencia del cambio climático.
En esa misma línea, previamente en su campaña presidencial ya había amenazado con la posibilidad de salir del Acuerdo de París, siguiendo el ejemplo de Trump, la que finalmente no fue tomada porque de esta dependían las relaciones comerciales con la Unión Europea.
Pulmón del mundo
Los árboles de las selvas absorben grandes cantidades de dióxido de carbono, sin ellos, quedarían en la atmósfera e incrementarían las temperaturas globales.
Además, la selva del amazonas es el hogar más rico de la biodiversidad del planeta, donde habita una décima parte de todas las especies de plantas y animales, además de ser el lugar en que vive un millón de indígenas.
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