A nueve meses de que una bomba lacrimógena dejara sin visión, olfato y gusto a Fabiola Campillai, y con los oficiales responsables identificados, aún no hay imputado por ello, a lo que la organización internacional pide “con urgencia” una investigación "exhaustiva e imparcial". Y también apuntan a los superiores o responsables políticos del caso, y acusan preocupación, de que lentitud, “sea una suerte de manto de impunidad".
Miércoles 26 de agosto de 2020
Amnistía Internacional lanzó una campaña para pedir que se agilice el proceso penal, y pasen a ser imputados, los culpables de que Campillai, perdiera 3 de sus cinco sentidos. Esto debido a que culpables ya están identificados, pero aún no ningún policía imputado.
Además, la organización con sede en Londres, denunció este miércoles que aún no hay ningún policía imputado por ello y pidió una investigación "exhaustiva e imparcial".
"Nos preocupa la lentitud con la que avanza este caso. No entendemos como la Fiscalía no formaliza a los Carabineros (policía militarizada) que se sabe que participaron en los hechos", manifestó a Efe la directora de AI en Chile, Ana Piquer.
Debido al alto número de casos de violencia policial y lesiones oculares (460 según INDH), de los cuales 35 sufrieron pérdida total de uno de los ojos y dos quedaron ciegas, Fabiola Campillai y Gustavo Gatica, tras la ola de protestas en contra el neoliberalismo, capitalismo, desigualdad social, la salida de Sebastián Piñera como presidente, etc. Comenzadas el 18 de octubre del año pasado. Por esto Piquer expresa, "queremos que se lleve a la justicia no solo a quien disparó, sino también que se investigue a toda la línea de mando".
Respecto a estos dos casos, solo el de Gatica ha visto un cierto avance, tras la detención el pasado viernes del exteniente coronel de Carabineros Claudio Crespo, acusado de ser el autor de los fatales disparos. Tras la lentitud, la activista expone, "nos preocupa que se genere una suerte de manto de impunidad".
Caso Campillai
Fabiola Campillai, 36 años, se dirigía a su trabajo la pasada noche del 26 de noviembre, cuando fue alcanzada en el rostro por una bomba lacrimógena en la comuna de San Bernardo, donde estaba teniendo lugar una protesta en el marco de las revueltas que habían estallado hacía poco en Chile.
Según el relato de su hermana, que la acompañaba cuando recibió el impacto, los agentes de Carabineros no les prestaron auxilio e incluso dispararon un segundo artefacto. Debido a esto, dos funcionarios fueron dados de baja el 14 de agosto por no ayudar a la víctima, pero el cuerpo policial no reconoció ni uso excesivo de la fuerza ni incumplimiento de protocolos por parte de los agentes que estuvieron en el lugar de los hechos.