El presidente Enrique Peña Nieto pactó este lunes 5 de octubre el acuerdo entre doce países, uno de ellos, México. Para aprobar el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés), que constituiría la zona de libre comercio más grande del mundo.
Maestra Tania Vonki Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase
Martes 6 de octubre de 2015
El acuerdo del Tratado Transpacífico, que ha sido negociado en secreto desde hace varios años, fue pactado entre ministros de: México, Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia, Perú, Chile, Singapur, Malasia, Vietnam, Brunei y Nueva Zelanda.
El TPP nace como una iniciativa promovida por Estados Unidos en el 2002, con el fin de impulsar la liberación del comercio y la inversión antes de 2020, concentrando cerca del 40% del Producto Interno Bruto Mundial. Este proyecto rivaliza con el plan del Área de Libre Comercio Asia Pacífico (FTAAP, por sus siglas en inglés), mismo que es promovido por el gobierno de China.
Por parte del gobierno mexicano –que en octubre de 2012 se incorporó como miembro pleno tras recibir la invitación oficial por parte de Estados Unidos-, quien se ha encargado de la negociación ha sido el secretario de economía, Idelfonso Guajardo.
¿Qué es el TPP?
El acuerdo busca que el foco de la economía se centre en esta región, estableciendo normas comunes entre los 12 países y la creación de estándares comerciales (como de derechos sobre patentes, lo cual afecta directamente a la salud pública), de inversión, intercambio de información y de propiedad intelectual (en lo que se encuentra el uso del internet, lo que podría derivar en un excesivo control sobre los datos que se suben a la red; algo que podría derivar en la censura informática prevista en los proyectos de la ley SOPA o la ley ACTA).
También se plantea la fijación de estándares en protección al ambiente y en los derechos laborales, lo que significa que los países de menor economía se verán subordinados a las normas impuestas por el gobierno estadounidense.
De acuerdo al New York Times, el acuerdo del Tratado Transpacífico consta de 30 capítulos que podrían hacer públicos hasta dentro de un mes, sin embargo diversos activistas han alertado a lo largo de los años la forma en la que este acuerdo favorece a las grandes empresas sobre los trabajadores, como atenta contra la protección del medio ambiente y contra la libertad de expresión.
De acuerdo con el reglamento del TPP, en Estados Unidos el proceso legislativo formal lleva un periodo de 90 días antes de que el tratado pueda ser ratificado por el congreso, donde, el proyecto enfrenta la oposición del Partido Demócrata, a cuyos miembros tratará de convencer el gobierno de Obama para lograr su firma.
Por su parte, el fundador de WikiLeaks, Julian Asange, calificó el acuerdo como una nueva forma de acaparamiento del poder por parte de Estados Unidos.
El TPP en México
Se plantea que la economía mexicana accedería a una oferta exportable de más de 150,000 millones de dólares en los sectores automotriz, electrónico, agroindustrial, químico, acerero, de perfumería y cosméticos. Mientras que las exportaciones nacionales crecerían la misma cantidad en cinco años.
El secretario de economía afirmó que la región de Asia-Pacífico: Australia, Brunei, Malasia, Nueva Zelandia, Singapur y Vietnam, con quien los empresarios mexicanos tendrán nuevas oportunidades de negocio, registrará el mayor crecimiento económico en los próximos 25 años.
Y aseguró que también que el TPP fortalecerá la integración de las cadenas productivas de México, Estados Unidos y Canadá, sin sustituir ni modificar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, con el fin de convertir a América del Norte en la región más competitiva del mundo.
Añadió que el acuerdo consolidará el acceso preferencial a los mercados de Chile y Perú, socios comerciales prioritarios de México en América Latina, y que profundiza las preferencias de acceso al mercado de Japón.
De acuerdo con CNN Expansión, los mayores de puntos de discusión fueron la apertura de los mercados de autopartes y productos lácteos, así como la extensión de los plazos de patentes de medicamentos.
México habría aceptado respaldar la propuesta de Estados Unidos para proteger al menos doce años las patentes farmacéuticas, lo que significaría que medicamentos exclusivos por ciertos laboratorios, quienes determinarían el precio de venta, podrían quedar fuera de la industria genérica y por supuesto fuera del alcance de millones de personas que padecen enfermedades crónicas y/o degenerativas.
Por otra parte, Estados Unidos, México, Canadá y Japón concordaron en las normas que rigen el comercio de vehículos, que dictan cuantas partes de un auto deben ser fabricadas dentro del TPP para calificar con el estatus de libre de impuestos.
De ser aprobado el pacto, las ganancias netas provenientes del TPP, estimadas en 295 billones de dólares al año, irían a parar a los bolsillos de los grandes empresarios de estás doce naciones; mientras que sus políticas, no sólo afectarían al grueso de la población debido a los altos costos de los productos, que de por sí ya es difícil costear, también abren la imposibilidad de cubrir los productos de costos más altos, aun siendo indispensables como en el caso de los alimentos y de los medicamentos.
Esto se reflejará de manera exponencial en la cuestión laboral, pues no todos los países cuentan con el mismo nivel de desarrollo industrial como para garantizar que la estandarización en las normas de trabajo beneficien sino más bien perjudiquen a los países en “vías de desarrollo”, obligando a los empleados a trabajar muchas más horas para alcanzar los niveles de producción requeridos.
No hay acuerdo
El TPP implica un avance en la penetración del capital trasnacional y en la subordinación a los intereses del imperialismo estadounidense. Como ya mostró el Tratado de Libre Comercio de 1992, nada favorable para los trabajadores y el pueblo de México vendrá de la llamada “integración” ni de los tratados dictados por Estados Unidos u otras potencias imperialistas. Por eso es fundamental la lucha contra estos tratados y acuerdos que solo pretenden avanzar en la expoliación de los recursos naturales y la subordinación económica, política y militar. Para eso es esencial la movilización de las masas trabajadoras y los sectores populares, contra la ofensiva de las empresas trasnacionales y sus gobiernos sirvientes, como el de Peña Nieto.
Las facilidades de movilidad que darán serán solo para las inversiones y las mercancías. El problema de la migración, los desplazados y los miles de muertos en las fronteras seguirán. Solo la movilización obrera y popular, y la unidad de la clase obrera más allá de las fronteras podrán poner fin a la explotación capitalista y la opresión de las potencias imperialistas.
Con información de Sopitas, CNN Expansión y Bajo Palabra.