Fue notificada personalmente por el juez Isidoro Cruz. La referente de la Tupac Amaru insistió en que es una presa política.
Martes 31 de octubre de 2017

El juez de control n°4 de Jujuy, Isidoro Cruz, notificó a Milagro Sala sobre una ampliación de la denominada “megacausa” que la involucra. En este caso, se la imputa de actuar como jefa de una supuesta asociación ilícita en el desvío de fondos para la construcción de viviendas.
El magistrado informó personalmente de esta situación a la referente de la Tupac Amaru, quien no quiso concurrir al juzgado -según declaró- por miedo a que su vida corriera riesgo.
“Tuvimos una buena comunicación, la vi bien”, dijo Cruz ante los medios. Cinismo típico de la justicia jujeña. El 19 de octubre pasado, había rechazado el pedido de hábeas corpus presentado por la defensa de Sala. Buscaba el cese de su alojamiento en el penal de Alto Comedero, donde fue trasladada ilegalmente el 14 de octubre. Acto seguido, la dirigente se autolesionó. “No estoy nada bien de salud”, había informado en una entrevista telefónica.
En declaraciones realizadas hace unos días a C5N, Milagro Sala afirmó: “Me duele mucho la cabeza, tengo problema de colon irritable. Tengo lastimado el brazo, me hicieron cinco puntos por dentro y cuatro por fuera de la herida”. Sus abogados y compañeros de la organización denuncian que no recibe el tratamiento médico adecuado.
En esta ocasión, el propio juez Cruz debió aceptar que “que necesita trato psicológico” (sic) aunque niega –pese a la evidencia- que necesite internación. “Le hicimos ver que su detención no era injusta”, planteó ante los micrófonos. Por el contrario, la acusada cuestionó los maltratos a los que es sometida e insistió en que es una presa política.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario