Otra patronal que busca irse del país para abaratar costos, dejando a más de 300 familias en la calle.
Sábado 11 de marzo de 2017
El día miércoles la patronal confirmó la noticia que ya era sabida por todos los empleados. American Express, en su lógica de optimización de gastos, definió desplazar sus operaciones de atención al cliente a México. La Gerencia explicó e informó recién en ese momento algo que fue decidido en octubre, al mismo tiempo que nos aseguraron que ellos se encontraban en la misma situación, ya que tampoco continuarían siendo empleados por Amex.
Difícil empatizar con una gerente a cargo de despedir 285 personas, siendo que ella con certeza terminará mejor parada que lso trabajadores cuya primer preocupación es mantener a sus familias. Así, luego de una semana de rumores, se confirmó el vaciamiento de la empresa con fecha 30 de junio, luego de décadas de ganancias en el país.
Para colmo, el fin de la empresa es hacer pasar los despidos como "retiros voluntarios”, sin ofrecer otra opción a los trabajadores, ya que una empresa del calibre de American Express no desea verse manchada por algo tan desagradable como dejar 300 familias en la calle en el contexto actual.
¿Corporaciones copadas?
Cierto es q american express asegura q garantizara una indemnizacion por encima de la miseria que actualmente impone la ley.
American Express asegura que garantizará una indemnización por encima de la miseria que actualmente impone la ley. Omiten, por supuesto, que las dificultades para conseguir empleo y la inflación licuará rápidamente ese dinero.
También prometen a los trabajadores asesorías para obtener un nuevo empleo, o ayuda para preparar el currículum y hasta invitan a postularse en otras posiciones dentro de la misma empresa, como si no estuviese despidiendo arbitrariamente a empleados en relación de independencia. Ahora, su "oferta" es que los despedidos, más de 300, compitan entre sí por cuatro o cinco ofertas laborales.
Amex es una empresa que siempre hizo gala respecto a los supuestos beneficioes de trabajar para la firma. Lo cierto es que con esta situación lo que se busca es aumentar los ritmos del call center, tanto en Argentina como en México, país en el cual la pobreza generalizada, la persecución mafiosa a la organización sindical, y el desplome brutal de la moneda mejicana gracias a la asunción de Donald Trump en EEUU, garantiza esos porcentajes extra de crecimiento que tanto ambiciona American Express. La propuesta para los trabajadores mejicanos es que realicen el trabajo que hacían los trabajadores de la fillial argentina, en condiciones laborales mucho peores y por la cuarta parte del sueldo.
De lo que no hace gala Amex es de su accionar anti-sindical, habiendo acordado en reuniones con el ministro de Trabajo Jorge Triaca la obstrucción de la elección de delegados, e imponiendo dos delegados puestos por la empresa , los cuales estrenaron su combatividad frente a los despidos enviando a sus compañeros a sus casa por un inexistente "error de sistema", o veraniando en Estados Unidos gracias a un curso pagado por la empresa. Hoy en día, solo los dos delegados surgidos de un proceso asambleario continúan peleando.
El aguante
Frente a este escenario y pese a la incertidumbre generalizada, varios trabajadores comenzaron a organizarse desde el mismo miércoles a la mañana, haciendo circular con indignación los audios de la gerencia e informando que, pese a haber mejorado los resultados de la empresa en un 400% en los últimos años, todos serían despedidos. La necesidad de pedir a los delegados acciones se volvió concreta, y una vez confirmada la asamblea, la misma fue garantizada por aquellos que consideran la organización como la única perspectiva de triunfo. Y pese a que la misma fue solo informativa, y no fue general de todos los trabajadores presentes sino que se dividió en grupos, en todas las asambleas se acordó la necesidad de negociar y pelear colectivamente. Tanto aquellos que deciden aceptar un retiro por sus condiciones particulares, como aquellos que se encuentran peleando por las fuentes de trabajo.
El dìa de hoy, cuando el conflicto empieza a tener mayor difusión y el plan masivo de despidos comienza a tener un costo político no solo para Amex sino también para el Gobierno, es cuando se hace más evidente que el camino para imponerle una derrota a la empresa será profundizando la organización y definiendo en asamblea un plan de lucha que involucre a todos los trabajadores, y persiga la defensa de los puestos de trabajo de todos aquellos que deseen sostenerlos.